Tag Archives: navidad

30Dic/15

… de hacer un corazón de fieltro entrelazado DIY

Corazón de fieltro entrelazado DIY

No sabía muy bien si publicar esta entrada ahora en Navidad o en San Valentín porque esta manualidad viene bien para cualquiera de las dos fiestas. Este corazón de fieltro entrelazado DIY se puede hacer como adorno para el árbol de Navidad o regalar a alguien especial en San Valentín.

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25Dic/15

… de hacer un centro de mesa navideño DIY

hacer un centro de mesa navideño DIY

¡Feliz día de Navidad! Aunque hoy aún estés padeciendo recuperándote de la Nochebuena, yo sigo con mis entradas navideñas dándote ideas para estas fiestas. Hoy vengo a contarte cómo hacer un centro de mesa navideño, muy fácil y rápido y con cosas que seguro ya tienes en casa. Vas a ver que la decoración de la mesa en Navidad puede ser divertida y súper creativa.

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23Dic/15

… de la tarjeta navideña para hacer con niños de 3 años

Tarjeta navideña para hacer con niños de 3 años. Navidad. Christmas

Ya estamos en Navidad. ¡Bien! Si me sigues en Instagram ya has visto que aprovechamos el puente de diciembre para poner el árbol. Y ya metidos de lleno en el espíritu navideño, aprovechamos para hacer los christmas que los Trastos tenían que llevar al cole. Los Mayores hicieron los suyos (te los enseñé en Instragram), pero el problema vino con el Peque. Así que empecé a pensar en una tarjeta navideña para hacer con niños de 3 años.

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16Dic/15

… de la carta a los Reyes Magos o Papá Noel (imprimible)

Carta a los Reyes Magos y a Papá Noel

Dentro de una semana muchos niños estarán nerviosos ya por la inminente llegada del gordo de rojo. Y en tres semanas los tres abueletes pondrán el punto y final a estas fiestas. Ya me he ventilado la Navidad. ¿Has visto qué rapida? Jajaja… Pero ahora mismo es tiempo de portarse bien (o al menos intentarlo) y empezar a escribir la carta a los Reyes Magos o Papá Noel.

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29Dic/14

… de hacer adornos con palitos para el árbol de Navidad

Adorno navideño con palitos

Aunque no tenía intención de publicar ninguna entrada más este año, no quería dejar pasar la Navidad sin compartir esta manualidad tan simpática que me propuso Aroha a través del tablero grupal de Pinterest. Como comprendéis, o la publicaba ahora o tendría que esperar a las Navidades del año que viene. Sinceramente, no quería esperar tanto 😉

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08Dic/14

… de hacer bolas de fieltro para el árbol de Navidad (DIY)

Bolas navideñas de fieltro DIY

El año pasado me dio por el fieltro. La culpa la tuvo el ratoncito Pérez. Pues eso, que esta entrada lleva un año esperando ser publicada. Siempre digo que no tiréis los recortes (de fieltro, cartulina…) porque pueden servir para otras cosas. En estas bolas para adornar el árbol de Navidad, vais a darles mucha salidas a todos esos recortes, ya veréis 🙂

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28Nov/14

… de hacer un calendario de Adviento casero (DIY)

Calendario de Adviento, niños, DIY, casero, manualidades, vídeo, paso a paso, Navidad

El año pasado me quedé con las ganas de hacer un calendario de Adviento. Ya sabéis lo que nos gusta en esta casa una manualidad. Este año me dije que teníamos que hacer uno sí o sí… pero las circunstancias han hecho que haya dejado el tema algo aparcado. Por lo que, al final, he tenido que improvisar sobre la marcha 😀

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10Ene/14

… de las pasadas Navidades de 2013

Piña de Navidad

Como ya dije en la anterior entrada, estas Navidades han sido algo atípicas, pero muy familiares. La primera buena sorpresa nos la dio el Tripadre cuando nos confirmó que podría cogerse vacaciones casi los mismos días que los Trastos. Y que había hecho todo lo posible para evitar que le llamasen del trabajo (algo bastante habitual). Así que podría pasar tiempo con los niños. Y con esta buena noticia comenzamos las vacaciones.

Sin embargo, si ésta es la arena, la de cal vino de mano de los virus. Aquí, menos el Mayor, nos hemos puesto malitos todos. Todos. Empezó el Mediano junto al Tripadre. Nada grave. Pero ahí estaban los mocos y las toses. Cuando estos dos empezaron a levantar cabeza, caí yo y después el Peque. Bronquitis los dos. A fecha de hoy, el Peque sólo tiene mocos y algo de tos. Yo sólo tengo tos, ya casi nada. Pero el día de Reyes me apareció una contractura en el cuello que aún me dura hoy. Se conoce que no me he tenido que portar todo lo bien que debería cuando Melchor, Gaspar y Baltasar decidieron darme tal obsequio el mismo 6 de enero por la tarde.

Otra cosa que se nos fue al garete fue una escapada que el Tripadre anhelaba a la nieve. No os lo he dicho, pero a su familia le encanta esquiar. A toda. Mi suegra es la única que no esquía. Y yo que siempre he ido en vacaciones a mi pueblo, en plena Extremadura, donde la nieve es casi como una leyenda urbana, no tengo ni idea de mantener el equilibrio en unos esquíes. Es más, ponérmelos ya sería un logro personal para mí.

No me malentendáis. La nieve me encanta. La idea de estar tomando chocolate caliente mientras unos copazos caen pausadamente a través de la ventana me encanta. Pasear por un camino nevado me encanta. Hacer muñecos de nieve también me encanta. Y tirarme por una pendiente en el mini trineo con mis hijos por supuesto que también me encanta. Pero de esquiar no tengo ni idea.

Durante todos estos años al lado del Tripadre, varios han sido los intentos de que yo aprendiera. Lo más fácil es apuntarse a un curso. Pero no siempre hay dinero para ello. Y cuando podría haberlo habido, aquí la menda estaba embarazada o dando el pecho. Así que he pasado unos 12 años esquivando a los esquíes con mi suegra, haciéndonos compañía mutuamente.

Así que os podéis imaginar que el hecho de no poder ir a la nieve no ha supuesto una gran pena para mí. Del Tripadre no puedo deciros lo mismo. Pero a cambio hemos podido disfrutar de unos días más en familia y en casa la mar de tranquilitos que han alimentado mi alma.

Otra gran sorpresa navideña nos la ha dado el Peque, quien aguantó asombrosamente bien las noches clave de la Navidad, a saber: Nochebuena y Nochevieja, que las pasamos en casa de las abuelas. Hasta las 2 y las 3 de la mañana estuvo despierto el colega. Obviamente no estaba como una rosa, pero aguantó para mi asombro. Lo que suelo hacer cuando son tan pequeños es acostarles en las cunas de viaje que tienen en sus respectivas casas las abuelas. Lo que implica que tengo que pasarme media comida (si no entera) intentando dormir al niño, perdiéndome la gracia de la noche en cuestión. Y después, de madrugada, levantarle y meterle en el coche (momento en el que aprovecha para despertarse). Y al llegar a casa, de vuelta a su cuna y volver a dormirle. Y cruzar los dedos para que ya no se despierte hasta el día siguiente. Algo tardecito a poder ser. Esto fue así las dos primeras navidades del Mayor y el Mediano. Y la primera del Peque. Así que di por sentado que este año sería igual. Y que también sería el último en la que se repetiría este ritual. Pero como le vimos tan dicharachero, esperamos a acostarle. Y esperamos. Y esperamos. Y nos dieron las 2 de la mañana y ya pusimos rumbo a casa. Todos a la cama. Y hasta el día siguiente. Ahí es nada.

CONTRAS:

  1. El hecho de estar pachucha hizo que me convirtiera en piltrafa humana, sobre todo por las tardes. Así que no tuve cuerpo para hacer un montón de cosas que tenía pensadas, como galletas, panettone, manualidades navideñas con los niños, ponerme al día con el blog, etc.

  2. Las noches, que podía haberlas aprovechado para descansar, me las pasé tosiendo. Me levantaba cansadísima.

  3. Nos quedamos sin pelea de bolas de nieve.

  4. El horario y rutinas del Peque se vieron trastocadas hasta más no poder. Lo que no tendría por qué ser un problema si no fuera porque los mayores ya han empezado el cole y el Peque tiene que acoplarse a los horarios de sus hermanos.

PROS:

  1. Hemos estado a nuestro aire, entrando y saliendo cuando nos apetecía. Vamos, vacaciones en familia. Es el mejor regalo de Reyes que me han dado.

  2. Ha sido fantástico poder pasar tiempo los cinco juntos. A lo largo del día, suelo verles a todos ellos, pero ellos no siempre coinciden. Últimamente, el Tripadre estaba viendo al Peque los viernes, sábados y domingos. Y a los mayores les veía porque es él quien les levanta y prepara para el cole. Así que poder pasar tiempo todos juntos, sin llamadas ni ordenadores de por medio, ha sido fantástico.

  3. Poder disfrutar de la Nochebuena y la Nochevieja como hacía años que no lo hacía. Hay que ver lo bien que sienta una gamba sin preocuparse de si estará o no dormido el niño en la cuna o levantarse corriendo porque le has oído llorar.

  4. Disfrutar de la magia de la noche de Reyes. El Tripadre y yo nos tememos que al Mayor le quedan uno o dos años para descubrir el pastel. Así que nos hemos esmerado para que toda la parafernalia de esa noche siga envuelta en un haz de magia.

  5. Hemos tenido la visita del Ratoncito Pérez en plena Navidad. A poco se junta con los Reyes Magos. Y es que al Mayor se le ha caído su primer diente. Pero esto lo dejo para otra entrada, pues creo que lo merece.

Como veis, a veces las cosas no nos salen como habíamos planificado. Y a veces, sólo a veces, resultan mejor que como las habíamos pensado ;-).

11Dic/13

… de los adornos navideños con cartón y lana y con piñas

Adornos de cartón y lana

Hoy vengo con otras dos manualidades pensadas especialmente para decorar el árbol de Navidad. La primera de ellas se hace con cartón y lana de colores. Aunque nosotros además usamos rotuladores de colores por petición expresa del Mayor, quien tuvo la idea en medio de ovillos de lana.

La idea la vi en Pinterest y es del blog Cosas molonas. Se trata de hacer círculos de cartón, que se asemejan a las típicas bolas que se colocan en el árbol, a los que se les enrolla lana de colores. Es muy fácil y no mancha. Pero, sobre todo, mantiene a los niños entretenidos un buen rato.

Como imaginaréis, al usar distintas lanas de colores, este adorno hecho con cartón queda muy vistoso, pero ya os he dicho, el Mayor quiso darle aún más color. Su idea inicial era sacar los pinceles y las témperas y liarse a pintar los círculos. Pero haciendo esto, la manualidad tendría dos partes, pues habría que dejar secar la pintura antes de maniobrar con los círculos y ponerles la lana. Así que las opciones que nos quedaban eran las ceras o lápices de colores y los rotuladores. Yo opté por éstos últimos porque, al usarlos menos en casa, para mis hijos es como una fiesta cada vez que los sacamos. Y, además, dado que el material donde pintar era cartón marrón, me pareció que con rotuladores los colores se notarían más. Os dejo el vídeo con el paso a paso al final de la entrada.

Adorno con piñas

La otra manualidad se hace con piñas. Cuando publiqué la entrada sobre pintar piñas, os dije que, ya puestos, recogierais un buen montón de piñas y que pintarais un montón, sin importar si os sobraban para hacer el jarrón porque luego, esas mismas piñas ya pintadas, se podrían usar para otra cosa. Pues esta manualidad es esa otra cosa. Parto de la base de que ya tenéis las piñas pintadas desde entonces y las podéis usar directamente. Si no es así, tendréis que pintarlas y dejarlas secar antes de trabajar con ellas.

Pues bien, cogemos esas piñas ya pintadas y les damos una capa de cola blanca (al secarse se volverá transparente) y esparcimos por encima purpurina o brillantina. Si es de colores, mucho mejor porque lucen más. Dejamos secar de nuevo (mejor sobre papel vegetal para horno, pues así es más fácil despegarlas) y, con una pistola de silicona o un pegamento fuerte, ponemos una gota en la parte donde tenía el rabito. Ya sólo nos queda poner ahí un hilo fuerte (cogéis un trozo de hilo y le hacéis un nudo, a modo de pulsera) y presionar (mejor con un palillo para no mancharos). Cuando esté seco, ya se pueden colgar del árbol de Navidad. La purpirina brillará con las luces de vuestro árbol de Navidad y las piñas le van genial al árbol.

CONTRAS:

  1. El cartón que uséis tiene que ser un poco resistente para que no se doble ni se parta al ponerle la lana. El de la caja de cereales no lo recomiendo. Pero también dependerá de lo apasionados que sean vuestros hijos pasando la lana alrededor del cartón.

  2. Aunque ya tengáis pintadas las piñas de antes, al darle la capa de cola blanca y brillantina, hay que dejarlas secar. No es como los adornos de cartón que se empiezan y se terminan en un rato. La de las piñas lleva un par de días.

  3. Para evitar que un lado de las piñas, el que toca el papel, quede feo, podéis darle brillantina a una cara y, cuando ésta esté seca, darle la vuelta y hacer lo mismo con el otro lado.

  4. Si usáis piñas cerradas, es probable que al calor del hogar empiecen a abrirse y suelten algún que otro piñón.

PROS:

  1. Estos adornos duran de un año para otro. Nosotros hemos sacado las piñas del año pasado y las hemos colocado ya en el árbol de Navidad. El año que viene también aprovecharemos los adornos de cartón.

  2. La manualidad de los adornos de cartón se hace en un rato y no se mancha nada.

  3. También podéis optar por dejar las piñas sin pintar y sin purpurinas y colgarlas al natural o ponerles, simplemente, un lacito navideño para adornarlas un poco.

  4. Como todo lo hecho a mano, vuestros hijos pueden estar seguros de que no hay un adorno (de cartón o con piñas) igual que el suyo. Es lo que tiene la creatividad.

  5. Se pasa un rato muy divertido en familia.

  6. Tanto el uso del pincel como el hecho de manejar la lana mejora la destreza manual de los niños.

  7. Se fomenta la creatividad de los niños y los adultos que se animen a hacerla.

Bueno, pues ahora sí, os dejo con el vídeo del paso a paso de los adornos de cartón. Echadle un vistazo porque viene con idea-sorpresa final ;). Siento no tener uno igual con las piñas, pero el año pasado, cuando las decoramos en casa, la idea del blog aún no se había materializado, ya no os digo nada sobre la idea del canal de YouTube del blog.

¿Qué os ha parecido? ¿Os animáis a hacer alguna de estas dos manualidades?

15Nov/13

… de la rana cantarina para la bañera

Tortuga musical

Bien, con esta entrada sigo en la línea de hablaros de juguetes para niños con vista a las Navidades. Hoy voy a hablaros de nuestra amiga la rana cantarina y es un juguete musical para el baño. Creo recordar que se lo regalaron al Mediano en su primer cumpleaños. Así que podría catalogarse como juguete para niños a partir de 1 año hasta que se aburran de jugar con él ;). El precio lo desconozco, pues ya os digo que fue un regalo. Pero lo que sí os puedo decir es que, costara lo que costara, ha sido amortizado con creces, pues es uno de los juguetes para el baño que más éxito ha tenido (y tiene) en nuestra casa.

Todos y cada uno de mis hijos ha jugado, y juega aún, con esta rana. Para mí, tiene cuatro cosas fantásticas. La primera es que cada una de sus patitas tiene una forma geométrica simple (círculo, cuadrado, triángulo y estrella), un color (morado, rojo, azul y amarillo) y un animalito ( pulpo, tortuga, cangrejo y estrella de mar). Además, su fondo tiene agujeritos, así que funciona a la perfección como regadera. Otra cosa que me gusta es que, aunque no salen en la foto, traía tres piezas con los dibujos de los animales de las patas para meterlos dentro.

Pero lo mejor de toda la tortuga es que tiene música. Sí, y obviamente se puede meter bajo el agua y sigue sonando. Canta un par de canciones y dice frases como “¡sácame del agua y verás lo que pasa!” para jugar con ella a modo de regadera. Cada vez que se aprieta una pata, dice el animal, la forma o el color que tiene.

Investigando un poco, porque yo ya ni me acordaba, resulta que este juguete musical es de la marca Vtech y se llama Tortugagua. La ficha técnica del producto la podéis encontrar aquí. Yo no me voy a repetir y aquí en el blog, como ya os dije, me limito a contar nuestra experiencia con este juguete.

CONTRAS:

  1. Es un juguete pesado. No me refiero a que sea cansino (eso dependerá de lo mucho o poco que se le aprieten las patas o se le saque y meta en el agua). Me refiero a que pesa y a veces al Peque se le caía de las manos. Ahora ya es más fuerte y puede con él. Pero hay que tener cuidado de todas formas porque si cae en un pie o una mano hace daño.

PROS:

  1. Es un juguete musical para el agua. Se puede mojar e introducir sin problema en la bañera. No se estropea ni se le mojan las pilas.

  2. Es didáctico con sus formas, colores y animales en las patitas.

  3. Interactúa con los niños con sus frases. Otra que dice es, por ejemplo: “¡vamos a buscar al pulpo!” y, si se aprieta la pata correcta, el muñeco felicita al niño. Si no, le insiste a que lo intente de nuevo: “¡inténtalo otra vez!”.

  4. Es fácil de manejar y muy intuitivo. Tiene un botón de encendido y apagado. Y luego las patas. El resto funciona por sensores.

Ahora os toca a vosotros. ¿Conocíais este juguete o alguno similar que hable o cante y se pueda meter en la bañera? ¿Qué os ha parecido nuestra amiga la rana cantarina?