Tag Archives: Mayor

01Jun/15

Carta abierta a mi Mayor (8 años)

CumpleMayor8

Queridísmo Mayor:

Esta semana es muy especial: cumples ocho años. Y no sólo los cumples tú, sino que Papá³ y yo también celebramos que llevamos ocho años siendo padres. Si cierro los ojos, aún te noto en mi tripa. Recuerdo toda la ropita tendida esperando tu llegada. Madre mía, apenas me creía que fueras a caber en ella. Y, la verdad, no cupiste, la talla de recién nacido te quedaba pequeña.

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02Jun/14

Carta abierta a mi Mayor (7 años)

Mayor (7 años)

Queridísimo Mayor:

Parece mentira que ya hayan pasado siete años. Aún recuerdo cuando te contemplé por primera vez, tan pequeño, tan frágil, tan nuevo, tan mío.

Parece mentira, pero fuiste la primera persona en este mundo que me llamó mamá. Parece mentira que me hicieras madre. Aquellos ojos me conquistaron de inmediato. Me hiciste tuya con sólo una mirada y un agarre de dedo.

Me enseñaste a ser más paciente, me enseñaste a ser mejor persona, me enseñaste el amor sin medida. Me enseñaste que, a pesar de lo enfermo que está el mundo, aún hay esperanza en el corazón de los niños.

Juntos aprendimos a caminar por la vida como familia. Juntos aprendimos que, cuantos más somos en casa, más amor hay. Eres un fantástico hermano mayor y, aunque haya las normales discrepancias entre hermanos, sé que cuidas de ellos y que te gusta saberte así, el mayor de todos.

También fuiste el primero en separarte de mí y juntarte más a papá. Y, aunque eso me da un respiro, a veces lo echo de menos. Sobre todo, cuando veo vuestras confidencias. Pero el tiempo de la teta y las tardes para nosotros solos ya pasaron.

Ahora estás mellado, escribes cartas al Ratoncito Pérez y esperas su llegada con la misma ilusión que esperas a los Reyes Magos. Poco te queda ya de disfrutar de esta magia. Pero mientras dure, haré todo lo posible para que sigas teniendo esa ilusión.

Queridísimo Mayor, esta semana cumples siete años. Siete años que has llenado de risas, de complicidades, de rabietas, de razonamientos y de frases de una lógica aplastante. Ya no eres mi bebé, eres un niño, con tu personalidad arrolladora, con tus guiños, tus bromas, tus gustos… Me tienes deseosa de ver hasta dónde puedes llegar porque, viendo lo que has conseguido ya, sé que será tan alto como te propongas.

Feliz, muy feliz cumpleaños, Mayor.

03Jun/13

Carta abierta a mi Mayor

El Mayor

Queridísimo Mayor:

Ahora eres el hermano más mayor de todos. El que va abriendo camino, en el que se fijan los que vinieron detrás. Tu responsabilidad es grande, así como tu picardía.

Pero no siempre fue así. Hubo un tiempo en que fuiste el hijo único, el primer bebé. Fueron meses de espera, de incertidumbres, de preguntas… hasta que dos rayitas nos hicieron a papá y a mí las dos personas más felices del mundo. Ahora sé que llegaste cuando tenías que llegar.

Tu embarazo es el que recuerdo con más dudas. Dudas que aún siguieron en tus primeros momentos en este mundo, cuando decidiste esperar un poco antes de empezar a respirar. Jamás me he alegrado tanto de oír tu llanto.

Esta semana hará seis años que te tuve entre mis brazos por primera vez. Seis años ya que te miro embobada asombrándome de todo lo que eres capaz de hacer y aplaudo tus logros. Seis años desde que me convertiste en madre por primera vez. Seis años desde que me agarraste el dedo como si la vida te fuera en ello. Seis años que me miras con esos ojos que lo dicen todo sin decir nada.

Soportaste mis primeras dudas, mis primeras manías y mis primeros miedos. A cambio, te beneficiaste de ser el único al que dedicaba toda mi atención y todo mi tiempo. Juntos aprendimos a mirar el mundo con ojos de bebé primero y de niño pequeño después. Tus ocurrencias siempre me sorprenden. Tus razonamientos me dejan anonadada. Tu risa es alimento para mi alma.

Desde aquí, quiero felicitarte una vez más en esta semana tan importante para ti y decirte que te quiero con toda el alma y que siempre estaré ahí para ti. Por último, quisiera agradecerte que me hayas hecho mejor persona porque es imposible no serlo cuando corres a abrazarme y de tus labios se te escapa un “te quiero mucho, mamá”.

Feliz, muy feliz cumpleaños, hermano Mayor.

18Feb/13

… de ser el primero

Lo de ser el primer hijo está muy trillado. Pero no por eso deja de ser menos interesante, ¿no? Ahora, después de tener tres Trastos, no consigo recordar en qué invertíamos el tiempo libre Marido y yo. Quizás haya una neurona en el cerebro, una neurona maternal, que nos impida a las madres recordar ese tiempo. Y quizás lo haga para que no nos demos con la cabeza en la pared, por idiotas. Que si ahora estoy muy cansada, que si no me da tiempo, que si ya lo haré luego o mañana, que si me levanto de la cama aunque sean las ocho de la mañana porque me he despertado (nota a mi yo del pasado: ¡date la vuelta y sigue durmiendo, tonta!). Y así podría seguir y rellenar tres entradas del blog. Una vez que nace el primero, no hay marcha atrás. De nada vale posponer cosas y si no duermes cuando puedes, cuando quieras tal vez no puedas. Pero como todo, la moneda siempre tiene dos caras. Recordando cuando nació el Mayor, ésta es mi lista de contras y pros de ser el primero.

CONTRAS:

  1. El primer hijo se da de bruces con unos padres que son primerizos, inexpertos y, a menudo, maleables y mal aconsejados. Todo son miedos. Incluso cuando tu bebé está plácidamente dormido, te preguntas si respira. Y ahí vas tú, echa un manojo de nervios, a comprobar que todo va bien. Y como ésta, otras tantas. Que si estará bien abrigado, que si te has pasado y tiene calor, que si es normal que duerma tanto, que si es normal que duerma tan poco, que si, que si, que si. Y, por supuesto, nunca faltan los consejos gratuitos que todo el mundo tiene a bien darte. Y cuando digo todo el mundo, quiero decir todo. Pero eso queda para otro día.

  2. Al primero hay que comprárselo todo, desde el chupete hasta la cuna, pasando por la ropa. Si no le compras algo, algo que no tiene. Te lo pueden dejar, claro, pero ya tienes que preocuparte de ir a buscarlo o de que te lo traigan a tiempo, para que no lo eches en falta cuando lo necesites. Qué bien vienen esos pañales de la cesta de regalos, ¿verdad?

  3. Al primero se le regala de todo. Y, de nuevo, cuando digo todo quiero decir todo, por absurdo e inútil que parezca. Que no se engañe nadie, los regalos más originales son para el primero.

  4. Todo es digno de celebración. ¿Ya salió el mecomio? ¡Hurra! ¿Ya tiene un diente? ¡Hurra! ¿Ya anda? ¡Hurra! ¿Ya dice mamá? ¡Hurra! Aplaudes hasta con las orejas… y luego dirán que si se siente el príncipe destronado cuando llega otro hermano será culpa suya, ¡ja!

  5. Te da la falsa seguridad de que ya lo sabes todo para el segundo. Y tú vas y te lo crees. Y éste es el peor error de todos.

PROS:

  1. Tienes todo el tiempo del mundo para dedicárselo a él. Eres inexperta, sí, pero tienes tiempo para aprender. Lo observas todo, lo investigas todo, lo lees todo si tiene algo que ver los bebés. Aprendes sobre la marcha. Y puedes perderte en esos ojos preciosos que te miran mientras mama. Puedes cogerle en brazos tranquilamente porque todo lo que tienes que haces es estar con él. Disfruta del momento, no te creas eso de que si le coges se va a mal acostumbrar a los brazos. Yo les he cogido a todos hasta la saciedad y Mayor y Mediano, una vez que se pusieron de pie, ya no hubo manera de cogerles tranquilamente. Todo era andar, correr y trotar. Y si te he visto no me acuerdo.

  2. Todo lo estrena él. Sí, hasta ese regalo absurdo e inútil lo estrena el primero. Y puede que te de s cuenta de que es un buen regalo. Sin embargo, al regalo que más te gustaba porque pensabas que lo ibas a usar un montón, lo apartas a un rincón y no lo desentierras de la montaña de trastos hasta que llega el segundo.

  3. Le haces miles de fotos y le grabas en vídeo hasta la saciedad. Da igual que sean fotos parecidas, parece que nunca habrá bastantes… lo que no habrá será sitio para guardarlas todas, guapa.

  4. Las rutinas las cumples a rajatabla, caiga quien caiga. Un minuto de retraso es una desfachatez. Si a los niños les gustan las rutinas, el primero es el niño con más rutinas del mundo.

  5. Todo el mundo que aparezca por casa o que se cruce en vuestro camino al dar un paseo le presta atención a él. Y ya sabemos que a los niños les encanta ser el centro de todas las miradas y los mimos. Él dice “mmmma” y tú ya estás dejando lo que sea que estés haciendo para correr rauda y veloz a ver qué quiere el angelito. Antes de que acabe de decir “mamá”, tú ya estás ahí.

Conclusión: el primero es el primero porque llega primero. Y no le gustará. Si fuera el último tampoco le gustaría. Siempre verá más ventajas en ocupar otra posición en la escala familiar. La que sea. Cualquiera es mejor que la que realmente ocupa. Asúmelo. Si tienes hermanos o hermanas, a ti también te ha pasado. Y tus padres te han aguantado. Ahora te toca a ti. Punto pelota.