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02Sep/14

… del divertido maletín de actividades Montessori para niños casero (DIY)

Maletín de actividades Montessori DIY

“Abrir sólo en caso de aburrimiento”

Estoy que yo misma me hago la ola. En mi búsqueda sin fin de actividades y juegos para que mis mosqueteros peguen el culo a la silla durante más de cinco minutos, nadé, navegué y hasta buceé por Internet. Y acabé en Pinterest, como viene siendo habitual…

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26Ago/14

… de pintar camisetas infantiles

pintar camisetas infantiles

No hay nada más original que una camiseta pintada por uno mismo. A los niños les encanta pintar, pero siempre pintan en papel o similares. Siempre andamos con el “¡cuidado no te manches la ropa!”. Así que imaginaos lo que les encanta pintarse sus propias camisetas. ¡Éxito asegurado! Y, además, se pasa un ratito divertido. Es algo caótico, no os engañaré, pero merece la pena.

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18Jul/14

… de pintar piedras

Mosaico de piedras pintadas

Algunas de nuestras piedras pintadas.

Este año no nos hemos traído conchas de la playa. No. Este año nos hemos traído piedras. Negras y blancas. Grandes, medianas y pequeñas. Ya en la playa se me ocurrieron varias manualidades para hacer con los niños y DIY para hacer en casa. Estos últimos tendrán que esperar un poco más, pero las manualidades ya las hemos empezado.

Piedras de la playa

La semana pasada nos pusimos a pintar las piedrecitas y piedrezotas. Para ello, compramos pinturas acrílicas porque me imaginaba que las témperas que teníamos en casa se borrarían con el agua. ¿Y por qué no quiero que se borre la pintura con agua? Pues porque tenía el pensamiento de poner las piedras decoradas en las plantas que tenemos en casa. Al menos la mayoría de ellas.

Como siempre, compré los tres colores básicos (amarillo, azul y rojo) más el blanco y el negro. El blanco para las piedras más oscuras y el negro para detalles, contornos y letras. A partir de ahí, logramos hacer el verde, pero el violeta nos salió un morado muy oscuro. Para entonces, no nos quedaban muchas más piedras que pintar, así que no insistí en conseguir mi ansiado violeta o morado algo más claro…Piedras pintadas

Aprovechamos la siesta del Peque para que no nos pintara toda la casa. El que más cosas pintó fue el Mayor: un balón de fútbol, una atardecer con el mensaje “me encanta”, una mariquita, la lluvia… y hasta un “I’m happy” que nos llenó de inmensa felicidad a su padre y a su madre (por saber que él se siente feliz y por haberlo escrito perfectamente en inglés). Y, cómo no estando en pleno mundial de fútbol, banderas de España. El Mediano también lo intentó, pero al final acabó pintando piedras enteras de uno o varios colores. Cuadros abstractos, para quien no entienda de arte 😉

Yo también hice mis pinitos en la pintura de piedras: un mar, un paraguas con su lluvia, una mariquita, un caracol, unos bichitos simpaticones, algunos mensajes y, aprovechando las piedras del Mediano, los nombres de nosotros cinco. Ya puesta, decidí hacer también unas piedras de rojas y otras verdes para jugar al tres en raya.

Tres en raya con piedras pintadas

Como veis, las piedras pueden dar mucho de sí con un poco de imaginación. Aunque no os penséis que usamos todas ellas. Algunas, las más pequeñas, me las guardé para hacer otra cosa que no tendrá nada que ver con los niños y que, en cuanto consiga hacerla, vendré a contárosla por aquí 😉

CONTRAS:

  1. Hay que tener cuidado con la pintura acrílica. Pero si mancháis algo, como por ejemplo, no sé, unas cortinas, os aseguro que si lo limpiáis rápidamente antes de que se seque la pintura con algo de agua o un paño húmedo, la mancha sale. Comprobado.

  2. Aunque acaba saliendo, cuesta más trabajo de quitar de las manos si os mancháis que las témperas.

PROS:

  1. Lo de siempre, pasáis un rato divertido con los niños.

  2. Fomentáis la creatividad.

  3. Las obras de arte de los niños sirven para decorar la casa, la terraza o el jardín.

  4. Les ayudáis a descubrir nuevos colores (verde, morado, naranja…). ¿Recordáis la ruleta de los colores primarios y secundarios? Pues eso 🙂

Nosotros usamos las piedras que nos trajimos de la playa pero, obviamente, cualquier piedra que tenga una superficie lisa, que veáis que se puede pintar sin problemas, os sirve. Y da igual el color de la piedra, con algo de imaginación, puede convertirse en parte de lo que queráis pintar 😉

Bichillos con piedras pintadas

09May/14

… de hacer un fotomatón molón (fun photo booth DIY)

Fotomatón molón (fun photo booth)

Papá³ y yo haciendo el ganso, ¡estamos divinos! Jajaja…

Para el cumpleaños del Peque, además de la tarta pato, se me ocurrió hacer algo divertido para pasar la tarde (ya os dije que la tarde daría para un par de entradas 😉 ). Mirando en Pinterest vi esta idea y me pareció que podría ser al menos original. Es como un juego de disfraces, pero sólo con la cara y sin pinturas de por medio. Es un fotomatón divertido (fun photo booth) que tiene su mayor éxito en bodas, aunque también se puede hacer en cualquier otra celebración (familiar o con amigos), como un cumpleaños ;). Y además, el que os traigo aquí hoy es casero a más no poder, un DIY genial para amantes de las manualidades.

Consiste en buscarse un fondo alegre (nada de la típica pared blanca porque le quita la gracia a la foto), elegir complementos graciosos a modo de careta (gafas, bigotes, labios, gorros, sombreros, etc.), ponerse los que más gusten y fotografiarse de esa guisa.

Al principio, la familia parece que no se atrevía mucho a fotografiarse así, pero fue empezar uno y seguirle todos los demás. Es increíble cómo se pierde la vergüenza detrás de un disfraz… aunque sólo se disfrace la cara. Los Trastos y sus primos estuvieron toda la tarde poniéndose bigotes y labios. Al Mayor le dio por abrir la puerta con un bigote y decirle a todos los que iban llegando “¡Bienvenidos al cumpleaños del Peque!”, como si fuera un mayordomo 😀

Instrucciones fotomatón molón (photo booth)Obviamente, lo suyo es tener a un fotógrafo que haga las fotos, pero como a nosotros no nos iba a ser posible, lo solucioné poniendo unas sencillas instrucciones. Además, de esta forma, quien no supiera lo que era aquello que habíamos montado, podría salir de dudas por sí mismo y yo no tendría que estar explicándolo toda la tarde.

Para hacer los complementos, aprovechando que era Semana Santa y los Trastos tenían vacaciones, les involucré en la creación. Les pedí que dibujaran en un folio unos bigotes divertidos y grandotes. Luego los recortamos y con esa plantilla hicimos los complementos definitivos. Este paso no es necesario, pues, por ejemplo, las gafas y los labios, los hice yo misma sin plantilla.

El paso a paso os lo dejo en un vídeo que ya está disponible también en el canal de YouTube del blog (os recuerdo que podéis suscribiros a él si queréis). Creo que así se entenderá mejor. Además, aunque es muy fácil de hacer, explicarlo todo puede resultar un poco largo.

CONTRAS:

  1. Para mí, el mayor contra fue hacer el fondo. Usé un cartón grande que había por casa de una caja grande que aún nos quedaba de la mudanza. Pero no veáis para forrarlo (con un papel de regalo normal), con lo torpe que soy yo, el celo se me iba pegando por todos lados.

  2. Si os fijáis bien en las fotos, los labios tienen brillantina. Sólo de recortarlos acabé brillante yo también.

PROS:

  1. Para estos complementos, yo usé goma eva, que me pareció que aguantaría bien tanto colocada en el palito como el trote que le iban a dar esa tarde. No me equivoqué. Sin embargo, por Internet hay un montón de plantillas e imprimibles gratis para esto. Yo no lo usé porque mi impresora lleva más de un año sin tinta de color.

  2. Se puede reutilizar de un año para otro. Es más, cada año se pueden ir añadiendo nuevos complementos. Es lo que yo tengo pensado hacer, así, aunque sea el mismo fotomatón, las fotos serán diferentes 😉

  3. Las fotos han salido geniales. Nos hemos reído mucho haciéndolas y viéndolas. Tenemos unas cuantas y no me canso de verlas.

Dentro de poco será el cumple del Mayor y pienso sacar el fotomatón. Buscaré nuevos diseños por Internet para inspirarme y hacer otros nuevos. Además, como los familiares serán los mismos, ya saben lo que hay que hacer 😉 .

07Mar/14

… de hacer manualidades con masa de sal

Huellas de manos con masa de sal

Hacía tiempo que no publicaba alguna manualidad para hacer con los niños. Llevo mucho tiempo queriendo hacer ésta de hoy. La idea me la dio el Mayor, quien fue el año pasado a una excursión a la granja y vino con unos imanes para la nevera hechos por él mismo con masa de sal. Pues hace casi un año que tenía en mente hacer algo parecido con esa masa. Pasó el tiempo y pensé que la Navidad sería estupenda para hacer adornos con esta masa para el árbol. Pero al final, las vacaciones se nos complicaron un poco por culpa de unos virus y no tuvimos oportunidad de hacer gran cosa.

El sábado pasado llovió. Hacía mal tiempo para salir. Me remangué las mangas y me dije que de ese día no pasaba. Me llevé al Mayor y al Mediano a la cocina y empezamos a hacer la masa. Ellos encantados de pringarse. Y yo estaba concienciada. Así que pasamos una mañana estupenda entre harina, delantales y cortapastas.

Para hacer la masa, sólo necesitáis algo que os sirva de medida (una taza, un vaso, un recipiente al fin y al cabo). Una vez que lo tengáis, la masa se hace mezclando bien:

  • una medida de harina (yo usé la blanca normal)

  • una medida de sal fina (no sal gorda)

  • media medida de agua (la del grifo, no la templamos ni nada)

La masa resultante es algo pringosa al principio, luego va cogiendo más consistencia, aunque no os mentiré, si la espachurráis mucho, sigue pringando un poco. Cuando ya tenga aspecto de masa, se estira con un rodillo. Para evitar que se pegue a la mesa o encimera podéis echar más harina o poner debajo un papel vegetal de los que se suelen poner en la bandeja del horno.

Figuritas con masa de salYa sólo os queda cortar figuras, los cortapastas de hacer galletas son geniales, pero también podéis usar vasos. Incluso podéis hacer como nosotros, que estiramos una parte de la masa y cada uno de mis trastos plantó una mano para dejar la huella. Una vez hecho todo esto, hay que esperar a que se seque, puede tardar entre uno o dos días, según el calor que haga. También podéis hornear la masa. Yo leí que 10 minutos a 100 ºC bastaba, pero no. Metí la masa en el horno hasta tres veces y aún así tuve que dejarla secar por la noche. Quizás media hora a esa temperatura hubiera bastado.

 

Al día siguiente fue día de pinceles y rotuladores. Tocaba pintar las formas. Nosotros hicimos medallas, gatos y dinosaurios para los amigos de los mayores. Para casa me aventuré a hacer lo de las huellas de las manos y también un tres en raya. Sólo las piezas con círculo y cruces. Pienso guardarlas en una bolsita y llevármelas siempre conmigo cuando salga de casa con mis Trastos, van a ir derechas al kit de supervivencia (nota mental: hablaros un día de este kit).

CONTRAS:

  1. La masa es algo pegajosa. Lo mejor es mezclarla bien y luego amasarla tocándola lo menos posible.

  2. En nuestro caso, que no dimos con el tiempo adecuado de horneado y metimos la masa varias veces en el horno, tuvimos que esperar hasta el día siguiente para asegurarnos de que la masa estaba seca para poder pintarla.

  3. Aun así, no se me ocurrió darle la vuelta a la masa ni en el horno ni por la noche, así que la parte de atrás aún estaba algo húmeda para poder escribir o pintar en ella.

  4. Fichas de 3 en raya con masa de salComo los dinosaurios, gatos, medallas, fichas del tres en raya y las huellas de las manos me salió algo fino (vamos, que estiré la masa hasta dejarla del grosor de una galleta), al secarse se ha curvado un poco. La próxima vez dejaré la masa algo más gruesa.

 

PROS:

  1. Si dais con el tiempo preciso de horneado (yo calculo que a 100 ºC entre 30-40 minutos), creo que podréis pintar lo que hayáis hecho con la masa el mismo día.

  2. Para pintarla, se pueden usar tanto rotuladores como pinturas (nosotros usamos témperas).

  3. He leído en Internet que la masa también admite colorante. De esa manera, se puede dividir la masa resultante en varios trozos y darle a cada uno un color. Después, sólo hay que combinarlos, por ejemplo y siguiendo nuestro caso, un dinosaurio verde con lunares rojos. O si tenéis cortapasas de flores, flores azules con el centro amarillo.

  4. La masa es muy manejable. Podéis usar cortapastas o darle forma con las manos. En cualquier caso, para los niños es como jugar con plastilina.

  5. Antes de poner la masa a secar, se puede dibujar sobre ella distintas formas. Para hacer nuestras medallas, recortamos círculos de la masa y después presionamos con un cortapastas en forma de estrella. El agujero para pasar la cuerda lo hicimos con un palillo.

  6. Si conseguís imanes para pegarlos detrás, podéis ponerlos en la nevera para admiración de todos 😉 .

  7. Lo de siempre, se fomenta la imaginación y creatividad de los niños a la vez que pasáis un rato divertido con ellos.

Medalla con masa de salSé que ahora llega el buen tiempo y quizás penséis que no es buen momento para esta manualidad. Bueno, pues tened en cuenta que cuanto más calor, antes se seca la masa. Nosotros haremos otra tanda de medallas en breve, que al parecer han causado sensación en el cole y especialmente el Mayor ya me está pidiendo más para más amigos.

 

27Ene/14

… de hacer un adorno con piñas y cinta

Piñas y cinta 2

El año pasado por estas fechas hice un adorno muy resultón con algunas de las piñas que nos habían sobrado. Ya os conté la cantidad que llegamos a tener en casa. Tras pintarlas y usarlas para hacer el jarrón y después de echarles purpurina para los adornos del árbol de Navidad, aún seguía teniendo unas cuantas. Y, tras trastear en Pinterest, vi algo parecido a lo que hoy os traigo. No pongo fuente porque hice un batiburrillo de todo lo que vi similar.

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13Ene/14

… de hacer un ratoncito Pérez de fieltro

como hacer un Ratoncito Pérez de fieltro

Maneras de empezar el año hay muchas. Habrá quien lo empiece llorando (de alegría o de pena), otros durmiendo, habrá también quien lo empiece bailando o incluso trabajando. El Mayor empezó el año cayéndosele un diente. El primero. Se comió las uvas que pudo, celebramos y felicitamos el año nuevo y empezó la fiesta. En casa de mi suegra nos habíamos juntado nosotros cinco con mis suegros y cuñados, pero también había tíos y primos del Tripadre. Estos últimos, a su vez, con hijos.

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14Sep/13

… de hacer posavasos con goma eva

Posavasos con goma eva

Hoy os traigo una manualidad en la línea de las demás: fácil, barata, rápida y resultona. Y útil. Se trata de unos posavasos handmade o DIY, como se dice ahora, o hechos con estas manitas, como se ha dicho siempre.

La idea me rondaba por la cabeza al ver tantas tapas de yogures, potitos, recipientes de la comida china, botes, etc., rondando por la cocina. Siempre ando guardando estas cosas, por si sirven, alguna utilidad tendrán… Esta manía me viene directamente de mi abuela.

Las susodichas tapas las utilizo para varias cosas: tapar la infusión mientras reposa, tapar el puré del Peque mientras se enfría, echar semillas varias (de calabazas, pimientos, tomates…) para que se sequen y así poder plantarlas después, y, por supuesto, para poner vasos encima a modo de posavasos.

Pero reconozcámoslo, estas tapas son feas. Aunque sean transparentes, siguen siendo feas. Así que se me ocurrió darle un toque de color. Al principio pensé en fieltro. Y así me fui a comprarlo. Elegí uno que me llamó la atención y que me gustó bastante. Una vez en casa, me di cuenta de que lo que había comprado no era fieltro, sino goma eva. El resultado es el mismo.

Ahora tengo dos de estos geniales posavasos rondando por la cocina. He guardado el resto, a esperas de necesitarlos en alguna vista y de repuesto por si se me estropea alguno de los que ya he hecho. Esta semana de inicio de las clases, he de reconocer que me han alegrado. Ha sido una semana de locos, de adaptaciones para todos. Espero que la siguiente vaya todo más rodado.

CONTRAS:

  1. Vale que no son los posavasos más guays del mundo mundial (como diría un mico que yo me sé), pero para lo que cuesta hacerlos, son geniales.

  2. Las tapas son redondas. Es difícil recortar un círculo perfecto aunque vayas siguiendo una línea. Pero la tapa sí es perfectamente circular. El truco está en que se note lo menos posible el descuadre.

PROS:

  1. Cunde mucho. Con una lámina de goma eva tamaño A3 (más o menos) hice unos 12 posavasos pequeños y dos grandes utilizando sólo la mitad.

  2. Se puede usar indistintamente goma eva o fieltro, pero si os decidís por éste último, buscadlo de cierto grosor.

  3. Yo usé una sola lámina para hacer todos los posavasos iguales, pero por supuesto podéis alternar entre varios modelos y colores.

  4. Es súper barato. Pensadlo: las tapas ya las tenéis, posiblemente las tijeras y el pegamento también. Sólo tenéis que comprar la lámina y ésta, dependiendo del tamaño y el material, ronda el euro.

  5. Es una manualidad que pueden realizar los niños. En este caso, ya sabéis, cuidado con las tijeras, no perdáis de vista el pegamento y aseguraos de tener tapas suficientes para todos.

  6. Los posavasos se hacen rápido. Apenas hay que hacer despliegue de medios. Cortar y pegar, todo es empezar, jejeje…

  7. Cuando digo posavasos, seguro que habéis pensado que sólo sirve para poner un vaso. Obvio. Pero ya sabéis que me gusta rizar el rizo un poco más. ¿Recordáis los floreros? Ahora imaginadlos sobre uno de estos posavasos… 😉

El cómo hacerlos paso a paso os lo enseño en este vídeo que ya está también disponible en el canal de YouTube del blog.

¿Y ahora, qué? ¿Os animáis a hacerlos? Si le encontráis algún pro o contra más a esta manualidad, dímelo en los comentarios. Y si los hacéis, estaría encantada de que me enseñaseis cómo os quedaron.

05Ago/13

… de hacer una pecera de arena

Pecera de arena

Hoy vengo con otra propuesta para decorar la casa, aprovechando de nuevo los días a la orilla del mar. Siempre que vamos a la playa (llevamos ya 5 años), mi padre le dice al Mayor que le traiga agua del mar. Es un chascarrillo porque no espera que él se la traiga. Sin embargo, cuando volvemos y nos encontramos, le pregunta a mi hijo por el agua de mar. El Mayor le responde que no y se queda con cara de ¡ay va! Y el abuelo le dice cosas como “ay que ver”, “mira que no acordarte” y demás que no pongo para no aburrir, pero supongo que os hacéis una idea.

Este año, tras la broma de rigor, me dije que no pasaba otro año viendo la cara que se le quedaba a mi hijo cuando el abuelo le pidiera el agua y, por lo tanto, no me volvía a casa sin una botellita de agua para él. Y así, el último día de playa, rellené con agua de mar una botella de agua mineral y la eché en la maleta. No sin antes cruzar los dedos para que no se rompiera y mojara el resto del contenido.

El caso es que, ya que estaba rellenando la botellita con agua de mar y ya que tenía otra botella vacía, decidí rellenar aquélla otra con arena de la playa. Aún no tenía muy claro qué haría con ella, pero me la traje ante la estupefacta mirada del Tripadre y demás miembros de su familia.

Llego a casa y me encuentro con la botella de arena (la del agua de mar ya la habíamos entregado al abuelo, para su sorpresa) y con un montón de conchas que sobraron después de hacer el marco. Ahí se me iluminó la bombilla. Había visto en Pinterest jarrones de cristal con arena y velas. Y me gustaba cómo quedaban. Pero yo le di a esa idea una vuelta de tuerca más.

Compré una pecera redonda, eché parte de la arena y puse en el medio una vela azul (por aquello del agua de mar) rodeada por unas pocas conchas de varios tamaños. Yo creo que quedó vistoso y es como tener un pedacito de la playa en casa.

CONTRAS:

  1. Hay que acordarse de llevar a la playa una botella vacía. El hecho de que yo recogiese el agua y la arena de la playa el último día no fue porque sí, sino por esta memoria mía.

  2. Hay que volverse a casa cargados con la botella. La arena pesa. Y además, cruzando los dedos para que no se abra o se rompa y se desparrame toda la arena por la maleta. Seguro que ya tenéis en la cabeza la imagen mental de cómo acabaría la maleta.

  3. Al echar la arena en la pecera hay que tener cuidado. Por muy buen pulso que tengáis y por muy ancha que sea la boca de la pecera, creo que no está de más poner un trapo o papel de periódico debajo.

PROS:

  1. Los niños os pueden ayudar a montar la pecera. Eso sí, cuidado con la arena y el cristal.

  2. Si os ha gustado y estáis pensando poner esta idea en práctica, sólo tenéis que comprar la pecera. Pero, como he dicho antes, de donde yo saqué la idea lo hacían con jarrones. Así que, si tenéis uno por casa al que le deis poco uso, podéis usarlo.

  3. Si no os convenció el marco hecho con conchas, pero tenéis algunas rondando por casa, podéis aprovecharlas haciendo esto otro.

  4. Obviamente, con arena de playa queda muy bien. Pero si ya os habéis vuelto de la playa con las conchas pero sin la arena, también se puede hacer con cualquier otro tipo. Estoy pensando en la del parque, aunque también venden arena de río en las tiendas de animales (para los acuarios).

Para rematar, en la base de la pecera, se puede escribir de dónde os trajisteis la arena y el año. Al fin y al cabo, es un recuerdo más de vuestras vacaciones. Aunque, ahora que lo pienso, si la pecera os da para ello, también podéis hacer algo así como un cartel (con cartón y un palillo), escribirlo ahí y ponerlo dentro.

Bueno, esto ya es rizar el rizo, pero se me acaba de ocurrir, a raíz de lo anterior, que también podéis poner dentro una pequeña foto de vuestros días en la playa. Puede ser una foto familiar, ésa tan bonita del romper de las olas en la orilla del mar o aquélla tan espectacular que conseguisteis hacer de la puesta del sol.

Como veis, la pecera da para mucho. Sólo hay que echarle imaginación y ponerse a ello. ¿Se os ocurren más ideas? No dudéis en contádmelas ;-).

29Jul/13

… de hacer un marco con conchas

Marco con conchas

Durante nuestros días en la playa, hay una cosa que pude hacer a ratitos con los Trastos (juntos unos días, por separado otros): recoger conchas. Hemos traído una bolsa llena de ellas. Las hay grandes, muy grandes, normales, pequeñas, minúsculas… Vamos, que hay de todo tipo y, por supuesto, color. Es una actividad que a los niños les encanta, al menos a los míos.

Tuve la precaución de llevarme una malla o red que venía con no sé qué juguete y que tenía guardada (sí, lo sé, creo que tengo un leve síndrome de Diógenes ;-)). De esta manera, la arena, una vez seca, cae al suelo y no a la bolsa donde vamos guardando las conchas. Esto no quita para, una vez de vuelta al nido, las lavemos un poco para quitarles posibles restos de arena. Yo esto lo hice en mi pueblo, así que, al volver a casa, ya las tenía listas para usar :-).

¿Y qué se me ocurrió esta vez? Pues como me encantan las fotografías, decidí no irme de la playa sin una foto de mis tres Trastos en la orilla del mar. Y, una vez conseguida tamaña empresa (hicieron falta unas 20 fotos para obtener una decente, ¡benditas cámaras digitales!), imprimirla y ponerla en un marco bonito. Y ahí entran las conchas. Se me ocurrió comprar un marco de madera, de los que venden sin tratar para que tú los barnices o los pintes, y en vez de hacer esto, pegarle las conchas. Bueno, la verdad es que esto se me ocurrió después del primer día recogiendo conchas, de ahí que las buscara de varios tamaños.

Al llegar aquí, no hubo manera de encontrar el marco que quería. Todos estaban listos para ponerles foto. Lo más que llegué a encontrar sin tratar fueron cajitas de madera. Sí, ya sé que a las cajitas también se les podrían haber puesto las conchas (mira, para hacer una cajita de recuerdos, por ejemplo ;-)), pero yo quería un marco para mi foto. Así que compré uno que no tuviera mucho relieve.

Conchas

Mi primer impulso fue darles con un pincel un poco de cola blanca a la parte de la concha que fuera a pegar en el marco. Pero fue un desastre total que, lejos de terminar con la concha pegada, acabó con mis dedos embadurnados de cola. Como digo, un desastre. Así que lo hice de otra manera. Eché un poco de la cola en un recipiente y, con un pincel, la extendí por todo el marco y después fui colocando las conchas una a una cubriendo como mejor pude la superficie. Para aprovechar alguna de las  conchas más pequeñas, las pegué sobre otras más grandes, como se puede apreciar en la fotografía principal de esta entrada.

Luego sólo quedó imprimir la foto elegida en papel y colocarla en un sitio bien visible, en mi caso, del salón. Y ahí sigue, para gozo de los Trastos y mío propio. No ha nada que mejor le venga a un marco con conchas que una foto en la playa.

CONTRAS:

  1. Encontrar el marco adecuado es, sin duda para mí, lo peor de esta manualidad. Quizás tengáis suerte y deis con el marco que iba buscando yo. Pero si no, no desesperéis. Ya habéis visto que con otro de madera se puede igualmente. Si es de plástico, no estoy yo muy segura de que las conchas se peguen bien con la cola blanca. Pero todo es cuestión de probar.

  2. He usado cola blanca en lugar de silicona por dos razones básicamente. Una es que no soy muy mañosa aún con la pistola. Y la segunda es que, debido a la primera, aún se me quedan hilos de silicona cuando trabajo con ella. Como no quería guarrear el marco, decidí optar con la cola blanca y he de decir que me fue muy bien.

  3. Recoger las conchas. Ya he dicho que a los niños les encanta, pero yo acabé un poco harte de agacharme tanto. Claro que, bien pensado, puede ser que me trajera demasiadas conchas, jejeje…

PROS:

  1. Yo compré un marco de madera, pero mi cuñada optó por coger la tapa de una caja de zapatos, recortar un rectángulo en el medio (con lo que quedaría una especie de ventana), pegarle las conchas por delante y la foto por detrás. Le ha quedado genial. Aunque no sé si aguantaría mucho tiempo colgado en la pared…

  2. Si vuestros hijos son pacientes o algo más mayores, podéis hacer esta actividad con ellos. Les va a encantar. Yo hubiera podido hacerla con el Mayor (al Mediano aún le quedan un par de años para centrarse en una actividad así).

  3. Las fotos que tengo en los portarretratos de casa están impresas en papel. No hay que gastarse más dinero para imprimirlas en papel de fotografía. Como va a ir detrás de un cristal, si no se os descuelga la impresora aclarando u oscureciendo la foto original, os puedo asegurar que no se nota la diferencia.

  4. Como la foto se puede imprimir en casa y las conchas se recogen en la playa, lo único que tenéis que comprar es el marco. Si optáis por la tapa de la caja de zapatos, ni eso. Así que conseguís por poco esfuerzo un DIY (como se dice ahora ;-)) muy barato, o gratis, con poco esfuerzo.

  5. Si no vais a pegar las conchas con vuestros hijos, sino que preferís hacerlo solas, entonces podéis hacerlo hasta viendo la tele.

Así que si vais este verano a la playa, no dejéis pasar la oportunidad. Buscad conchas y haced el marco. Es fácil y divertido. Y la foto queda genial.

22Jul/13

… de la botella maraca que esconde tesoros

Botella

Hoy vuelvo con otro juguete casero DIY a más no poder. Como su propio nombre (inventado por mí, todo he de decirlo) indica, es una botella que esconde tesoros que hay que descubrir, pero también suena cual maraca.

De nuevo, se necesita poca cosa: una botella o recipiente similar (resistente a los golpes y que no se rompa o que, si lo hace, no suponga un peligro para el niño), arroz, tesoros y pegamento o silicona. La idea consiste en echar a la botella juguetitos pequeños, como los que salen en los huevos sorpresa, o cosas como ojos saltones de manualidades, botones pequeñitos con alguna forma divertida, etc. Se rellena de arroz, pero no del todo, para que se pueda mover con facilidad. Yo eché también algo de brillantina, pero reconozco que no tuvo el efecto espectacular que pensé que tendría, así que no recomiendo echarla.

Para finalizar, se pone pegamento o silicona en el tapón y se cierra. Así evitamos que los peques puedan abrir el tapón y se desparrame todo el arroz y demás tesoros. O peor aún, que acaben en sus boquitas y se atraganten. Esperamos un tiempo a que haga efecto y ya está lista para jugar.

CONTRAS:

  1. Al ser de plástico la botella y al no estar hasta arriba de arroz, con el uso, se va aplastando y se deforma. Es algo más visual que otra cosa, pues sigue ejerciendo su función como juguete a la perfección.

  2. A mí me costó encontrar “tesoros” que cupieran por la abertura de la botella. Para paliarlo, eché hasta clips. Se me ocurre que, entre tanto arroz, también se puede echar algún garbanzo, una concha pequeña o una piedrecita oscura. Al final, se trata de encontrar cosas entre tanto arroz.

PROS:

  1. Lo pueden usar los bebés grandes (al Peque le encanta moverla para hacerla sonar como maraca) y los niños algo más grandes (como mis Trastos mayores) para encontrar los tesoros escondidos.

  2. Cuando ya no dé más de sí el juguete, se abre (con unas tijeras si no conseguís abrir el tapón) y, tal como está, se echa el contenido en otra botella nueva. Sólo hay que pegar el tapón para volver a tener una botella maraca esconde tesoros nuevecita ;).

  3. Cuando lo vio mi madre pensó que no duraría más de dos telediarios. Estaba convencida de que, a la primera que se cayera al suelo, se rompería y el arroz saldría disparado por todo el suelo. Bueno, pues yo he perdido la cuenta de las veces que se ha caído la botella y el arroz sigue dentro.

  4. El juguete ocupa poco espacio y, aunque pesa, tampoco es algo excesivo. Recordad que un bebé de un año es capaz de jugar con la botella y hacerla sonar.

  5. Yo lo he hecho con arroz, pero ahora que es tiempo de vacaciones a la orilla del mar, supongo que también se puede hacer con arena de playa.

  6.  A diferencia de la carretera de tela (que parecía más para niños), este juguete sí que sirve tanto para niños como para niñas ;-).

Como veis, esta botella multiusos es otro juguete barato, que se hace con cosas que hay en casa. Si se rompe, es fácilmente reemplazable por otra igual. Si se pierde, tampoco es algo valioso. Al llegar a casa se puede hacer otra igual.

Cuando queráis mantenerles tranquilos un ratito, dadles la botella a vuestros retoños y decidles que busquen lo que hay escondido entre el arroz. Un ratito sentados os aseguro que estarán. Sobre todo si hay algún tesoro que se les resista a aparecer. Mi sobrina estuvo un buen rato buscando el ojo saltón.

Aunque versiones en Internet de esta botella hay unas cuantas, yo tomé la idea de aquí. Y como siempre os digo, si os animáis a hacerla, acordaos de volver a contarme cómo os fue el invento.