Archivos de la etiqueta: bebés

06Mar/15

… de TaLula creaciones (publicidad gratis)

Logo Talula Creaciones (publicidad gratis)

Como cada viernes, hoy os voy a presentar otro proyecto dentro de la iniciativa de publicidad gratis para artesanos, pequeñas empresas y emprendedores en general. Hoy os traigo a TaLula Creaciones y la persona que hay detrás, Natalia. Si tenéis un bebé a la vista, os va a gustar. Sus baberos son súper cucos y pueden ir a juego con las bolsitas y los chupeteros. Además, esos neceseres van geniales para llevar pequeñas cositas del bebé (gasas y suero por ejemplo, ¡yo lo hacía!).

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27Feb/15

… de ManuARAlidades.es (publicidad gratis)

ManuARAlidades_logo, publicidad gratis

Vuelve a ser viernes y yo vuelvo con otro proyecto dentro de la iniciativa de publicidad gratis para artesanos, pequeñas empresas y emprendedores en general. Esta vez se trata de Araceli y su proyecto, manuARAlidades.es, donde hace casi de todo con gomaeva. Qué queréis que os diga, a mí sólo el nombre que le ha puesto ya me toca de cerca, jejeje… Pero es que, además, sus fofuchas me han enamorado (sin desmerecer todo lo demás, que conste 😉 ) y que sea también trimadre no hace sino caerme aún mejor, jeje… Lo que hace es genial como regalo personalizado para bebés, niños y, por supuesto, sus madres.

Bueno, pues a continuación ya paso a dejaros con Araceli y su proyecto. Estoy segura de que os va a encantar como a mí.

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06Feb/15

… de Kangarunga (publicidad gratis)

Kangarunga, tienda online de mochilas para bebés #PublicidadGratis

De nuevo es viernes y de nuevo os traigo un fantástico proyecto dentro de la iniciativa de publicidad gratis. Este, aunque quizás esté mal que yo lo diga, me hace muchísima ilusión traeros aquí a Kangarunga de la mano de Eva. Primero por ser quienes son las personas que están detrás, Eva y su marido; y lo segundo porque yo misma tengo una que me tocó en un sorteo al principio de abrir este blog y que aún sigo utilizando con el Peque porque es fantástica. Así que puedo aseguraros que los pros de Eva son tal y como ella los cuenta. Yo ya hablé de todo esto en esta entrada sobre el porteo, así que ahora os dejo con Eva, su proyecto y sus pros y sus contras 🙂

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29Ene/15

… de Baobab, de usar y no tirar (publicidad gratis)

Baobab_logo, ropa ecologica bebe

Hoy os traigo otro gran pequeño proyecto de la iniciativa de Publicidad gratis. Se trata de artículos completamente ecológicos para las madres y sus bebés. Son preciosos, ya lo veréis en las fotos. Madre mía, si hubiera visto yo cositas como estas cuando estaba embarazada… Bueno, ya sabéis cómo van esas entradas, así que os dejo con Leticia, su proyecto: Baobab, de usar y no tirar, y sus pros y sus contras 😉

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12Ene/15

… de la fimosis y la circuncisión (entrevista)

Blog fimosis e incurvación congénita, fimosis que es, fimosis niños

Estoy muy contenta por publicar esta entrada sobre qué es la fimosis y en qué consiste la circuncisión. Primero porque es un tema que a las madres de niños nos interesa bastante y lo segundo porque he conocido a Ximo. Él es un chico que tuvo fimosis y que se puso en contacto conmigo para contar su experiencia de primera mano. Como madre, yo le he preguntado al pediatra por este tema, pero, como en todo, valoro mucho la opinión de alguien que ha vivido la experiencia en primera persona.

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20Jun/14

… de estrenar cama de mayores

cama, mayores, bebé, cuna

El Peque, siguiendo los pasos del Mayor, ha decidido que ya no va a dormir en la cuna. ¿Y cómo nos lo ha hecho saber? Pues encaramándose a la barandilla de la cuna y amenazando con saltar desde ahí al suelo. Ante este ultimátum, nos nos ha quedado otra que salir pitando a buscarle una cama de mayores. Vamos, lo que viene siendo una de 90 cm.

Aunque yo quería litera para aprovechar el espacio de la habitación a lo alto (por si alguien quería quedarse a dormir, que no estoy pensando en más Trastos 😉 ), al final nos decidimos por una cama nido.

El paso a la cama fue relativamente fácil, pues, aunque la cuna sigue en la habitación (encajonada entre el armario y la cama esperando ser desmontada), el Peque no ha hecho en este mes y medio ningún amago de pasarse de la cama a la cuna. Ya no la quiere para nada.

Al principio pasó una semana durante la que lloraba de noche, pero dormido. Descartados otros motivos, llegamos a la conclusión de que lo que le pasaba era que él notaba demasiado espacio. Al Peque le gustaba dormir con los pies para arriba, en los barrotes de la cuna, cosa que en la cama ya no puede hacer. Aunque de vez en cuando se arrima a la pared o a las barreras que le hemos puesto y ahí los sube de nuevo.

Pasada aquella fase, hubo un par de semanas en las que durmió de maravilla. Casi no podía creerme lo fácil que había sido la transición. Para qué diría yo nada… llevamos dos semanas en las que le ha dado por levantarse de la cama. ¿Por qué? Pues simplemente porque puede hacerlo. Ya no hay nada que se lo impida, pues las barreras de la cama no abarcan todo el perímetro.

Y estos levantares que tiene el Peque pueden ser varios seguidos. Y da lo mismo que sean las 9 de la noche, las 3 de la madrugada o las 6 y media de la mañana. Él se despierta y se baja de la cama. Va a la puerta, la abre y entonces dice un sutil “maaaamiiii” que a mí me suena a pitorreo, todo sea dicho.

A esta “costumbre” se le suma ahora que ha descubierto que hay una llave de la luz en la pared a los pies de la cama. Y le da por encenderla. Igual que le da por dormir con la cabeza en los pies de la cama.

No quiero decirlo muy alto, pero llevamos cuatro días en los que se acuesta y no se levanta. Se queda y se duerme en la cama. Lo que sigue manteniendo es el madrugón. Ha pasado de levantarse a las 10 de la mañana a hacerlo sobre las 8. Dos horitas que se levanta antes. Y, claro, llega la hora de la siesta y, si le dejamos, se echa siestas de 3 horas y, cuando vas a por él, el señor se cabrea porque le tenemos que despertar. Es como si quisiera recuperar las dos horas que se fuma por la mañana en la siesta. Y, claro, no puede ser, que luego se levanta para cenar.

Con el Mayor nos pasó algo parecido. Le dio por levantarse porque podía hacerlo. Tenía yo una barrigota enorme del Mediano y me tocaba sentarme en un taburete en la puerta para asegurarme de que no se levantaba. Pasada la novedad inicial, volvió a dormir tan bien en su cama como lo hacía en la cuna. Y seguro que con el Peque nos pasa igual.

CONTRAS:

  1. Ya no habrá más cunas en casa. Se acabó la época de bebé y, aunque esto siempre me ha entristecido, esta vez, sabiendo que no vendrán más detrás, me pone bastante melancólica.

  2. La lámina del cumpleblog (“tengo un trastorno del sueño, los doctores lo llaman niños”) ha estado muy presente en mi cabeza estas últimas semanas. He dormido fatal con tantos despertares nocturnos a los que se les ha unido un insomnio pasajero. Lo que ha provocado que estuviera más cansada durante el día, lo que ha originado que tuviera muy mal humor.

PROS:

  1. Aunque la cama es alta, el Peque ya sabe subirse y bajarse perfectamente de ella. Así que el temor al porrazo ha desaparecido.

  2. Ha sido genial que no echara de menos su cuna en ningún momento.

  3. Ya estoy curada de espanto y sé que todo esto es una fase, lo que me ayuda a sobrellevarlo mejor. Y digo esto porque con el Mayor no veía la luz al final del túnel y me ponía de los nervios. Quizás el embarazo y las hormonas me ayudaron a sacarlo todo un poco de madre…

Respecto a su manía de dormir del revés, supongo que se le pasará en invierno, cuando haga más frío y empiece a arroparse.

Para solucionar el problemilla de que encienda la luz, he hecho lo mismo que con la litera de los Mayores. He comprado una esponja a medida y una tela para forrarla. Irá entre el colchón y la pared. Así evitamos tentaciones y no podrá encender la luz… a menos que se levante y dé a la llave que está junto a la puerta, claro… Pero, shhhhh, no le digáis que hay otra ahí 😉

29Ene/14

… de tener un escapista en casa

Escapismo

Ya lo dije ayer en Twitter, ni muerta ni de parranda, lo que estoy es muy liada. Se me acumula todo. Cualquier cosa, por poco tiempo que lleve hacerla, va directa a mi lista de tareas pendientes. Y lo peor de todo es que ya por Navidad me imaginaba que hoy por hoy iba a estar así.

Y la razón de todo esto es pequeñita. Tan pequeñita que quienes os pasáis a menudo por aquí la conocéis como Peque. Ese bichejo que apenas llega al metro de altura me tiene en jaque todo el día. Ese mico de poco más de 21 meses se me ha pegado a las faldas (como dice mi abuela) y me persigue allá donde vaya. Dentro de casa, eso sí, porque luego ni llora ni me echa de menos si tiene que pasar una tarde con su prima (la de la Peppa tarta) pero sin su madre.

Y es que el Peque ha decidido que pasa del parque, que las puertas cerradas se la refanfinflan y que las escaleras y el sofá son lo más divertido del mundo. Para quebradero de cabeza de su sufrida madre. O sea, yo. Así que lo único que lo mantiene en un lugar seguro algo más de 5 minutos seguidos es la trona. Pero claro, tampoco es plan de tenerle ahí sentado todo el día.

Ya os conté lo que pensaba del parque aquí. Me ayudaba mucho a la hora de poner orden en esta leonera que a los de aquí nos gusta llamar “hogar”. Podía recoger y limpiar la casa, poner la lavadora y tender la ropa e incluso hacer las camas aunque fuera a ratitos. Ahí le dejaba tan feliz jugando con sus juguetes mientras yo iba rauda y veloz haciendo cosas aquí y allá para sacarle a la mañana otro ratito que dedicarle al Peque en exclusiva.

Pero, ay, ese chollo ha pasado a mejor vida. Ya poco antes de las vacaciones de Navidad, el Peque descubrió cómo salirse del parque. Y ahí me lo encontraba yo a mis espaldas cuando menos me lo esperaba. Aparecía de repente con el “mamáaaa” en la boca. Al principio yo me asustaba pensando en el porrazo que se podría haber dado al salir de aquel espacio seguro. Pero a la quinta vez ya me quedó claro que él sabía muy bien cómo hacerlo sin estamparse en el camino.

Yo me consolaba pensando que al menos aún no llegaba al pomo de las puertas. Pero al niño le ha dado por crecer. Y la consecuencia inmediata de todo esto es que ha llegado a la altura suficiente para abrir la puerta. Con un poco de observación a sus hermanos, ha conseguido descifrar él solito el mecanismo de abrir la susodicha e incluso salir y cerrarla dejando a la madre que lo parió dentro de la habitación de la que él acaba de escaparse.

A esto hay que sumarle su afán por subirse y bajarse del sofá (nueva habilidad que adquirió en Navidades) y su obsesión por escalar las escaleras. Respecto a bajarlas, está en ello. Así que si un día veis que no aparezco por Twitter o Facebook, que abandono una conversación en el punto álgido, que tardo más en publicar una entrada o que, directamente, no la publico; no os asustéis. Sigo aquí. En concreto apalancada en la puerta, haciéndole placajes al Peque para que no cotilleé donde no debe.

 

CONTRAS:

  1. Antes aprovechaba la hora de la siesta del Peque para desconectar del día a día, escribir entradas para el blog o ponerme al día en las redes sociales. Ahora me toca hacer en ese ratito todo lo que puedo para tener las cosas a punto antes de que ir a buscar a los Mayores al cole.

PROS:

  1. Si antes estaba deseando tener a todos mis hijos conmigo, ahora lo estoy más. La razón es bien sencilla. Puedo dejar a los Mayores vigilando al Peque a ratos. Me avisan si intenta salirse del parque o si intenta abrir la puerta a mis espaldas. Además, cuando está con sus hermanos parece que se desengancha algo de mí. Se conforma con estar con ellos y disminuyen sus ganas de perseguirme.

  2. La trona ha pasado de ser un sitio exclusivo para comer a ser también un sitio donde jugar. En concreto, donde cantar o pintar. ¡Le encanta! Cantamos un montón de canciones, que él sólo entona a la vez que yo le canto. Y hace un montón de garabatos, pero también le gusta que yo le pinte cosas (sencillas) como el sol, un coche, una caracol, un pez, el uno, el dos, el tres, la luna, un pato… Lo que le sirve también para ir cogiendo más vocabulario. La última palabra ha sido “verde” o, como dice el Peque, “veddddd-de”.

  3. Teniendo en cuenta que el Mayor y el Mediano no han tenido ese afán persecutorio por su madre, en el fondo me gusta que el Peque me busque y se ría en cuanto le miro. A pillo no le gana nadie.

Y dicho esto, os dejo que voy a perseguir a mi pequeño Houdini. A ver si llega ya la hora de salir del cole para que lleguen los guardianes del Peque y yo pueda, al menos, fregar las tazas del desayuno o barrer el suelo para que luego puedan corretear a gusto mis tres mosqueteros.

 

06Dic/13

… del juguete de las bolas

Juguete de bolas

Hoy es viernes y “me toca” hablar de juguetes. Hasta ahora he hablado de algunos que nos han gustado mucho en casa, pero no todo es así. Hoy os presento a mi examigo el juguete de las bolas voladoras, traído a casa por los Reyes Magos la primera Navidad del Mayor por expresa petición de los padres de la criatura.

El juguete, visto en la tienda, parecía de lo más divertido. Un motor impulsa las bolas hacia arriba, vuelan en el aire para luego caer en la bandeja amarilla y, después, introducirse por el agujero volviendo al juguete en cuestión y repitiendo el ciclo entero. Tan curioso nos pareció, especialmente que las bolas cayeran de nuevo en el artilugio, que se lo pedimos a sus Majestades de Oriente en nombre de nuestro bebé de 7 meses.

Llegó la mañana de Reyes y, aunque el Mayor aún no se había enterado de lo que era aquello, el Tripadre puso manos a la obra y lo montó y le puso las pilas necesarias para que aquel cacharro funcionase. Y funcionó, vaya si lo hizo. Y las bolas, lejos de caer en vertical en la bandeja pensada expresamente para recogerlas, llenaron el suelo. Venían unas cuatro o cinco, pero aquello parecía una de esas máquinas que dispara pelotas de tenis.

Eso sí, nuestro bebé estaba encantado con su juguete nuevo. No sé qué le gustó más, si el ruido del motor (las bolas salen hacia arriba por un chorro de aire), las bolas subiendo y bajando, verlas caer al suelo o contemplar cómo sus padres buscaban y recogían las bolas que rodaban por el suelo (a turnos, eso sí).

CONTRAS:

  1. Es un juguete algo grande, pero se guarda fácilmente porque la bandeja recoge-pelotas es desmontable.

  2. El motor hace ruido. Yo a los cinco minutos acabo con él metido en los oídos para un buen rato.

  3. Como he dicho, las bolas tienden a no caer en la bandeja la gran mayoría de veces. Lo que implica, como ya he dicho, tirarse al suelo a buscarlas.

PROS:

  1. A pesar de los contras, es un juguete que a los niños les encanta. Para hacer honor a la verdad, es entretenido ver subir y bajar las bolas. Además, tanto dichas bolas como el juguete tienen colores bastante llamativos.

  2. El tubo por donde entran y salen disparadas las bolas es transparente, lo que le permite al niño ver lo que ocurre dentro del cacharro.

  3. Es mejor que sea el propio niño quien se encargue de recoger y meter las bolas dentro del juguete.

Como veis, yo no le tengo mucho aprecio a este juguete en concreto, pero mis hijos sí. Pero creo que os he dado una visión bastante completa de lo que debéis esperar de él si decidís pedírselo a los Reyes o regalarlo en un cumpleaños.

El de la foto es de la marca Playskool y supongo que, por cuando se lo regalaron al Mayor, debe estar catalogado para niños a partir de 6 meses. Siento no poneros la ficha técnica del juguete, pero no la he encontrado. No sé si es que ya está retirado o ha sido sustituido por otros afines. En cualquier caso, que lo dicho aquí podría aplicarse a cualquier otro juguete lanza bolas.

29Nov/13

… de las fichas y vídeos de Baby Einstein

Fichas Baby Einstein

¿Qué os puedo decir de Baby Einstein además de que en casa nos encantan? Pues que hoy voy a hablaros de dos cosas que vienen a ser la misma y que son genial para hacer un regalo a un bebé o a un niño pequeño.

Nosotros conocimos primero en casa los vídeos de Baby Einstein porque una prima del Tripadre nos habló de ellos. Básicamente son imágenes y marionetas con música clásica. Hay un montón de vídeos donde elegir. Así, está Baby MacDonald que trata sobre animales de la granja; Baby Newton, sobre el universo, las estrellas y los planetas; Baby Noah, sobre animales del mundo; Baby Neptuno, sobre el agua; Baby Van Gogh, sobre colores; Baby Shakespeare, sobre poesías cortas; Baby Monet, sobre las estaciones del año; Baby Bach, Baby Mozart, Baby Beethoven con sinfonías del compositor en cuestión… y luego hay otros Baby Einstein sobre las primeras palabras del bebé, los medios de transporte, los instrumentos de la orquesta, los animales del vecindario… Vamos, que entre tantos seguro que alguno os gusta. Estos son DVDs que se pueden comprar en la página web de Baby Einstein o en tiendas como El Corte Inglés.

Pero además de estos vídeos, hay también fichas o bits de inteligencia o llamadlos como queráis, pero que están muy bien. En la primera Navidad del Mayor, los Reyes Magos le trajeron dos juegos de tarjetas. Uno era sobre animales con texturas (perro, oso, delfín, vaca…) y el otro algo más genérico que abarca cosas como piedras, atardecer, hojas, animales (cangrejo, pez…), planetas, playa… Para asombro de todos, no hemos perdido ni una sola ficha. Estas tarjetas traen una fotografía por una cara y por el reverso una pequeña descripción de lo que muestra la foto.

CONTRAS:

  1. No pretendáis comprar todos los vídeos porque os vais a arruinar. Probad con uno o dos que creáis que le pueda gustar al peque. Y el resto, que lo traigan los Reyes Magos o algún familiar en su próximo cumpleaños.

  2. Las fichas, especialmente las de los animales con texturas, tienden a romperse con el uso aunque están hechas en cartón duro. Nosotros lo hemos solucionado a base de celo ancho.

PROS:

  1. El paquete de fichas trae una donde explica cómo se puede usar y unas cuantas más en blanco, por si vosotros queréis añadir algo que no venga en la colección.

  2. Los vídeos abarcan un amplio abanico de edad. Están catalogados desde los cero meses (aunque yo creo que esto es un poco exagerado) hasta más de año y medio. Yo os puedo decir que en casa le gustan tanto al Peque (año y medio) como al Mediano (4 años) y al Mayor (6 años). Aunque bien es cierto que al Mayor ya le van llamando menos la atención, pero le sirve para adquirir vocabulario, lo que me lleva al siguiente pro.

  3. Los vídeos se pueden comprar en inglés, lo que también sirve para que los peques se familiaricen con la pronunciación y aprendan nuevas palabras cotidianas.

  4. Las fichas vienen con el nombre es español y en inglés.

  5. Cuando los niños aprendan a leer, podéis sacar las fichas y dárselas para que lean el texto que traen por detrás.

Las fichas a las que me refiero en esta entrada son las que aparecen en la foto y, para que os hagáis una idea de cómo son los vídeos, aquí os dejo una muestra que he encontrado en Internet.

El siguiente paso al Baby Einstein serían los Little Einsteins, una serie de dibujos que sigue la misma línea. Son cuatro amigos (dos niños y dos niñas) que viajan con Nave (obviamente, una nave) por el mundo solucionando problemas siempre relacionados con alguna pieza de música clásica y algún cuadro de un pintor conocido.

¿Conocíais la marca Baby Einstein? ¿Tenéis en casa algún juego de fichas o algún vídeo? Si tenéis algún vídeo, ¿cuál es el que más le gusta a vuestro peque? A ver si es el mismo que les gusta a mis Trastos 😉

Y, si estáis buscando más juguetes para estas Navidades o para regalar, sólo tienes que pinchar en este enlace para ver mi opinión (basada en nuestra experiencia personal en casa) sobre algunos de ellos.

Y para acabar, os recuerdo que estamos de sorteo con un fantástico gnomo navideño hecho a mano por Faly, del blog Yupi-pupi y que termina el próximo domingo por la noche. Más información sobre cómo participar, al final de esta entrada.

22Nov/13

… del móvil para la cuna

Móvil cuna

Venga, que hoy es viernes y, como parece ser ya una costumbre, aquí os traigo otro juguete más. Aunque éste también podría catalogarse como cachivache. Se trata de un móvil de bebé para la cuna y yo lo aconsejaría a partir de los seis meses hasta que el retoño sea capaz de tirar de él y echárselo encima con el consiguiente golpe, llanto y chichón. Momento en el que aconsejo encarecidamente retirarlo de la cuna. Dicen que con medio año, el bebé es capaz de centrar la mirada en objetos algo más alejados. Por eso creo que antes no merece la pena.

Básicamente, los móviles consisten en un artefacto que permanece quieto con objetos colgantes que se pone sobre la cuna para entretener a los bebés. Móviles para cunas hay muchos: con movimiento, sin él, con música, sin ella, con luces, sin ellas… y con todo junto o sin nada de lo anterior.

Éste de la foto se lo regalaron al Mayor cuando nació y ha pasado con éxito por los tres Trastos y aún sobrevive y funciona perfectamente. Si tuviera que recomendar uno entre todos los que hay, sin dudarlo yo recomendaría éste o uno muy similar. Tiene movimiento tanto de los ositos voladores (que se retiran fácilmente y se pueden lavar en la lavadora) como de unas mariposas proyectadas en la pared mediante luces (tenues), también tiene música (varias melodías a elegir), tiene volumen (alto y bajo, para mí, muy importante), proyecta en la pared o techo con movimiento mariposas (sí, ya lo he dicho), tiene una lucecita fija en la parte de abajo que puede ver el bebé (y que se puede apagar si se quiere) y, lo más importante para mí (además del volumen), cada una de estas cosas son independientes. Es decir, se puede poner sólo la música o sólo el movimiento o sólo la proyección o nada.

Móvil plegadoAdemás de todo esto, tiene mando a distancia con el que ponerlo en marcha desde una distancia prudente. Otra cosa importante a tener en cuenta es que, aunque sea para poner en la cuna, permite no hacerlo. Si se le quita el enganche para acoplarlo a los barrotes de la cuna, se puede doblar y poner sobre una mesa o superficie plana y horizontal. Lo que resulta muy útil si el bebé duerme en la cama con los padres o en el cuco o minicuna o algo parecido que no lleve barrotes y, por tanto, no se pueda enganchar de manera fija.

CONTRAS:

  1. Las pilas. El móvil necesita cuatro pilas de las grandes (si no recuerdo mal) para funcionar. No son las típicas que se tienen en casa, al menos yo. El mando a distancia necesita pilas también, pero de las normales (creo recordar que dos). Si hay por aquí algún Rey Mago cogiendo notas, que se apunte también incluir las pilas en el regalo.

  2. Que tenga movimiento, música y luz no significa que al bebé en cuestión le vaya a gustar todo. Al Mayor le encantaba todo el aparataje al completo. El Mediano no soportaba la música, daba igual la melodía que eligiera, era ponerla y empezar a llorar. El Peque no lloraba con la música, pero tampoco le entusiasmaba.

  3. Es un juguete grande y pesado. Por eso recomiendo que lo quitéis de la cuna si veis que vuestro hijo empieza a darle tirones para evitar un golpe. El Mayor consiguió tirarlo y, en el proceso, le hizo una buena marca a la cuna.

  4. Para engancharlo a la cuna hay que enroscar una rueda en forma de flor a los barrotes. Con el tiempo, se va aflojando y no está de más comprobarla y apretarla de vez en cuando si fuera necesario.

PROS:

  1. Para mí el móvil es útil, ya no para que se duerma el bebé (que eso depende de la manera en que se haga en cada casa), si no para tenerle entretenido. Yo he podido ordenar la ropita de mis hijos tranquilamente mientras ellos miraban a los ositos dando vueltas o las mariposas en la pared. También me ha permitido ir al baño si oír sollozos.

  2. El mando a distancia no lo he usado mucho, pero en ciertas ocasiones me ha sido muy útil. Si el bebé estaba tranquilo y el móvil se paraba (creo que dura unos 12 minutos), podía encenderlo de nuevo desde la puerta sin que mi bebé me viera. Lo que hubiera supuesto una llantina al salir yo nuevamente de la habitación. Y antes de que me llaméis mala madre, os recuerdo que tanto el Mediano como el Peque tienen más hermanos que también reclaman mi atención y que yo aún ando a ver si doy con el secreto de la omnipresencia.

  3. Que se pueda utilizar plegándolo y sin enganchar a la cuna está muy bien. Como he dicho, se puede poner junto al bebé (de pocos meses, si no lo alcanzará y se lo tirará encima) y es muy útil cuando aún no duerme en una cuna grande.

  4. También es genial que se pueda elegir qué activar y qué no. Y, por supuesto, el volumen. Huyo de los juguetes que tienen un volumen alto y, además no se puede regular, o peor, no se puede apagar…

Éste del que os hablo aquí es de la marca Fisher-Price y es muy fácil de encontrar. Yo llevo viéndolo en los establecimientos desde hace ya 6 años. Si queréis más información, aquí os dejo la ficha técnica del producto. Y si queréis saber mi experiencia con otros juguetes, sólo tenéis que pinchar aquí.

¿Vuestros hijos utilizaron móviles en sus cunas? ¿Cómo les fue? ¿Qué opináis de estos juguetes? Dejadme vuestra opinión en los comentarios, aunque tarde, los contestaré todos y, por supuesto, también los leo todos ;-).

Aprovecho para recordaros que seguimos de sorteo, en concreto de un precioso gnomo navideño (sí, el de la columna de la derecha arriba. Si queréis uno, seguid las instrucciones que hay al final de esta entrada. ¡El lunes anunciaré al ganador del segundo gnomo y comenzará el sorteo del tercero! 🙂