Category Archives: Cosas mías

13Jul/13

… de recibir el premio Seven things about me

Premio Seven things about me.

Poco a poco voy poniéndome al día con los premios. Hoy dedico mi entrada número 100 (sí, habéis leído bien, ¡hemos llegado a 100! Y digo “hemos” porque esto sin vosotros leyendo al otro lado no sería posible ¡mil gracias! :-)) al premio Seven things about me para regocijo de los más cotillas :D. Lo recibo de la mano de Blog para escribir, Bea, mamá de dos y La morada de Nieves. Tres blogs geniales que, si no conocéis, ya estáis tardando en ir a echarles un vistazo.

Respecto al premio (que ya está en Gracias), tal como dice en su nombre, tengo que contar siete cosas sobre mí. Siete. Las que a mí me dé la gana. Así que aquí voy…

  • Me están empezando a salir canas. Bueno, ya empezaron con el Mediano, pero ahora se me ven más…

  • Me gusta más el olor del café que su sabor. Será por eso por lo que me lo tomo con una “islita” de azúcar, como dice el Tripadre.

  • Me mordí las uñas desde los 5 años hasta los 15, más o menos. Y ya no he vuelto.

  • Me encanta remolonear en la cama. Por eso, si puedo, prefiero ponerme el despertador 5 o 10 minutos antes de la hora a la que tenga que levantarme.

  • Tengo un tatuaje.

  • De pequeña quería ser veterinaria, ya lo sabéis, pero cuando crecí un poco más empecé a soñar con ser escritora.

  • No suelo usar maquillaje. Me suele bastar con el lavado de cara mañanero.

Y ahora mis pros y mis contras. ¿O pensabais que no os los iba a poner? 😀

CONTRAS:

  1. Esto de contar cosas sobre mí, sin una entrada que lo sustente, me cuesta mucho… Me pongo en plan “¿lo pongo o no lo pongo? ¿Les interesará o no?”.

  2. Últimamente publico una entrada sobre premios a la semana, espero no aburriros con ellas pero es mi manera de agradecérselo a quienes me premiaron.

  3. Con este premio en concreto no tengo ni idea a cuántos blogs he de pasárselo…

PROS:

  1. Me encanta pasar el testigo del premio a otros blogs. De nuevo, espero que les haga tanta ilusión como me hizo a mí recibirlo.

  2. Sigo contándoos cosas sobre mí. Así vais conociendo un poco más a la persona de carne y hueso que hay detrás de este blog :).

  3. Sigo sin creerme que alguien piense que mi blog se merece un premio…

  4. ¡Ya son 100 entradas! Otra vez, muchísimas gracias 😀

Bueno, pues como he dicho antes, no tengo ni idea de a cuántos blogs tengo que premiar según este Premio. También he dicho que llevo varias semanas otorgando premios. Así que, para no ser cansina, se lo voy a otorgar a 5 blogs amigos.

Como siempre, ya estoy deseando leer 7 cosas sobre vosotras ;).

08Jul/13

… de cortarme el pelo

Peine y tijeras

Cuando tenía 16 años todo mi afán era tener el pelo largo, como las modelos que salían en la tele anunciando champús. Conseguí tenerlo algo largo pero no como las de los anuncios. Mi pelo no es liso y antes no había tratamientos para obtener un liso oriental. Tampoco es rizado, es más bien ondulado. Y nunca he sido amiga de secadores para alisármelo. Además, tengo mucho pelo, mucho volumen.

En el año 2000 necesitaba un cambio. Empecé a salir más con mis amigos, me quité muchas vergüenzas… y me corté el pelo. Me deshice de mi melena, que tanto años había tardado en crecer, y me lo dejé como aquella Lois de la serie de Supermán. Al poco tiempo me di cuenta de que aquello era un querer y no poder y me lo corté de nuevo, pero aquella vez, cortito del todo.

Conseguí darle un giro de 180º a mi vida. Fue la época en la que el Tripadre y yo nos hicimos novios. Y desde entonces, cada vez que sucede algo sacude mi vida, no sé cómo, acabo cortándome el pelo. Sin proponérmelo. Dicen que los cambios exteriores son un síntoma de un cambio interior. Totalmente de acuerdo.

El otro día volví a cortarme el pelo, harta ya de ir con él recogido día sí y día también. Al principio no le di mayor importancia. Pero luego, pensándolo, me di cuenta de que en mi vida ha habido muchos cambios. Para empezar, después del desconcierto que supone traer un bebé al mundo, ya por fin nos hemos asentado todos en la familia. Ahora somos cinco y se me hace raro pensar en cuando sólo éramos dos o cuatro.

Luego empecé a perder peso. Y me he deshecho de 10 kilos que me traían por el camino de la amargura. Otro logro conseguido que me ha venido muy bien, aunque aún quiera perder 5 kilos más (los que me quedaron tras el primer embarazo).

También está que he vuelto a conducir. Algo que el año pasado lo veía casi inalcanzable. Pues también lo he logrado. Y ya sabéis lo que me ha costado, pero ya puedo añadirlo a mi lista de cosas buenas que he conseguido este año.

Y, sobre todo, me he lanzado a escribir un blog. Un cuaderno virtual que me da muchas satisfacciones, gracias al cual he conocido a gente maravillosa y que me sirve de vía de escape muchas veces.

Ahora me siento más segura de mí misma y más arropada. Con todo esto, ¿cómo no iba a cortarme el pelo? Mi vida diaria ha sufrido cambios, todos a mejor. Es normal que, de nuevo, me aventurara con un cambio de imagen que, por cierto, me sienta genial.

CONTRAS:

  1. Con el pelo tan corto, siempre llevo el mismo peinado.

  2. Estoy a años luz de las modelos de melena al viento de los anuncios. Ya no quiero ser como ellas, ahora quiero ser como yo.

  3. Mantener el pelo corto implica ir más por la peluquería que si lo tuviera largo.

PROS:

  1. Puedo lavarme el pelo después de acostar a los Trastos, aunque sea tarde. Se seca rápido ;-).

  2. No pierdo tiempo peinándome por la mañana. Antes con el pelo largo tampoco, pero se me notaba mogollón.

  3. El Peque, quien tiene afán por tirar del pelo a toda aquella se le acerque demasiado, no me da tirones a mí. Él prefiere pellizcarme el brazo cuando le llevo en la mochila.

  4. Es lo mejor para la playa o piscina. Nada de horquillas o coletas.

  5. Ahora en verano es de lo más fresquito. Y en invierno uso gorros como los niños :D.

Es probable que dentro de un tiempo me lo deje crecer de nuevo. Así voy variando de look. Lo que tengo claro es que volveré a cortármelo. Seguramente después de encontrarme tras un tiempo perdida. Quien me conoce sabe que algo bueno me ha pasado por dentro. Ahora sólo me falta renovar la ropa del armario ;-).

06Jul/13

… del premio Los siete pecados capitales de la lectura

premio-siete-pecados-lectura

De nuevo, hoy vengo a agradecer un premio. Hoy se trata de Los siete pecados capitales de la lectura, un premio muy culto, por aquello de que va de libros. Esta vez, me viene de la mano de Blog para escribir, Niños felices, niños buenos, Madre casada, Bea, mamá de dos y La morada de Nieves.¡Ya estáis en Gracias!

Para hacerlo bien, hay que contestar a una serie de preguntas relacionadas con los pecados capitales y los libros. Así que, para no hacer la entrada larga y aburrida, empiezo la ronda.

  • Avaricia. ¿Cuál es tu libro más caro y el más barato?

    El más caro fue una colección de grandes obras de la literatura en español que apenas empecé. No recuerdo lo que costaba cada entrega, pero por el uso que les he dado, creedme, han salido caros.

    El más barato posiblemente ha sido alguno de cocina, de esos que apenas llegan a 2 o 3 euros.

  • Ira. ¿Con qué autor tienes una relación amor-odio?

    Con Miguel Delibes, sin duda. Aborrezco toda su obra, incluido Los santos inocentes (libro al que no le quito valor, pero que no me ha gustado tanto como se supone que debería). Ahora bien, Cinco horas con Mario lo considero uno de los mejores libros que jamás se han escrito, para mí es un referente de la literatura y recomiendo encarecidamente su lectura a quien quiera que no se lo haya leído ya.

  • Gula. ¿Qué libro te devoras una vez tras otra?

    Una vez leído un libro, no suelo volver a releerlo. Me gusta quedarme con el sabor de boca de la primera vez. Sin embargo, me encanta echarle un vistazo de vez en cuando a Veinte poemas de amor y una canción desesperada de Neruda o Rimas y leyendas de Bécquer.

  • Pereza. ¿Qué libro no has leído por flojera?

    Pues uno de Focault, Las palabras y las cosas. Es que tardo en leerme un párrafo media hora y, al final, lo fui dejando, lo fui dejando… hasta que lo dejé. Aunque por cabezonería pienso terminármelo algún día.

  • Orgullo. ¿De qué libro hablas para sonar intelectual?

    Pues ninguno, la verdad. Pero me acabo de acordar de una broma que teníamos en la carrera que decía que, para parecer intelectual, había que decir que nos habíamos leído el Ulyses de Joyce, aunque no nos lo hubiéramos leído (yo no me lo he leído, ssshhhhh… ;)).

  • Lujuria. ¿Qué encuentras atractivo en los personajes masculinos o femeninos?

    Me da igual que sean hombre o mujeres, un buen personaje que me atraiga tiene que hacerme empatizar con él, es decir, tiene que tener algo en lo que yo me vea reflejada, de una u otra manera, y que me haga querer saber más de él y acompañarle hasta la última línea del libro. Sé que no he concretado mucho, pero es lo que hay ;).

  • Envidia. ¿Qué libro te gustaría recibir como regalo?

    Pues ahora mismo, La loca del desván, pero de nuevo por cabezonería. Me lo recomendaron en la carrera y desde entonces lo he buscado sin éxito.

Y voy con mis pros y contras habituales. ¿Preparados? ¡Voy!

CONTRAS:

  1. Aunque he leído muchísimo a lo largo de toda mi vida y, en especial, durante mis dos carreras, tengo que reconocer que, desde que me convertí en madre, mis lecturas escasean. Este premio me ha hecho hacer memoria y darme cuenta de que es un hábito con el que disfrutaba y que me gustaría recuperar.

  2. Telita con algunas de las preguntas… A quien se le ocurrieron lo hizo la mar de bien.

  3. De nuevo, tengo que elegir sólo unos pocos blogs. Veréis que hay algunos que se repiten, pero es que me muero de ganas por saber qué contestan. Y, como el premio y el blog son míos, pues se los doy a quien quiera, aunque ya los haya nombrado en otros premios. Se siente, es lo que hay…

PROS:

  1. Como siempre, me lo he pasado genial contestando las preguntas, aunque algunas haya tenido que pensármelas mucho, qué ejercicio de memoria más bueno, jejeje…

  2. Ahora ya sabéis algo más sobre mí, así me vais conociendo mejor. En esta ocasión, mis gustos literarios 😉

Y, para terminar, pero no por ello menos importante, mis cinco blogs premiados:

  1. La nave de V.

  2. No es país para madres.

  3. En paro biológico.

  4. Trimadre a los 30.

  5. Desmadreando.

05Jul/13

… de mi última clase de conducir

Coche autoescuela

El pasado día 18 de junio, por fin, di mi última clase de conducir. No me lo creo ni yo. Quién me iba a decir que podría coger el coche como cualquier otra persona teniendo en cuenta mi amaxofobia inicial. Ha sido un camino duro. He tenido que enfrentarme a mis propios miedos, mirarles a la cara y gritarles: “¡no vais a poder conmigo!”. Ha sido un camino de superación personal.

No tenía que demostrarle nada a nadie, pero lo he hecho. Me he demostrado a mí misma que todo es cuestión de proponérmelo. He demostrado a mis hijos que no hay que dejar que nuestros miedos nos condicionen, que tener miedo es normal, pero lo que nos convierte en valientes o cobardes es nuestra manera de enfrentarnos a aquello que nos asusta.

Soy consciente de que aún me queda mucho camino por recorrer (nunca mejor dicho) porque ahora lo que me toca es practicar. Pero la base ya la tengo. Mi ya ex profesor de autoescuela se dio cuenta. Me dijo que se me notaba más soltura al volante. Ya no me asusto tan fácilmente ante lo que pueda encontrarme en la carretera y que reacciono muy bien ante los típicos imprevistos de la carretera (peatones que saltan al paso de cebra, coches mal aparcados en doble fila, cruzados en glorietas, etc.).

Ahora siento que soy yo quien controla al coche y no al revés. Ahora no me pongo nerviosa al conducir. Ahora me siento algo más realizada como persona y también algo menos inútil, tengo que reconocerlo.

CONTRAS:

  1. Ahora hago más recados que antes: ir a hacer la compra, comprar un regalo, etc. El Tripadre está encantado.

  2. Tengo que empezar a salir a autovías y carretas porque las incorporaciones y la velocidad me siguen intimidando. Sin embargo, sé que sólo tengo que practicarlo. Lo mismo me pasó con las glorietas y ahora ya no me dan tanto respeto.

PROS:

  1. Poder llevar a mi hijo (cualquier de ellos) al médico cuando se han puesto malitos, sin tener que depender de alguien que me lleve, es una de las mejores cosas que he hecho al volver a conducir.

  2. Poder ir a comprar sin depender del Tripadre es fantástico. Y, en cuanto solucione lo de las incorporaciones a la autovía, podré ir a más sitios :).

  3. Cuanto más conduzco, mejor lo hago. Los dichosos consejos al volante están descendiendo. Lo que también me ayuda a tener más confianza en que puedo conducir bien.

  4. Como dije antes, me siento menos inútil. No es que quien no conduzca sea inútil, ni mucho menos. Pero recordad que yo tenía el carné cogiendo polvo desde hacer más de diez años en un cajón y eso es lo que me hacía sentir mal.

A raíz de todas estas entradas contando mi problema al conducir y cómo lo he ido superando poco a poco, habéis sido muchas las personas que me habéis dicho que algo parecido os había pasado. Si hay alguien por ahí con este problema, desde aquí quiero animarle a volver a la autoescuela. Es posible volver a conducir.

También habéis sido muchos y muchas quienes me habéis felicitado y animado en mis peripecias al volante. A todos vosotros, mil gracias pues muchos días, cuando creía que no podría superar mis miedos, habéis conseguido que me sentara otro día al volante dispuesta a poder con todo. No sabía yo que podía sentirme tan arropada a través del blog y las redes sociales :-).

Y, por supuesto, gracias de todo corazón al Tripadre. El primero en confiar en mí y en animarme para poder superarme a mí misma. Gracias por creer en mí, solete.

Y ahora, ¡a seguir practicando! 😉

03Jul/13

… de mirar a los ojos de mis hijos

Ojos

A veces, miro a mis hijos para regañarles, otras veces porque ellos así me lo piden (“¡mírame, mami!”), de vez en cuando porque ni mirándoles me creo lo que están haciendo… Pero en algunas ocasiones, les miro, no ya a los ojos, sino al alma que esconden dentro. Y es entonces cuando me doy cuenta de que…

(CONTRAS:)

  1. No siempre estaré ahí para verles crecer. No les veré llegar a viejos.

  2. No podré controlar lo que sus ávidos ojos hambrientos quieran mirar. No todo será bueno ni recomendable. Habrá cosas que ellos mismos preferirán no haber visto y yo no podré protegerles.

  3. Habrá gente que les mire y se queden sólo en lo superficial, no llegarán jamás a ver lo que yo veo.

  4. Habrá ocasiones en las que me miren con esos ojos y me mentirán, con todo descaro.

Sin embargo, cuando me pierdo en sus miradas, también caigo en la cuenta de que…

(PROS:)

  1. La bondad puede verse si miras fijamente a los ojos de un niño.

  2. Ellos son mi milagro de vida (sin desmerecer al Tripadre). Ellos se crearon, crecieron y salieron de mí. Son mis hijos, para el resto de la vida.

  3. El amor de una madre hacia sus hijos es infinito.

  4. Puedo intuir sus pensamientos por el brillo de sus ojos. Me añado éste a mi lista de súper poderes.

  5. Espero que conserven siempre la ternura que ahora veo en sus ojos.

  6. Cuando sus ojos se llenan de alegría, mi corazón late más fuerte.

  7. La vida les rebosa por todos lados. ¡Hasta sus ojos están llenos de vida!

Sé que es un tópico, pero ojalá pudiera hacer que el tiempo fuera más despacio, poder pararme más detenidamente a saborear cada instante. Algún día crecerán, se irán de casa, formarán su propia familia y sabrán cuidarse solos. Al menos, eso espero. Sin embargo, me gustaría poder mirarnos a los ojos como nos miramos ahora. Parando el mundo a nuestro alrededor. A salvo de todo lo demás.

01Jul/13

… de ir a por la niña

Cuando era pequeña y luego más joven que ahora, estaba convencida de que tendría hijas. Así, con A. Al menos una. Por eso, cuando el ginecólogo nos dijo en mi primer embarazo que esperábamos un niño, pensé: “la siguiente será la niña”. En el segundo embarazo estaba aún más convencida de que sería niña, pues ya había tenido un niño. De nuevo el ginecólogo nos informó de que sería niño. Ahí sí me puse triste porque, en aquel momento, no contemplábamos la posibilidad de que tener un tercero.

Tras el impacto inicial, empecé a pensar que, siendo los dos niños, podría aprovechar toda la ropa del primero con el segundo, compartirían juegos y juguetes y, posiblemente, se llevaran mejor entre ellos que si fueran niño y niña. Aquí quien no se consuela es porque no quiere.

Cuando el ahora Mediano iba camino de cumplir sus dos añitos, el Tripadre y yo decidimos ponernos manos a la obra para ir a por la niña. He de reconocer que a él le daba un poco igual niño que niña, pero sabía que a mí me haría mucha ilusión tener una niña. Además, a mí me había vuelto a picar el gusanillo tras el nacimiento de mi sobrina… pobrecita, necesitaba una compañera de juegos, pues entre su hermano y sus primos, no había más niñas por aquí.

Así que hace ahora dos veranos, empecé a tomar ácido fólico en previsión de lo que me esperaba. Pero esta vez, decidimos hacer todo lo posible para que fuera niña. Dice la ciencia que en el sexo del bebé influye (aunque nunca se sabe) la frecuencia de las relaciones sexuales. Así, los espermatozoides niños son más rápidos pero mueren antes y los espermatozoides niña son algo más lentos pero aguantan más en el útero. Si es esto es así, para tener una niña hay que mantener relaciones uno o dos días antes del periodo fértil de la mujer (método basal) y ya. No hay que mantenerlas a diario, sino espaciadas. Y así lo hicimos.

Por otro lado, también existe la tabla china de la concepción. Este método relaciona la edad de la madre al quedarse embarazada con el mes del año. Si el resultado es un cuadrado azul, será niño; si es rosa, niña. La tabla china acertó de pleno con mis dos hijos mayores y hasta conmigo. Así que también nos guiamos por ella a la hora de mantener esas esporádicas relaciones sexuales.

Además, hay una especie de juego que se hace a las mujeres con una aguja pendiente de un hilo o un colgante. Consiste en extender la mano y levantar la aguja o colgante en la palma abierta. Si se mueve en círculos, es una niña; si lo hace en línea recta, un niño. Si se queda clavada y no se mueve, no hay más bebés a la vista. Bueno, pues también lo hice y me salió que iba a tener tres hijos: dos niños y una niña.

¡Y una leche! Como veis, lo hicimos todo encaminado a ir a por la niña. ¿Y qué pasó? Pues que no sirvió para nada. Otro niño como otro sol que no cambio por ninguna niña, dicho sea de paso.

CONTRAS:

  1. Como dice la canción, “♬♪ lo que tenga que ser, será ♫♩”. Da igual lo que nos esforcemos, como dice el refrán “el hombre propone y Dios dispone”. Pues eso. Si tiene que ser niño, da igual lo que nos emperremos en que sea niña.

  2. La gente me mira extrañada cuando les digo que tengo tres hijos. Pero aún se asombran más cuando les digo que los tres son niños. Vamos, ni que fuera la única madre en el mundo con tres hijos varones.

  3. Una vez recuperados del susto, la pregunta que suelen hacerme es si voy a ir a por la niña. A ver, que vale que me hubiera hecho ilusión tener una niña a la que peinar y poner vestiditos de vez en cuando, pero no por ello voy a quedarme embarazada por cuarta vez.

  4. Mucha ciencia moderna, mucha ciencia de la abuela y mucha ciencia ancestral y al final no hay manera de saber si estás embarazada de niño o de niña. Si me apuráis, ni las ecografías son fiables al cien por cien.

  5. Sigue habiendo gente que me viene a ¿ayudar? informándome de que existen maneras que funcionan para conseguir que el bebé sea niño o niña. Y me lo dicen como si fuera tonta, en plan, “ay, mira que no saber esto… ahora podrías tener alguna niña…”. Pues mira, ni tonta ni ignorante. Es más, creo que la tonta eres tú por creerte esas chorradas. Si a ti te funcionó, es pura coincidencia.

  6. Hay gente que, en su afán de ayudarme a pasar este mal trago que tengo con tres niños (léase con ironía), no duda en decirme que, cuando sea vieja, no voy a tener quien me cuide y se preocupe por mí si falta mi marido porque, aunque los hijos quieren mucho a sus madres, la realidad es que son las hijas quienes se hacen cargo de ellas cuando son mayores. Visto lo visto, creo que voy a tener que empezar a ahorrar ya para la residencia y cruzar los dedos para que no me falte mi marido.

PROS:

  1. Como siempre que se busca un embarazo, es divertido mientras se intenta. Hay que aprovechar, que luego llegan las náuseas y los vómitos y no está el horno para bollos.

  2. Como lo he probado, creo que tengo la suficiente credibilidad para afirmar que esos métodos no son fiables. Hay que pensar en si se quiere tener un hijo o no, en lugar de pensar si queremos tener un niño o una niña. ¿O es que acaso no se le va a querer igual si no es del sexo que esperábamos?

  3. Tengo tres hijos maravillosos como tres soles. No los cambio por ninguna niña, por muy tranquilita que sea ésta.

Esta entrada ha sido un poco para desahogarme, que últimamente, no sé que hay en el aire, no paran de preguntarme si voy a ir a por la niña. ¿Será que ya ven al Peque con cierta edad para convertirse en hermano mayor también él? Bueno, pues lo repito. Tengo tres niños como tres soles que no cambio por ninguna niña. Y, a estas alturas, me conformo con mi sobrina y quedo a la espera de nueras y nietas. Porque nietas sí tendré… ¿o no?

29Jun/13

… del Premio Primavera

Premio Primavera

¡Qué ilusión! ¡He sido premiada otra vez! Aunque en esta ocasión se trata de un premio que no tenía. Se trata del Premio Primavera y me lo otorga Con M de Mamá. ¡Gracias, cielo! Ya lo he puesto en mi particular vitrina de agradecimientos.

Este premio tiene unas normas ya escritas en su propia imagen, así no hay lugar a dudas sobre qué hacer con él. Estas normas incluyen nombrar al blog que lo otorga. ¡Hecho! Y además en el primer párrafo de esta entrada. Y nombrar también al blog que fue origen del premio en cuestión. Bueno, pues el Premio Primavera proviene del blog Podemos juntos.

Además, hay que contestar una serie de preguntas. Así que ahí voy:

  • Premio que más te ha gustado recibir.

    Voy a ser poco original, lo sé, pero es que todos los premios me hacen especial ilusión porque para mí significan que hay alguien al otro lado de la pantalla que me lee y al que le gusta cómo cuento las cosas.

  • Regla en los premios que siempre falta.

    Ninguna, es más, yo creo que a algunos premios les sobran reglas, jejeje ;).

  • Inventa un nuevo nombre de tu flor favorita.

    Yo es que tengo pocas cosas favoritas. Me encantan las flores en general. Pero si tengo que elegir una, voy a decir los liliums y mi nuevo nombre sería Felicidad del amor porque fueron las flores que llevé en mi ramo de novia el día que nos casamos el Tripadre y yo.

  • Mineral que te asombra.

    No estoy muy puesta en minerales, así que creo que voy a decir cualquiera que brille…

  • Argumento perfecto de un libro.

    Uy, si lo supiera ya habría escrito yo uno que se vendiera como churros y nos ayudara un poco en la economía familiar :).

  • Valores que le faltan al mundo.

    Muchos, desafortunadamente: sinceridad, buen hacer, ética, moral, empatía, educación, tolerancia, respeto… ¿sigo?

  • Erradicarías…

    Aquí tampoco soy original. El hambre y las enfermedades, sin dudarlo. Y, si existiera cura, también la estupidez. Ya dijo Einstein que sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana… y de lo primero no estaba muy seguro.

  • Razones por las que pasas el premio.

    Porque es mi manera de premiar el esfuerzo y el buen hacer de los blogs a quienes premio. Una forma de valorar todo el trabajo que tienen detrás. ¡Y porque me encantan!

  • Amistad bloguera lleva el nombre de…

    la tribu. Es decir, esa comunidad virtual que nos hace sentirnos acompañadas de otras madres y padres que comparten nuestra visión de la maternidad y los valores que queremos transmitirles a nuestros hijos aunque en nuestro mundo 1.0 nos sintamos solas. No sé si os ha pasado a quienes me leéis, pero a mí me ayudó muchísimo cuando creía ser un bicho raro. Y aunque quizás no son amigos en el sentido que todo el mundo entiende, es cierto que podemos hablar entre nosotros como si lo hiciéramos con nuestros mejores amigos.

Para finalizar hay que pasar el premio a 10 blogs amigos. Pero antes, como ya viene siendo habitual, voy con mis pros y mis contras. No me hagáis trampa yéndoos al final de la entrada para ver a quiénes les concedo este premio ;).

CONTRAS:

  1. Otra vez tengo que elegir sólo 10 blogs. Creedme, si pudiera, se lo pasaría a todos los que sigo.

  2. Hay que ver lo que tardo en contestar a los premios. No es que sea desagradecida, es que me sonrojo cada vez que recibo uno…

PROS:

  1. Con esta nueva entrada, poco a poco, voy poniéndome al día de los premios que me han ido dando de un tiempo a esta parte.

  2. Es la primera vez que me dan este premio. Me lo he pasado genial respondiendo las preguntas.

  3. El mismo premio ya viene con las instrucciones bien claritas. Que a veces me dan un premio y no me queda claro que es exactamente lo que tengo que hacer con él.

Y ahora sí que sí, he aquí mis 10 premiados.

¡Ea! Ahí os lo dejo, ya estoy deseando leer vuestras respuestas.

28Jun/13

… de los compromisos familiares

Dicen que la familia es como una cebolla, con capas y más capas. O círculos que se van agrandando según nos vamos alejando del origen. Así, la primera familia sería, en general, los padres y los hijos. El segundo círculo, más grande, serían abuelos y tíos y así hasta llegar a la familia lejana.

En nuestra casa, el primer círculo está compuesto por cinco miembros, eso ya lo sabéis todos. El segundo círculo es más grande… de unas 10-13 personas. El tercer círculo es inmenso, gracias en su mayoría a la gran familia del Tripadre (que tiene tíos y primos e hijos de primos para aburrir).

Con todo esto, supondréis que nuestro calendario está plagado de compromisos familiares. Al principio era divertido, salíamos de casa y pasábamos el día. Con la llegada de los Trastos la cosa cambió. A mí me gusta salir de casa, desconectar y divertirme sin mirar el reloj como a la que más. Pero cuando hay un bebé por medio que tiene unas rutinas que seguir porque si no luego es peor, la cosa cambia.

Después de tres niños, he tenido que oír de todo. La frase que nunca falta es: “por un día no pasa nada”. Bueno, no pasará para ti. Mis Trastos por el día no hay quien los pare, pero por la noche duermen estupendamente, salvo dientes, fiebres y demás. Y, sobre todo siendo pequeños, si han pasado un día tranquilo. Si el día ha transcurrido con una mala siesta, con gente a la que ven de higos a brevas y acostándose más tarde lo habitual, entonces suelen despertarse de noche varias veces. Esto a los Trastos mayores ya no les pasa, pero el Peque aún está en esa edad… Todo le afecta, todo le rompe la rutina, todo lo acusa… y luego lo paga conmigo y de noche. De noche no está el resto de la familia. De noche no está quien dijo que por un día no pasaba nada. De noche sólo estoy yo (o el Tripadre, pero sobre todo yo).

Luego está el tema del horario del compromiso familiar. No me gusta ir a comer porque el Peque no duerme bien la siesta, pero aún me gusta menos ir a cenar. Hay que buscarse las vueltas para acostarle y que se duerma. Luego cogerle para meterle en el coche, con lo que suele despertarse. Y después sacarle del coche para meterle en su cuna. Otra vez que se despierta. Y ahora a ver si conseguimos que vuelva a dormirse.

Siendo tan pequeño, es lo que hay. Y esto hay quien lo entienden y quien no. Quienes tienen ya niños grandes (como mis Mayores o más), parece que no se acuerdan o les da igual. O quizás ellos en mi situación lo hicieron de otra manera. Pero esa forma, la suya, no es la mía. Y quienes no tienen niños directamente no lo entienden, lo de las rutinas les suena a chino mandarín.

Es cierto que esto no es una rutina inamovible, pero me gusta que seamos el Tripadre y yo quienes decidamos cuándo y cómo saltárnosla. Y los demás no deberían meterse. Recuerdo cuando el Mayor era un bebé que teníamos que salir todos los fines de semana: el sábado a casa de una abuela y el domingo a casa de la otra. Porque, si no, había mosqueo y sofocones.

CONTRAS:

  1. Habrá bebés que salir o no salir, dormirse tarde o pronto les dé igual. Pero no fue así en el caso del Mayor y el Mediano y, desde luego, no lo es tampoco en el caso del Peque.

  2. Esto implica que el Tripadre y yo tenemos que hacer sacrificios. Llevamos 6 años de sacrificios. Sé de lo que hablo. En verano apenas disfrutamos de las terracitas y tampoco le sacamos provecho al parque porque, cuando se empieza a estar bien y ya no hace tanto calor, hay que volverse para que cene y se acueste el Peque.

  3. La gente nos mira mal, sueltan comentarios que duelen. Con lo fácil que sería ponerse en nuestro lugar, respetar nuestras decisiones o, incluso, callarse la boca.

  4. Con el Peque, hay veces que me he quedado con él en casa mientras el Triapadre se ha ido con los Mayores al evento familiar. Aún así, hay compromisos ineludibles a los que hemos tenido que ir, nos haya venido bien o no.

  5. Muchas veces, hemos ido a estos compromisos y nos hemos vuelto antes de tiempo. Pues mal. Otras veces, directamente no hemos ido. Pues peor.

PROS:

  1. Me consuela pensar que el año que viene será distinto y que quizás disfrutemos más del día y de la noche.

  2. Con el Mayor hicimos muchas, muchísimas excepciones. Con el Mediano también pero menos. Con el Peque nos hemos plantado. Aunque sigue habiendo quien quiere que lo hagamos a su manera.

  3. Tanto sacrificio me merece la pena cuando me despierto por la mañana y veo que el Peque ha pasado una buena noche, sin sobresaltos, durmiendo plácidamente.

Sé que hay cosas que no puedo cambiar. Sé que muchas veces quienes pierden son mis hijos y, qué queréis que os diga, yo así no disfruto del rato en familia. Sé que al Peque le queda ya poco tiempo de rutinas y, a pesar de todo, he de reconocer que me da un poco de pena saber que será la última vez que haya un bebé en casa. Digo yo que ya podrían dejarnos disfrutarlo a gusto y no poner tantas pegas y cogerse tantos enfados estúpidos. Es tan fácil como dejarnos hacer las cosas a nuestra manera, sin entrometerse (vamos, lo mismo que hacemos nosotros con los demás, no meternos en sus vidas). ¿O acaso es mucho pedir?

24Jun/13

… de los consejos gratuitos al volante

Lerda al volante

Como sabéis, tenía amaxofobia (miedo a conducir). Lo digo en pasado porque, a fecha de hoy, miedo no tengo, ya no hay sudores fríos, revolución en el estómago o temblores mezclados con cierta parálisis. Hoy lo que tengo es falta de práctica.

Para acabar con ella, intento coger el coche todo lo que puedo, sobre todo, dentro de mi municipio porque he salido pocas veces a la autovía. ¿Qué queréis que os diga? Aún me asusta un poco ir tan deprisa y, sobre todo, las incorporaciones. Pero sé que a fuerza de hacerlo, iré cogiendo confianza.

El caso es que muchas veces no voy sola conduciendo. Voy con alguien en el asiento del conductor. Y, aunque cada vez me pasa menos (especialmente con el Tripadre), he tenido (tengo) que oír muchos consejos y algunos de ellos me molestan un poco. Como he vuelto a conducir, estoy como recién salida de la autoescuela, lo que parece ser igual a ser algo lerda.

Voy con los ejemplos para que me entendáis mejor. Ejemplo 1: como aún le tengo respeto al embrague (aunque ya casi no se me cala el coche, un hurra por mí), tardo en mover el coche una vez arrancado el motor. Así que prefiero pegarme a la puerta del garaje para que no le dé por cerrarse cuando consigo empezar a mover el coche. Bueno, pues ahí está el “¡¡¡que te das!!!” que me asusta casi más que si me hubiera llegado a dar. Cosa que, por cierto, aún no ha pasado.

Ejemplo 2: cuando aparco en casa, hay una pared enfrente. Como aún no calculo muy bien el morro del coche, tomé la referencia de un bordillo que tenía a la altura del hombro. Así que cuando aparco en el garaje, una vez cuadrado el coche en la plaza, miro a mi izquierda hasta que mi hombro está a la altura del bordillo. Una vez más, se oye el “¡¡¡para ya, que te das!!!” o, en el caso de mi padre, el “¡¡¡soooooooo!!!”, sí, habéis leído bien. Por cierto, tampoco me he dado nunca contra esa pared.

Ejemplo 3: como aún estoy cogiendo confianza con el coche, empecé yendo muy lenta. No pasaba de segunda. A lo largo de estos meses, he ganado velocidad y llego hasta tercera :). Creo que mi récord está en 40 km/h en ciudad. No necesito más. Aún así hay quien me llama “lentita al volante”.

Ejemplo 4: la mayoría de los que sientan a mi lado en el coche, son asiduos conductores. Lo de ir de copiloto lo han hecho poco. Pues siempre me están diciendo que me pego demasiado a la derecha. Puede que sea verdad, al fin y al cabo, mi referencia está al lado derecho del coche, lo de ir al volante es nuevo para mí. Pero no puedo evitar preguntarme si efectivamente me pego mucho o si es que ellos también se guían por la referencia de ir siempre conduciendo (lado izquierdo) y por eso se les hace que voy demasiado a la derecha. Aclaro también que, hasta hoy, no me he llevado ningún espejo de los coches de mi derecha.

Ejemplo 5: al igual que me falta práctica al conducir, también me falta práctica al aparcar. Intento guiarme por las indicaciones que me dio mi profesor de autoescuela y, la mayoría de las veces, funciona y aparco sin problema. Pero a veces, especialmente si tengo mucho hueco, me falla la referencia y me cuesta más aparcar. Si voy sola, intento visualizar cómo está el coche y la maniobra que tengo que hacer para aparcarlo. Me lleva un rato, pero lo suelo conseguir a base de maniobras y de la prueba y error. Si voy con alguien, empieza a darme indicaciones sin explicación (“gira todo el volante a la derecha… ahora a la izquierda… ¡no tanto!… gira mientras mueves el coche… no hace falta que lo pares… ahora hacia delante…”). A parte de ponerme nerviosa, no sé lo que estoy haciendo. Sigo las instrucciones y aparco, pero cuando salgo del coche no he aprendido cómo lo he hecho.

CONTRAS:

  1. Como he dicho, estos consejos gratuitos no me aportan nada.

  2. Muchas veces, lo único que consiguen es ponerme nerviosa y, algunas veces, hacerme sentir estúpida e inútil.

PROS:

  1. Obviamente, no todos los consejos son molestos. Algunos me ayudan mucho a la hora de conducir. Pero esta entrada trata de los consejos que no me gustan nada.

Estos consejos gratuitos los oigo bastante a menudo. En muchos aspectos, no sólo al conducir. Otro día os hablo de los otros, que tampoco tienen desperdicio.

Por el momento, sigo practicando con el coche, ahora que creo haber superado mis miedos. Mi próximo objetivo es salir a la autovía. Y, como mi sentido de la orientación deja mucho que desear, creo que por mi cumpleaños voy a pedirme un aparatejo de esos para no perderme. Que hable, eso sí, que aún no estoy preparada para quitar la vista de la carretera. Quizás estas Navidades pueda ir yo sola a por los regalos de Reyes, para delicia y gozo del Tripadre. Os seguiré contando ;).

22Jun/13

… de recibir el Premio Dardos

Premio DardosPues aunque tenga este nombre, el Premio Dardos no es un premio con inquina. Me lo otorgan cinco blogs estupendos. El primero fue Trimadre a los 30 a quien seguro que muchos conocéis por su carnaval de blogs Maternidad de la A a la Z. Yo he participado en él y ha sido una iniciativa de gran éxito. Sin embargo, el blog de Vero es mucho más, no os quedéis sólo con el carnaval y echadle un vistazo, seguro que os encandila tanto como a mí.

El segundo blog que me lo otorgó fue El fredolic, blog que publican Xénia y Aleix en catalán y en castellano. Así que tratan gran variedad de temas, por lo que seguro que también os gusta. Pasaos y luego me contáis ;).

La tercera ha sido Madre del siglo XXI, un blog que acabo de descubrir y que pienso seguir sus pasos. Es nuevo para mí, pero también en el tiempo, pues empezó en abril. ¡Y ya lo sigo en Twitter! En la entrada en la que reparte premios dice que escojamos el que queramos, pues yo he escogido éste :).

El cuarto ha sido Blog para escribir… bueno, éste último ha dado a 15 blogs (entre ellos el mío) un montón de premios. Aunque los recojo todos (estarán en Gracias), para no resultar pesada, hoy sólo voy a nombrar el Premio Dardos.

Y, por fin, el quinto ha sido La morada de Nieves, quien me ha conquistado por contar las cosas con humor y desde el corazón. También me ha dado más premios, pero como ya he dicho, voy por partes para no resultar cansina ;-).

CONTRAS:

  1. No hay que responder cuestionarios, por lo que los más cotillas se quedan con las ganas ;).

  2. Hay que elegir 10 blogs a quienes otorgárselo. De nuevo la eterna pregunta… ¿no puedo dárselo a todos los que me gustan? Pues no, ahora vas y elige sólo 10, jo.

PROS:

  1. Es un premio que se otorga a blogs que transmiten valores éticos, culturales o personales o todos a la vez. Así que me ha hecho mucha ilusión que me lo hayan dado.

  2. Espero que también les haga ilusión recibirlo a los blogs a quienes se lo entrego hoy.

Y a todo esto, que aún no os he dicho cuáles son mis blogs elegidos (mira que soy mala, que siempre espero al final :D). Bueno, no me hago más de rogar. Ahí van (pero que conste en acta que me gustaría premiar a muchos más blogs).

¡Que lo disfrutéis!

21Jun/13

… de depilarse

Pues parece que por fin ha llegado el calor y tiene intención de quedarse. De los visitantes inesperados que trae este tiempo ya hablé el otro día, así que hoy voy a centrarme en otra cosa que nos atañe especialmente a las mujeres. Como decía, ha llegado el calor, lo que implica prendas más ligeras y con menos tela. A su vez, esto implica dos cosas: una, si tienes kilos que te sobran, se van a notar (ya no dispones de abrigo que los encubra) y dos, hay que desprenderse del disfraz de oso (es decir, de los pelos no deseados).

Hoy voy a centrarme en esos pelos que, al menos a mí, me traen por el camino de la amargura estos meses de verano. Si eres hombre, estás leyendo esto y crees que no va contigo, te aconsejo saltarte toda la parrafada que voy a soltar a continuación e ir directamente al último párrafo. Si eres mujer, también puedes hacerlo. Si eres un extraterrestre, lo dejo a tu elección.

Como decía, ahora que empezamos a lucir muslamen lo no que no hay que lucir, bajo ningún concepto, es vello. Internet está plagado de ataques a celebridades que olvidaron u obviaron depilarse y han sido más que criticadas por ello. Ahora mismo se me vienen dos a la memoria: Julia Roberts y Mo’Nique. Y eso que son buenas actrices.

Para no lucir esos pelos asquerosos hay que depilarse. Las maneras (cremas, cuchilla, máquina, cera…) dependen de cada una, de su umbral de dolor y de su tiempo. Y digo yo, la evolución, ésa tan sabia que ha reducido a nuestros meñiques a una mínima expresión porque es el dedo que, al parecer, menos usamos; pues bien, esa evolución ha sido incapaz de eliminar el vello que las mujeres llevamos miles siglos intentando hacer desaparecer.

En invierno nos relajamos más, a menos, claro, que seas de las que llevan falta o vestidos día sí, día no. Pero llega la primavera con su calorcito y nos miramos las piernas, sí, pero también axilas e ingles. Vamos, que en mi cuerpo en verano hay más partes depiladas que no depiladas. Quizás tú eres una de las afortunadas que tiene vello rubio o que le crece despacio, pero si no, es decir, si eres como yo, morena y con un ritmo rápido de crecimiento del vello, hay que depilarse a menudo. Y esto es una lata.

Que no me venga ningún hombre ahora a decirme que él se afeita todas las mañanas porque no es lo mismo. Un hombre con barba de tres días puede resultar sexy, una mujer con vello (aunque sea incipiente) es una guarra (da igual que te duches tres veces al día, si vas sin depilar, eres una guarra). Y los hombres lo que hacen al afeitarse es cortarse el vello, las mujeres cuando se depilan, en la mayoría de los casos, lo que hacen es arrancárselo.

Y si tenéis mala suerte, como es mi caso, además tendréis pelos enquistados que no salen por mucho que te exfolies. Y duelen. Y pican. Y molestan. Yo muchos me los tengo que quitar ayudándome con un alfiler, total que acabo con las piernas llenas de heriditas. A esto le sumo que, una vez depilada, se me marcan muchísimo los poros abiertos y rojos que quedan tras extraer el vello. Como supondréis, aunque depiladas, mis piernas dan un poco de pena. Lo único que me salva es que soy más bien morena de piel porque si fuera algo más blanca daría pena de la buena. Con este panorama, más de una vez he llegado a preguntarme si ir con las piernas llenas de pelos no sería mejor. Pues no, en nuestra sociedad, antes con las piernas feas que no depiladas.

Luego está la depilación láser o la fotodepilación, que parece que elimina el vello no deseado para siempre. Y ese “para siempre” me atrae un montón. No imagino lo que es querer ponerme un vestido y ponérmelo sin mirarme antes las piernas. Hace dos veranos estuve a punto de hacérmela, pero me quedé embarazada del Peque y no pude. Y ahora no está el horno para bollos.

CONTRAS:

  1. Hay que buscar tiempo. Da igual si vas a que te depilen o si lo haces tú misma en casa, tienes que buscar un hueco. Si además de hacerlo en casa tienes niños pululando, como es mi caso, los huecos se reducen hasta su casi total inexistencia. Me veo todo el verano en pantalones largos.

  2. A menos que uses cremas, duele. Más o menos, pero duele. Y total, ¿para qué? Para hacer lo mismo a la semana siguiente. Porque si todavía durara un mes a mí no me daría tanta pereza sufrir un poquito.

  3. Da igual lo bien que te pinten la crema que retarda el crecimiento del vello o la que lo elimina poco a poco, por lo general no funcionan y sólo sirven para sacarte los cuartos.

PROS:

  1. Una vez depilada, me encanta pasarme la mano por la pierna libre de vello. Ahora sólo hace falta aprovecharlo con un bonito vestido o una falda preciosa… esperemos que no haga mal tiempo y me quede sin lucir el fruto de mi sufrimiento ;).

  2. Me siento más sexy, más segura. Es una tontería, lo sé, pero yo soy así, jajajaja…

Llegados a este punto, me declaro a favor de no tener que depilarme nunca más. Como paso de ser la próxima Julia Roberts o Mo’Nique, me voy a decantar por la fotodepilación o depilación por láser. En cuanto ahorremos, eso sí. Así que, si eres hombre y conoces a alguna mujer que se tenga que depilar, regálale la depilación definitiva en cuanto tengas ocasión. Por mi parte, yo voy a empezar a guardar los centimillos que se pierden por el sofá.

17Jun/13

… de la tarta camiseta

Tarta camiseta Real Madrid

El 7 no se refiere a los años, sino al número que viste Cristiano Ronaldo. Y, para preservar la intimidad del Mayor, he borrado su nombre (confío en que lo comprendáis).

Hace poco fue el cumple del Mayor, 6 añazos cumplió el señor, así, sin pedirle permiso a nadie. Y, como siempre, la tarta de cumpleaños se la hace la menda. Hace unos años descubrí el fondant y ante mí se abrió un nuevo mundo de posibilidades. Esta masa de azúcar os podrá gustar más o menos y podréis considerarla más o menos empalagosa. Lo que no me podéis negar es que resulta ideal para darle forma a las tartas, quedando así más vistosas.

Cuando cumplió 4 años, quiso a Rayo MacQueen. Y se lo hice. Fue mi primera tarta con fondant y, no es por echarme flores, pero me quedó bastante resultona y mi hijo alucinó en colores. Los 5 años los estrenó con una tarta de El Rey y también fue todo un éxito. Así que este año me esperaba otro coche, en concreto a Chick. Yo quería hacer otra cosa, así que le pregunté si no le gustaría una tarta como la de su hermano. Me contestó con un tajante no. No le insistí más en vista de que lo tenía muy claro.

Sin embargo, un rato después me preguntó si yo podía hacer una tarta con la cara de Cristiano Ronaldo. No soy tan buena (os recuerdo que no soy pastelera ni repostera). Pero no se dio por vencido y me preguntó si entonces podría ser una tarta de la camiseta del Real Madrid. ¡Eso es otra cosa! ¡Ésa sí! Y encima la camiseta es blanca, lo que significa que no necesitaba fondant de colores. Me lié la manta a la cabeza y así la hice.

Bizcochos tartaPrimero horneé dos bizcochos rectangulares, que serían el cuerpo de la camiseta. Recortados los bordes una vez fríos, los rellené y cubrí de nata montada con sabor a frambuesa. Después me dispuse a hacer las mangas. Para ello usé un truco que me vino muy bien cuando le hice la tarta del barco pirata al Mediano el año pasado por su cumpleaños. En un cuenco grande, desmigué todos los recortes que me habían sobrado del bizcocho y lo mezcle con queso de untar (el light del Mercadona, que aún me sobra un kilo y medio ;)). Luego sólo hay que darle la forma que se quiera (en mi caso, las mangas de la camiseta). ¿Que he dicho queso y aborrecéis el queso? No os preocupéis, os puedo asegurar que no se nota. Y estoy tan segura porque el Tripadre y mi suegro odian el queso en los postres y se lo di a probar sin decir ni mu y ni se enteraron (sólo cuando hubieron tragado el último bocado les confesé el secreto del bizcocho tan rico que acababan de zamparse ;)).

Fondant

Como no soy experta en tartas de fondant, fui por el camino fácil. Una vez untadas con la nata los exteriores del cuerpo y mangas de la camiseta, los forré con fondant por separado. Y luego los detalles. Las líneas rojas (al menos intenté que fueran rojas) son chocolate blanco derretido y mezclado con colorante rojo. Las líneas negras son chocolate negro derretido. Para ello, metí en bolsas de congelar con cierre zip tres o cuatro cuadraditos del chocolate que necesitaba y después corté un poquito la punta de la bolsa. Y ¡a escribir y dibujar!

Escudo tartaEl escudo me trajo de cabeza, pero tenía guardados unos rotuladores de tinta apta para comer (en fondant, galletas, etc.). De no haberlos tenido, hubiera impreso el escudo en color y lo hubiera puesto encima del fondant. Por supuesto, lo hubiera retirado antes de comernos la tarta, que el papel no se come ;).

CONTRAS:

  1. Para hacer este tipo de tartas, me gusta organizarme por días. Empiezo contando hacia atrás: el día del cumple monto la tarta, el día anterior horneo los bizcochos (así les doy tiempo a reposar y enfriarse porque de esta manera es más fácil cortarlos para darles forma)… así que tengo que tener todos los necesarios comprados de antes. Es una semana agotadora.

  2. Con el Peque en casa reclamando mi atención a cada momento, es complicado poder concentrarme.

  3. Siempre hay algo que me lleva de cabeza, esta vez fue el escudo. Siempre intento pensar la opción más simple para no perder demasiado tiempo con el resto de la tarta.

  4. Son días en los que no paro de fregar cacharros.

  5. Para forrar toda la tarta necesité un kilo de fondant. No os imagináis lo que costó amasarlo. Vaya dolor de brazos, no hace falta ni ir al gimnasio.

PROS:

  1. He de reconocer que disfruto como una niña pequeña montando la tarta.

  2. La tarta es única y personal. Eso sí, siempre a gusto del cumpleañero. Es una forma de no caer en la típica tarta comprada o encargada a una pastelería.

  3. Es un trabajo, no puedo negarlo, pero la cara y la ilusión con que espera su tarta hace que todo valga la pena.

A parte de esto, sólo me queda deciros que la tarta estaba riquísima, que el Mayor alucinó y a sus tíos futboleros les encantó tanto que a punto estuvieron de pedirme una igual para sus respectivos cumpleaños. ¡Así da gusto meterse en la cocina!