… de la Semana blanca del colegio

Cuando los peques llegan a los 10-12 años, en algunos colegios existe lo que se llama Semana blanca, que no es más que unos pocos días en los que se los llevan de excursión a la nieve. El Mayor se fue hace un par de semanas. Esta ha sido su segundo año y ha sido básicamente como el primero y te diré que las dos veces le hemos echado mucho de menos, se nota que hay un niño menos en la casa.

Pero también he de reconocer que, como el Mayor ya va un poco por libre y juega menos a los juegos de sus hermanos, estos han notado poco su ausencia. Sin embargo, es cierto que las discusiones han disminuido.

En cuanto a la excursión del Mayor, les dejaron llevarse un móvil, más que nada para hablar con la familia e informarnos de si ya habían llegado o de cuánto les faltaba para llegar a casa (pues no les dejaban sacar el móvil de la habitación). El Mayor nos llamó un par de veces en el camino de ida. Una para contarnos que habían parado a comer y otra para decirnos que habían tenido que parar a poner las cadenas porque había mucha nieve y, además, no paraba de nevar. Y, por supuesto, cuando llegaron al destino también nos llamó.

El resto de días, apenas nos mandó un triste mensaje. Ponte en situación, le echábamos de menos y nos preguntábamos cómo se lo estaría pasando y él ni siquiera nos mandaba un mensaje para decirnos cómo se lo había pasado ese día. A ver, que yo entiendo, porque a mí también me ha pasado en los viajes de fin de curso, que lo último en lo que piensas es en hablar con tu madre o tu padre cuando estás con tus amigos en la habitación pasándotelo en grande. Pero también creo que ahora no es como antes, que teníamos que buscar una cabina o un teléfono para poder llamar a casa solo para decir que estábamos bien. Ahora, con los móviles, se puede mandar un mensaje en un momento a casa que diga algo como «me lo estoy pasando bien y ahora nos vamos a cenar» o «ya estamos en la habitación» o yo qué sé, pero algo.

Sí, hablo en plan madre total y me doy hasta miedo; pero es que es la pura verdad. Mira que yo siempre dije que no sería la madre pesada que siempre anda llamando o agobiando a mis hijos mensaje de por medio para que me digan que están bien y que no han terminado con una pierna rota o algo parecido. Pero es que luego tus hijos crecen y se van varios días a una excursión a la nieve y entras en modo madre preocupada casi sin darte cuenta.

Mi madre, más curtida en estos temas que yo, me dijo que no tener noticias siempre era buena noticia. Y es verdad porque, si el Mayor se hubiera roto algún hueso, a los profesores que les acompañaban les hubiera faltado tiempo para llamarnos. Pero eso lo sabe mi lado racional, no mi lado de madre que espera con ansia alguna comunicación por parte de mi hijo al que llevé en mis entrañas nueve meses. Como puedes ver, mi lado racional está completamente perdido frente a mi faceta de madre preocupada.

Sin embargo, tengo que decir que solo le mandé un mensaje por la tarde para ver cómo estaba. Mensaje que el Mayor se pasó por el forro de las narices y al que solo contestó un día. Y, además, no caí en la tentación de llamarle al móvil. Me mordí todas las uñas, pero conseguí no llamarle. ¡Ea! Y, solo por si te lo estás preguntando, Papá³ también le echó de menos, pero creo que llevó su ausencia mucho mejor que yo.

Ante tanto mutismo, cabría esperar que cuando llegara a casa, ya sin el subidón de estar sin padres y con amigos, contara todo lo que se había callado durante esos días. Pero no, a parte de que se lo pasó bien, poco más ha contado. Algo así como cuando tu peque viene del colegio y tú le preguntas que qué ha hecho hoy en clase y te contesta que «cosas». Pues la situación es algo parecida y el ansia de saber más es exactamente la misma. Si que parece que han hecho un pacto de silencio entre todos los de la habitación. Vamos, que no hizo ni una triste foto, me parece a mí que para no dejar constancia de la prueba del delito, ja, ja, ja…

CONTRAS:

  1. Aunque, como dice mi madre, no tener noticias es buena noticia, la verdad es que hubiera agradecido un mensaje diario del Mayor.

  2. Con la guerra que dan cuando están los tres juntos, hay que ver cuánto se le echa de menos cuando alguno no está en casa y no puedes darle su beso de buenas noches. Aunque sepas que todo está bien y él está disfrutando de esos días.

PROS:

  1. A pesar de la ausencia de noticias, me alegra saber que se lo pasó bien y que está deseando repetir el año que viene.

  2. Ningún profesor o monitor se ha puesto en contacto con nosotros ni durante ni después de la excursión, lo que también lo considero muy buenas noticias.

  3. A pesar de que me puse nerviosa, está claro que merece la pena por lo bien que dice que se lo pasó y las ganas que tiene de volver el año que viene. Claro que el próximo curso seguramente también se vaya el Mediano de Semana blanca con el cole y lo mismo ya no lo llevo tan bien…

¿Tu peque ya se ha ido varios días de excursión con el cole? ¿Cómo lo has llevado?

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