… de tener peluches a cierta edad

Tener peluches a cierta edad

Una de las cosas que más hay en mi casa son los peluches. Mis Trastos han tenido peluches desde que nacieron. Y es algo muy tierno ver a un bebé o a un niño pequeño con su muñeco. Verle dormir con él y achucharle despierta ternura, ¿cierto? Pero parece que tener peluches a cierta edad ya no se acepta tan bien por parte de los demás. Que un niño de tres años tenga un peluche del que no se separa es aceptable; pero no lo es si el niño tiene diez años o más.

Hablo de este tema desde el punto de vista de una niña de diez años que se pedía muñecas y ponys y a la que todo el mundo le decía que ya era suficientemente mayor para jugar con esas cosas. Yo no entendía nada de nada. ¿Por qué no podía seguir jugando o pidiendo muñecos? ¿Solo por haber cumplido 10 años? No entendía qué podía haber cambiado… Y, cuando por fin entendí que era solo por la edad que tenía, me prometí a mí misma que, si algún día era madre, jamás le diría a mis hijos que no jugaran con muñecos solo por tener cierta edad.

Pues bien, ahora soy madre y dos niños que rondan los 10 años. Ahora me toca cumplir esa promesa a mi yo de diez años. El Mayor nunca tuvo un muñeco de apego, pero siempre le han gustado los peluches. Cuando fuimos a Luxemburgo, cuando visitamos el Museo de historia natural, les dije que podían elegir una cosa de la tienda de recuerdos del museo. Los tres fueron a la zona de los peluches y cada uno se trajo un simpático animal a casa. Les encantan los peluches a los tres, pero al Mayor más.

Y claro, ya ha cumplido 11 años y ahora hay quien me dice que si no es ya demasiado mayor para pedirse peluches. ¿Qué se supone que tendría que hacer yo, negárselos solo porque ya tiene más de diez años? Lo siento pero no. Por mí puede seguir coleccionando peluches allá donde vayamos hasta que se canse de ellos. No seré yo (ni Papá³) quien le diga que ya es demasiado mayor para los peluches y que no va a tener ninguno más. Tampoco seré yo quien le obligue a sacar de su habitación todos los que ya tiene.

No lo entendía con mis diez años y tampoco lo entiendo ahora con mis 38. Ahora, además, él mismo puede comprarse alguno que le guste con el dinero que va ahorrando. ¿Debería decirle que se gaste esos euros en cromos o en un balón de fútbol en lugar de en un peluche? Pues no sé si debería o no, pero tengo claro que no lo voy a hacer. Y así se lo dejo bien claro a quien tiene la «fantástica idea» de aconsejarme que no le deje tener más peluches.

¿Son acaso los diez años la línea no visible entre las «cosas de niños» y las «cosas de mayores»? Y, si es así, ¿quién lo ha decidido? La verdad es que me da igual, paso de la supuesta línea y de las imposiciones sociales. Si el Mayor (o cualquiera de sus hermanos) prefieren un peluche a otra cosa, me parece bien. Es como si, por seguir con peluches, fuera a quedarse anclado en la niñez y no fuera a madurar según su edad. Es lo único que se me ocurre si me pongo a pensar en una posible explicación. Lo que no significa que esté de acuerdo, sinceramente, lo veo una soberana tontería.

CONTRAS:

  1. No me gustan nada los «a esta edad ya debería…». No me gustaban cuando yo era niña, no me gustaban cuando mis Trastos eran bebés y niños más pequeños y, desde luego, siguen sin gustarme ahora que son más mayores. Pero ahora la madre soy yo y puedo elegir pasar de esas afirmaciones absurdas.

  2. No puedo ir contra todo el mundo que me dice estas cosas, pero puedo contestar que a mí me parece bien y que creo que su opinión es una tontería. Y oye, qué bien sienta decirlo.

PROS:

  1. Para mis hijos los peluches son como para mí las fotos: les recuerdan dónde estuvieron o el día que se lo compramos o por qué se lo regalaron.

  2. Además, son blanditos, suaves y bastante monos. En serio que no le veo ninguna pega a tener peluches (me da igual la edad del propietario).

  3. Puede que tengan muchos (en cantidad, no por su edad), pero los van guardando y rotando. De manera que hay épocas en las que el Peque no se separa de su peluche de Olaf y otras en las que no le vemos el pelo al muñeco de nieve, pero que nos cansamos de ver al gato Silvestre. Por poner un ejemplo.

¿A tu peque también le gusta tener peluches?

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One thought on “… de tener peluches a cierta edad

  1. Pues yo entonces voy mucho peor. Porque a mis monstruitos les encantan pero la que se compra un peluche cuando va a algún sitio soy yo!!!! Con 36 años!!!! A mí me pasa como a ellos. Prefiero un peluche que un iman. Y a mí me han regalado peluches siempre. Con 4, con 10 y con 30. Y seguiré comprándolos!!!!! No sabía yo que los juguetes y los peluches tuvieran edad. Ojalá mis niños jugaran con peluches y se alejaran de tablet y vídeo consolas 🙄

¿Tienes algún contra o pro más? ¡Cuéntamelo! :)

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