… de que le hagan más caso a Papá³ que a mí

Hacen más caso a Papá³ que a mí

Hoy es el Día del padre por aquí. No voy a publicar ningún regalo, imprimible  ni manualidad especial para tal día, pero creo que es el día ideal para contarte que mis Trastos le hacen más caso a Papá³ que a mí. Mientras que yo les tengo que repetir la misma cosa mil veces, a Papá³ le bastan solo dos o tres para que mis Trastos le hagan caso.

Es algo gracioso cuando lo cuentas, pero cuando te pasa a ti no tiene ni pizca de gracia. Yo ando «peleándome» todo el día con ellos para que hagan sus cosas o para que no hagan lo que, por otra parte, ellos ya saben que no tienen que hacer. Pierdo la cuenta de las veces que les digo que se duchen o que recojan sus cosas o que echan la ropa sucia a lavar.

Pero cuando se trata de Papá³, le basta ponerse serio para que mis Trastos muevan el culo. Y, créeme, yo también les hablo con todo serio. Pero nada. Está claro que yo no surto el mismo efecto que Papá³. Quiero pensar que es porque a él le ven menos, pues soy yo quien pasa más horas al día con ellos. Hay quien dice que me tienen cogida la medida. No sé.

¿Será que su voz es más imponente que la mía? ¿O quizás es que yo no sé hacerme escuchar? El caso es que mis Trastos sí que me oyen porque cuando Papá³ les pregunta si no me han oído, ellos contestan que sí y son capaces de repetir lo que yo acabo de decir.

Así que supongo que lo que pasa es que, simplemente, para ellos no corre tanta prisa hacer las cosas que dice mamá como las que dice papá. ¿Por qué? Pues ni idea. Ojalá lo supiera, así podría ponerle remedio y conseguir que me hagan más caso a la primera, tal como solo consigue Papá³ en esta casa.

CONTRAS:

  1. Yo me lo tomo con todo el humor del que soy posible y según cómo me encuentre ese día. Pero en líneas generales es bastante frustrante.

  2. Tampoco quiero amenazar a mis Trastos con el trillado «verás cómo se lo cuente a papá». No es justo para Papá³ (quien aparecería como el malo de la película) y tampoco es justo para mí (pues supondría una pérdida de autoridad frente a mis hijos).

PROS:

  1. El día que estoy realmente cansada, puedo decirle a Papá³ que sea él quien ponga orden en casa, pues a mí no me hacen caso. Y con eso me tengo una batalla menos.

En tu casa, ¿a quién hacen más caso: a papá o a mamá?


¿Te apuntas al boletín mensual?

Recibe un resumen de las entradas y ¡un regalo cada mes!



¿Tienes algún contra o pro más? ¡Cuéntamelo! :)