… de cumplir 5 años con el blog

5 años de blog

La semana pasada, exactamente el miércoles, mientras todo el mundo estaba pensando en San Valentín, a mí me dio por cumplir 5 años con el blog. Ahí es nada. Un lustro escribiendo por aquí, aprendiendo qué es esto de escribir para Internet y cómo funcionan las redes sociales.

Me hubiera gustado publicar esta entrada el pasado 14 de febrero, pero no me fue posible debido a unos cambios (para bien) que estamos pasando en casa. No deja de parecerme irónico que el día que cumplía 5 años tecleando por aquí no pudiera sentarme a escribir.

Pero, como te decía, he aprendido mucho de Internet estos últimos años. No me refiero a cosas como el famoso SEO o los algoritmos de Instagram, que aún me traen por el camino de la amargura. Estoy pensando en las personas que hay detrás de esos blogs y esas redes sociales.

Cuando empecé, lo hice teniendo claro que lo que contara o enseñara iba a ser real. Nada de inventarme escenarios para ganar más seguidores. Mis hijos son como son, yo soy como soy y mi casa es un desorden continuo. Además, tampoco sé hacer muy buenas fotos, aunque estoy en ello, pero porque es algo que me gusta, no por el blog (aunque este se beneficie de lo que vaya aprendiendo). Y mi manera de escribir es la misma de siempre, es la mía, no la he cambiado por tener un blog.

Y, ¿sabes qué? Que cinco años más tarde, aquí sigo. Es cierto que no me lee tanta gente como me gustaría y que me encantaría tener más seguidores en redes sociales. Pero soy realista y, dado que este blog no es un trabajo (al menos, no un trabajo remunerado), me siento bastante satisfecha.

Sé que hay cosas que debo mejorar, como el ritmo de las publicaciones por aquí. Pero es que también estoy aprendiendo a disfrutar de cada día. Y no quiero obligarme a escribir si estoy demasiado cansada, no sé qué publicar o me reclama mi familia.

Ya ves que yo, como mi casa, también soy algo caótica. Pero también disfruto de mi caos. Aunque últimamente no publique tanto como quiero, intento estar presente en mis redes sociales y publicar, al menos, una vez a la semana.

¿Y por qué te cuento todo esto? Pues porque si, a pesar de no publicar tres veces a la semana (como antes), si a pesar de que me falta tiempo para contestar los comentarios del blog, si a pesar de que el nuevo algoritmo de Instagram me ha perjudicado pero bien, si a pesar de ser un pequeño desastre andante, si a pesar de todo esto y otras cosas más, sigues leyéndome, disfrutando de lo que cuento y buscando mis publicaciones en redes sociales; entonces merece la pena celebrar haber llegado hasta aquí y seguir al pie del cañón.

Así que muchísimas gracias por seguirme. Si no tienes un blog, no te imaginas lo que esto supone para mí. Y, si lo tienes, estoy segura de que entiendes perfectamente a lo que me refiero. Siguiendo mi nueva filosofía de ir día a día, no diré que voy a ir a por otros cinco años más (aunque me gustaría), solo diré que confío en que el próximo 14 de febrero me sigas viendo por aquí.

CONTRAS:

  1. Últimamente me falta tiempo para todo. Si eres suscriptora del boletín mensual, te contaré por allí por qué. Seguro que me entenderás.

  2. No tener tiempo para publicar repercute en las visitas al blog y en otras cosas «blogueriles». Me da pena porque hace un par de años el blog tenía más visibilidad, pero mi intención es es volver a lograrlo.

PROS:

  1. Espero volver pronto a mi ritmo de publicación habitual y espero que sigas por aquí.

  2. Confío también en poder cogerle el punto al algoritmo de Instagram, al SEO y a todas esas cosas que nos suelen traer de cabeza a las blogueras.

  3. Me siento muy contenta por haber llegado hasta aquí y eso, querida, es gracias a ti y a personas como tú que os divierte, os es útil u os sentís identificadas con lo que comparto por aquí.

Muchas gracias por leer mis desvaríos.


[google-translator]

¿Te apuntas al boletín mensual?

Recibe un resumen de las entradas y ¡un regalo cada mes!



4 thoughts on “… de cumplir 5 años con el blog

    1. Pues la verdad es que sí, Miren, el blog es algo bueno y a la vez no tan bueno. Nos da alegrías pero también desvelos, jejeje… Pero lo cierto es que, a pesar de sus pros y sus contras, me alegro de haberlo puesto en marcha hace cinco años 😉

¿Tienes algún contra o pro más? ¡Cuéntamelo! :)

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.