… de hacer un curso de fotografía

Hacer un curso de fotografía

Siempre he dicho que me encanta hacer fotos pero que no soy muy buena fotógrafa. Lo que mi ojo y lo que consigo captar con mi cámara suelen ser dos cosas distintas. Al menos hasta ahora. Uno de mis propósitos siempre ha sido aprender a usar mi cámara réflex, que para eso la tengo. Pero, por unas cosas o por otra, nunca encontraba el tiempo necesario. Así que tenía claro que de este año no pasaba, iba a hacer un curso de fotografía.

Cuando el Mayor tenía uno o dos años, no recuerdo ahora si fue en Navidades o en mi cumpleaños, abrí un regalo muy especial: una cámara réflex. Al principio empecé a usarla en modo automático porque era consciente de que aún tenía mucho que aprender para poder ponerla en modo manual. Los modos semiautomáticos eran tan difíciles para mí como el manual. Y eso sin contar que, por más que miraba y remiraba el manual, no sabía para qué servían la mayoría de los botones y opciones de la cámara.

Como decía, al principio no me obsesioné. Me bastaba con hacerme a la cámara (cogerla y esas cosas). Pero después de tantos años, ya era frustrante seguir usando el modo automático. Sentía que la estaba desaprovechando. Y ya no es que me faltara el tiempo, es que los cursos eran algo caros. Al menos los que realmente merecían la pena.

Pero a finales de año decidí que ya era hora de hacer algo que me llenara, algo que quisiera hacer y que me hiciera disfrutar. Volví a poner el curso de fotografía sobre la mesa. Y, aprovechando ofertas de Navidad, me lancé.

Llevo desde entonces usando la cámara réflex casi a diario (creo que se nota especialmente en mi cuenta de Instagram). He aprendido para qué sirven los dichosos botones y opciones que me traían por el camino de la amargura (o, mejor dicho, de la ignorancia) todos estos años. Pero la fotografía es, sobre todo, práctica. O eso dicen. Así que ahora siempre tengo la cámara a mano y, aunque no haga fotos todos los días, no dejo pasar mucho tiempo entre fotos. Me obligo a fotografiar cualquier cosa, probando esto y aquello. Obviamente, no todas las fotos me salen bien. Pero voy aprendiendo, estoy disfrutando y me va gustando.

CONTRAS:

  1. Básicamente, lo que quiero fotografiar es a mi familia. Y esto a veces es complicado porque se hace tarde, no hay luz natural (la de mi salón es horrorosa para las fotos), yo estoy cansada, se me olvida…

  2. Además, no suelo salir mucho a la calle a hacer fotos. Reconozco que me da algo de vergüenza ir con la cámara réflex al hombro sin ser turista…

PROS:

  1. Cuando empecé el blog, blogueras más experimentadas me dijeron que tenía que encontrar mi estilo. Pues con las fotos es lo mismo. Hago muchas fotos para aprender a manejar la cámara y, ahora que más o menos la voy conociendo mejor, tengo que encontrar «mi mirada».

  2. Es muy gratificante encontrar un ratito para mí. Hacer algo que me llena, que me gusta y que sea solo para mí es una gran terapia.

  3. Ahora sí que tengo un montón de fotos de mis Trastos. Sí, no todas valen porque muchas son oscuras o están movidas; pero me gusta hacerles fotos y ver que, poco a poco, lo que veo y lo que fotografío empiezan a estar en sintonía.

  4. Mi siguiente paso será salir más en las fotos, jejeje…

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4 thoughts on “… de hacer un curso de fotografía

  1. Me encanta sacar fotos de todos los estilos, pero uso la cámara del movil en su modo profesional….y me las apaño muy bien….también salen fotos geniales.

    1. Yo también tiro mucho de móvil, no te creas. Al final, es lo que siempre tengo a mano. Aunque eso del modo profesional en el móvil no me suena… tendré que investigar.

  2. Estuve apuntada a un curso de fotografía chulísimo y me lo pasé genial. Pero al final las fotos del día a día y para el blog dependen de lo movidos que anden mis niños ese día y de la oportunidad del instante 😉

    1. Pues yo también lo estoy disfrutando mucho, pero claro, por mucho que deje la cámara de fotos a mano, lo más cómodo es el móvil y, como tú dices, luego está la oportunidad del instante. Mejor una foto con el móvil que no hacer ninguna, ¿verdad? 🙂

¿Tienes algún contra o pro más? ¡Cuéntamelo! :)