… del comportamiento de los niños

Comportamiento de los niños

Últimamente, como madre, me asalta una duda: ¿cómo se deben comportar los niños? ¿Mis hijos se comportan bien o mal? A ver, no son adultos y, por tanto, hay que educarles y mostrarles que no todo vale, que no viven solos y que hay normas que respetar. Pero no me refiero a eso, sino al comportamiento de los niños. Y, como de costumbre, cuando digo “niños” me refiero a niños y niñas, que nadie se me sobresalte.

Por ejemplo, ¿un niño de cuatro años debería jugar sentado? Estoy pensando en construcciones, puzzles, muñecos… Probablemente la respuesta sea que no. ¿Pero y si hablamos de un niño de nueve años? ¿Debería estar leyendo o escribiendo para distraerse y entretenerse? Quizás la respuesta también sea que no.

Así que voy a ir un paso más allá. ¿Un niño debería jugar corriendo y saltando siempre, sin sentarse ni un momento? Si olvidamos lo agotador que puede ser esto (o no, según la edad del niño) para los padres, quizás la respuesta también sea que no.

Entonces, hemos llegado a la conclusión de que los peques no deberían estar siempre sentados pero tampoco todo el día moviéndose. Aunque, claro, niños hay de muchas clases y los habrá que se pasen la mayor parte del día pintando o leyendo y también los que estén casi todo el tiempo sin poner el culo en el asiento. Yo hablo en general.

¿Y por qué vengo hoy a contar todo esto que parece tan obvio? Pues porque he comprobado que esto “tan obvio” a veces se les nos olvida a los adultos, quienes parecemos tener muy claro cómo debe ser y cómo no debe ser el comportamiento de los niños. Lo veo en mis propios hijos y en los comentarios que me hacen sobre ellos.

Resulta que si llevan un rato sentados en el sofá viendo la tele, por ejemplo, la gente se lleva las manos a la cabeza porque, oh, horror de los horrores, no deberían ver tanta tele. Lo que cada persona considere mucha o poca tele ya es otro tema. Pero si salen fuera y no paran de jugar al fútbol, escalar columpios, hacer carreras, curiosear por el entorno al fin y al cabo, entonces, oh, horror de los horrores, yo debería proporcionarles actividades más pausadas y tranquilas porque su comportamiento agota. No a mis hijos, sino al adulto que está con ellos.

Si me lees asiduamente, sabrás (porque lo he mencionado varias veces) que mis hijos no son niños tranquilos. Actividades como pintar, leer, hacer puzzles o manualidades… les duran entre dos y veinte minutos. Por otro lado, son niños muy curiosos a los que les gusta investigar y ver por ellos mismos por qué ocurren las cosas (efecto acción-reacción). Quieren saber qué guardo en un cajón, para qué sirve un aparato, qué pasa si abren el grifo de una manguera, qué hay allí detrás… y pueden pasarse horas jugando al fútbol o entrando y saliendo de la piscina.

Han sido así desde bien pequeños, los tres. Están todos cortados por el mismo patrón. Pero tengo la sensación de que ahora este comportamiento es más cansino para los demás. Y tengo esta sensación por determinados comentarios que oigo. Que a lo mejor los estoy malinterpretando, pero me da en la nariz que no…

Y, la verdad, es que ando desconcertada porque estoy llegando a un punto en el que creo que mis hijos molestan hagan lo que hagan. Y lo entiendo, nadie tiene que “aguantar” a mis hijos, pero yo tampoco puedo ni quiero cambiar sus maneras de ser.

CONTRAS:

  1. Cuando paran y se relajan, también parece molestar porque entonces las tornas cambian y resulta que lo que tienen que hacer los niños es salir de casa y jugar fuera. Y, si es dentro de casa y les da por sacar juegos de piezas, tampoco está bien porque entonces es que desordenan mucho.

  2. Además, resulta que son tres niños. A veces hay uno que están más tranquilo y entonces los otros dos tiran de él y ya están todos jugando a lo mismo. En mi casa lo normal es que siempre haya alguno revolviendo algo. Es muy raro que los tres estén sentados y tranquilos.

PROS:

  1. Ya he asumido que mis hijos son de culo inquieto, que solo se sientan para hacer tres cosas. Y, aunque a veces se me pueda olvidar (especialmente si tengo un mal día o estoy preocupada o nerviosa por algún tema), últimamente intento tenerlo más presente. Asumirlo me ayuda a no tomarme las cosas a la tremenda y no me estreso tanto.

  2. Que mis hijos sean así no quiere decir que sean maleducados. Los cajones me los revuelven a mí, pero en casas ajenas ni se les ocurre abrir un cajón. Una cosa no tiene nada que ver con la otra.

  3. Como dije antes, yo no obligo a nadie a estar con mis hijos. Si veo que empiezan a molestar (con o sin razón), es tan fácil como volvernos a casa. Y, si ya estamos en casa, la puerta siempre está abierta, la visita puede irse cuando quiera.

  4. Me parece que a veces nos olvidamos de que son niños y ni pueden estar sentados todo el día como los adultos ni pueden estar todo el día haciendo actividades. Ellos también tienen que desconectar y jugar como quieran, especialmente ahora en vacaciones.

  5. Personalmente, creo que el comportamiento de mis hijos es totalmente normal. Quizás sean más inquietos que otros niños, pero tampoco es que no paren ni un momento.

¿Alguna vez has escuchado comentarios así sobre el comportamiento de tu peque?


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6 thoughts on “… del comportamiento de los niños

  1. Tienes toda la razón. Por eso, esas opiniones las escribo en el aire. La gente es muy pesada. Está claro que los niños tienen que ser niños ante todo y cada uno con su personalidad, pero por lo que no paso es por la falta de respeto y te aseguro que a mis hijos les está haciendo falta un colegio militar ahora mismo con ese tema buuuuuuf

    1. ¡La gente es pesadísima! Siempre tiene algo que opinar… Debería tener callo ya, jajaja… Quería dejar claro que no tiene nada que ver con la mala educación o la falta de respeto hacia los demás, por ahí tampoco paso y así intento hacérselo entender a mis Trastos. ¡Pero los niños tienen que ser niños y comportarse como tales!

  2. Lo de los niños movidos y la mala educación siempre se suele confundir. Mi bichilla es un torbellino, y no para quieta en ningún lado, pero no veo yo que ese gusto por las carreras y por descubrir el mundo impliquen que sea un mal bicho. La gente tiene poca paciencia con el mundo infantil, y yo veo aún más raros esos niños que se quedan durante horas quietos mirando una pantalla o una pared en blanco. Si están casi por estrenar y llenos de energía ¿tendrán que moverse las criaturas?

    1. Justo eso, que se ve a un niño movidito y en seguida se dice que es maleducado. Pues mira, no. O no todas las veces. Mis Trastos son como tu bichilla y tampoco creo que sean maleducados. Otra cosa es lo que tú dices, la poca paciencia que parece tener últimamente la gente con los niños.
      Pero diré más, si les das la pantalla un rato para que se calmen un poco, parece que ya se tiran así todo el día. Y si les dejas jugar, entonces es que cansan. ¡Está visto que no acertamos nunca!
      Desde luego, yo prefiero esto a que estén todo el día sentados mirando la pared en blanco, como dices tú.

  3. A ver un niño movido es tan bueno como uno tranquilo. Para mí como deben comportarse depende del lugar. Yo estoy harta de ir a restaurantes o terrazas y ver a niños corriendo entre las mesas. Ahí están molestando. Estoy harta de ir a restaurantes y oír a niños llorar y llorar. Aunq sean bebes, si molestan. Igual peco de borde pero si yo voy a una terraza a tomar un café (sobre todo si voy sin mis hijos) o a comer a un restaurante y no llevo a mis hijos Xq quiero estar tranquila no quiero “aguantar” a los de los demás. Si un niño no es capaz de comportarse en un lugar, Xq es un niño y seguramente no tenga Xq saber, no hay q llevarle. Tanbien hay gente súper intolerante q también me ha ocurrido estar en un parque y a un señor molestarle q griten. Pues en el parque El Niño puede gritar, saltar, correr y todo pero no en un restaurante. Y ya por último en las reuniones de padres q muchos llevan a los niños, pues si el bebé llora o El Niño pequeño se pone pesado también molesta porque yo no oigo bien. En ese caso si El Niño no sabe comportase Xq es pequeño y no tiene por qué saberlo, en los padres debe caber la cordura. Con lo cual creo q como en los mayores como se deben comportar depende del lugar en el q se encuentren. Cada uno en su casa puede hacer lo que quiera por supuesto y ahí nadie debe meterse. Espero q se me haya entendido bien esta parrafada

    1. Me ha gustado tu matización, aunque no haya entrado en ella por no hacer más largo el post 😉
      Está claro que hay sitios donde los niños no pueden correr (restaurantes, cines…) pero otros en los que sí (parques, calle…). Hay que saber muy bien dónde llevar a los hijos. Por ejemplo, yo sé que no voy a llevar a mis hijos a una reunión de padres (al menos de momento) si tengo otra opción (aunque sea la de quedarme en casa y preguntar después). Y el Peque aún no ha ido al cine porque creo que no aguantaría toda la película sentado, así que prefiero esperar a que lo entienda y esté preparado.
      Aunque también te digo que en un restaurante o terraza, si voy para relajarme, no me importa si hay niños que lloran. Pienso que no es ninguno de los míos y con eso ya me siento relajada, jejeje… 🙂
      Pero sí, depende de los padres saber dónde podemos llevar a nuestros hijos y enseñarles a comportarse de distintas formas según donde estemos. Pero claro, también hay adultos que no saben comportarse o que se creen que ellos (y por extensión sus hijos) pueden comportarse como quieran y, si molestan, que se aguanten los demás. Aunque eso ya daría para otro post 😉

¿Tienes algún contra o pro más? ¡Cuéntamelo! :)

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