… de tener hijos más autónomos

Tener hijos más autónomos

Me he dado cuenta de que todo el empeño de Papá³ y mío para que nuestros Trastos sean niños más independientes está dando sus frutos. Es un proceso largo y muchas veces sus pequeños avances se nos pasan por alto. En otras ocasiones, el avance solo lo da uno. Pero es que, desde este verano, cada uno a su manera, según su edad y a su ritmo están consiguiendo grandes cosas. Y Papá³ y yo estamos muy orgullosos de tener hijos más autónomos.

El verano y la piscina es todo uno. También es tiempo de mantener algunas rutinas, pero de no mirar el reloj. Al menos ahora que hasta el Peque ya es un niño pequeño (y no un bebé grande). Así que, de cara al invierno, me propuse que ya iba siendo hora de que el Mayor se duchara solo. Me pasé todo el verano con él en la bañera diciéndolo cómo lavarse y aclararse el pelo, cómo sujetar la alcachofa de la ducha y esa serie de cosas.

Como te imaginarás, al principio fue un desastre total. Agua en el techo y en el suelo del baño, champú que no llegaba a todas las partes del pelo, pelo mal enjuagado… Pero ahora, a fuerza de dejarle y de ayudarle cada vez menos (porque cada vez se le iba dando mejor), se ducha completamente solo. Bueno, le da un poco de miedo quedarse solo, así que yo suelo estar cerca del baño. Sabiendo que estoy por allí, el Mayor es capaz de bañarse tranquilo. Y mientras él se ducha, yo aprovecho para ordenar ropa o preparar la del día siguiente. Y otra cosa que también hace el Mayor es prepararse el Colacao. Y, si es necesario, también el de sus hermanos.

El Mediano, al ver que el Mayor se ducha solo, él también quiere y, aunque le cuesta, en ello está. Si sigue así, este verano me pondré con él más en serio. A ver si para el próximo invierno él también consigue ducharse solo. Lo de vestirse, limpiarse el culete después de hacer caca y lavarse manos y dientes lo logró hace ya tiempo. Es un niño muy perseverante y entre sus mayores logros más recientes están el de hacerse el desayuno y aprender a montar en bici y a patinar en solo unas semanas a base de caerse y volver a levantarse, prácticamente sin ayuda adulta. No te imaginas cuánto ha amortizado el juego de rodilleras y coderas que tiene.

En cuanto al Peque, con los 4 años a la vuelta de la esquina, está en plena fase del “tú no, yo solo”. El verano pasado ya empezó a ponerse él solito las zapatillas de andar por casa y las chanclas de la piscina. Ahora ya se pone las deportivas también (¡bendito velcro!). La ropa ya se la quitaba solo antes, pero ahora también está empezando a vestirse solito. Y cada vez lo celebra con un ¡choca esos cinco! Y también se lava ya los dientes él solito. A veces le ayudo yo y otras veces, después de comer, se va y cuando vuelve dice que ya se ha lavado los dientes ¡y es cierto! Cómo ha dejado el lavabo es otro tema 😀

Y, aunque más de un susto nos ha costado, el Peque está empezando a echarse agua en su vasito con una jarra de plástico que les he puesto porque no todos llegan bien al grifo. Al principio les costaba a todos, eso de ver que el vaso se está llenando y parar a tiempo es complicado. Pero ya hasta el Peque lo domina (si la jarra no está muy llena porque, si no, le pesa y normalmente acaba derramando toda el agua).

Otra cosa que hacen los tres, cada uno según su edad, es poner y quitar la mesa. A la hora de la cena, que por el horario de Papá³ no podemos cenar todos juntos, ellos llevan sus platos a la mesa y, después de cenar, los llevan al fregadero. También cogen sus cubiertos y ya hasta los yogures del frigorífico o la fruta que quieran para el postre. Y, después de desayunar, todos llevan sus tazas al fregadero.

CONTRAS:

  1. Empezar a adquirir autonomía es siempre un caos. La comida se cae al suelo, el agua o la leche se derrama, hacerse el desayuno acaba ensuciando toda la encimera, los yogures se caen al suelo, en ponerse un pantalón se va media hora… pero a base de práctica y esfuerzo, ellos lo van consiguiendo todo. Hay que armarse de paciencia, supervisarles y dejarles hacer a ellos.

  2. No sé cuál es la edad adecuada para hacer según qué cosas. No sé si el Mayor con 8 años debería hacer más o si ya hace suficiente. Por ejemplo, no sé si empezar a enseñarle a fregar al menos las tazas del desayuno. Y lo mismo con sus hermanos, es posible que otro niño con 3 años ya sepa vestirse perfectamente solo, mientras que el Peque lo está haciendo con casi cuatro. Pero, como siempre, para mí lo importante es respetar el ritmo de cada, no hacer comparaciones y celebrar sus logros.

PROS:

  1. A pesar de los comienzos, una vez que lo van consiguiendo, es todo un alivio y hasta me ayudan con sus hermanos. El otro día que Papá³ estaba de viaje, se me hizo un poco tarde para llevarles al cole (normalmente lo hace mi marido). Así que le pedí al Mayor que fuera él quien hiciera los colacaos para todos. Y lo hizo. Y gracias a él conseguimos salir en hora y no llegar tarde.

  2. Además de servir de ayuda en casa, lograr hacer cosas por sí solos les refuerza su autoestima. Creo que está bien que no les salgan las cosas a la primera para que aprendan que, con perseverancia, a pesar de los posibles fracasos iniciales, se pueden conseguir muchas cosas a base de seguir intentándolo. Lección que, por otra parte, creo que también deberíamos aprender los adultos.

  3. Tengo muy claro que quiero que mis hijos sean hombres autosuficientes, que sepan plancharse su ropa, cocinarse su comida y tener su casa limpia. Así no ayudarán en casa, sino que compartirán tareas. Mi próximo objetivo con ellos en este sentido es que enseñarles a fregar, doblar su ropa y dar un paso más respecto a hacer de comer. Ahora me ayudan a veces con los bizcochos, las tortitas y la pasta (son mis ayudantes cocineros, como dicen ellos), pero quiero que sean ellos los que lo hagan y yo la que les ayude.

Cuéntame cuál es el logro del que más orgulloso se siente tu peque, ¿le costó mucho conseguirlo?


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6 thoughts on “… de tener hijos más autónomos

  1. Sí, se van haciendo mayores y más autónomos y nosotras empezamos a ver la luz al final del túnel.. jejejejejeje. Todavía recuerdo el día que mi mayor se hizo la cama, la hace de vez en cuando y para él es lo más. La pequeña va detrás de él y lo imita en todo así que… eso sí, muchas veces me gusta hacerles yo las cosas para que sepan que siempre pueden contar conmigo 😛

    1. Esa luz al final del túnel, ¡tú sí que me entiendes! 😀
      A mí también me gusta ver cómo van consiguiendo hacer cada vez más cosas ellos solitos, pero como tú, también me gusta hacerles yo alguna (aunque sepan ellos) primero para que vean que yo siempre estaré ahí si me necesitan, sí, pero también porque me da penilla que crezcan tan rápido 😉

  2. Los peques aprenden muy rápido. Yo con los míos tengo demostrado q lo hacen si les interesa. Forzarles a algo implica un desgaste enorme para mí y encima no consigo nada. X ejemplo mis pequeños monstruitos son muy tragones así q todo lo de comer lo consiguen enseguida. Servirse la bebida( el pequeño de 3 años es un hacha echándose coca cola ?), comer solos, poner la mesa. Controlado. Lo de recoger ya no lo llevan tan bien jejje.

    Lo de vestirse el mayor de 5 años va lento pero lo consigue pero el pequeño ni lo intenta. La ducha y los dientes lo hacen ellos y yo luego superviso. Así q en este aprendizaje mutuo q tenemos he decidido no desgastarme y darles tiempo.

    Mi abuelo siempre me decía q ningun niño con 18 años lleva pañal, anda a gatas o usa chupete. Así q antes o después aprenderán. Y si no q les enseñen sus novias jajjaja

    1. Pues, Marrod, tú misma has dado la clave de todo este tema: darles tiempo. Cada niño aprende a su ritmo y hay que respetárselo. Todo lo demás es malgastar nuestras energías forzándoles y conseguir que ellos se enfaden e incluso que se frustren. Tu abuelo era un hombre sabio, desde luego que de mayores todo el mundo sabe, pero si no, ahí están las parejas, que se entiendan con ellas, jajaja 😀

  3. Yo tampoco sé qué rango de edades son normales para todo esto, pero mi bichilla lleva unos meses en los que todo, todo lo quiere hacer solita, y sin tener aún los 2 años y medio, ya te puedes figurar lo que es, sobre todo a la hora de actividades con riesgo de manchas. ¡Dame paciencia! Y mira que soy permisiva y le dejo hacer casi de todo, pero de verdad qué fase más trabajosa para el orden doméstico.

    1. ¿Orden doméstico? ¿No querrás decir caos doméstico? Jajaja… La verdad es que te entiendo perfectamente, ahora sí que se pone a prueba nuestra paciencia, pero verás qué bien cuando empiece a hacer más cosas ella solita 😉

¿Tienes algún contra o pro más? ¡Cuéntamelo! :)

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