… del masaje Shantala para bebés

Cuando estaba embarazada del Mayor, fui a clases de preparación al parto. Fue la única vez, pues al llevarse poco tiempo, lo tenía todo muy presente. Además, tuve la precaución de tomar notas que pude consultar durante mis siguientes dos embarazos. Nos contaron cosas muy interesantes, la verdad es que no tengo queja alguna de aquellas clases. No sé si es porque se trataba de mi primer hijo y yo era ignorante en muchas cosas de la maternidad o que tenía las hormonas bailando jotas, pero lo recuerdo todo con mucho cariño. Una de las cosas que nos enseñaron es el masaje Shantala que, según nos contaron, proviene de la India.

Yo se lo di a mi bebé y he de decir que, teniendo un poco de tiempo, es estupendo tanto para el bebé como para la madre, aunque, por supuesto, también se lo puede dar el padre o cualquier otra persona. Yo intentaba dárselo todos los días sobre la misma hora. A mi entonces bebé le encantaba. Lo que nos recomendaron en el curso fue darlo con aceite de uva y unas gota de lavanda. Así se relajaban más. Y, la verdad, mi bebé se relajaba.

CONTRAS:

  1. Sí, he dicho aceite. Así que sí, pringa. Cuidado con qué tocáis con esas manitas dulces, sí, pero también pringosas después de dar el masaje al bebé.

  2. La esencia de lavanda es algo carilla para el botecito en el que viene. No obstante, como sólo se usan unas gotitas por litro de aceite, cunde mucho. Por cierto, ambas cosas se pueden encontrar fácilmente en herbolarios y son aptas para pieles sensibles. De todas formas, nunca está de más preguntar al pediatra o al del herbolario.

PROS:

  1. Es contacto físico y, al igual, que dar el pecho, abrazarle o besarle, ayuda a fortalecer el vínculo madre-hijo. Aunque, como digo, se lo puede dar el padre o cualquier otra persona.

  2. Es indicado para bebés, pero también se le puede dar a niños pequeños.
  3. Puede ayudar a eliminar los cólicos o el estreñimiento.

  4. Relaja al bebé y, si se le da antes de dormir, le ayuda a conciliar el sueño.

  5. Bien dado, se lleva su tiempo. Una vez que lo tengáis dominado podéis acortarlo en función del tiempo del que dispongáis, haciendo más ahínco en lo que queráis reforzar (cólicos, sueño…).

  6. Aunque lo más aconsejable es darlo con aceite, porque así el movimiento de las manos es mejor, también se puede dar con la cremita hidratante que utilicéis normalmente con vuestro bebé.

  7. Cuanto más le deis este masaje a vuestro bebé, más predispuesto estará a recibirlo. Quizás el primer día penséis que no ha servido de mucho. Bueno, hacerlo durante una semana y luego me contáis ;-).

Y, llegados a este punto, os preguntaréis ¿y cómo se da este masaje tan fantástico? Pues si me pongo a explicároslo os podéis morir del aburrimiento o no entender nada. Es un poco lioso de explicar, pero muy sencillo de dar. Así que, como dicen una imagen vale más que mil palabras, os dejo a continuación un vídeo con el masaje Shantala que más se parece al que me enseñaron a mí.

Si os animáis a probarlo, no dudéis en contarme cómo os ha ido. Estaré encantada de compartir experiencias :-).

9 thoughts on “… del masaje Shantala para bebés

    1. Jajaja, ¡culpable yo también! Con el primero, todo era una rutina, me tomaba mi tiempo, no había prisa. Con el segundo lo dejé algo apartado por su problema de piel, pero algunos masajes sí que le di. Y con el tercero ya es con su cremita hidratante, en menos de 5 minutos, aunque intento mantener los pasos y los movimientos con mis manos.
      Menos mal que, para compensar, los que llegan después del primero se encuentran con una madre más experta 😉
      Encantada de verte por aquí 🙂
      ¡Besotes!

  1. Que chulo, nosotros fuimos a un curso de masajes para bebés y era muy parecido, el papa se los da a veces, la verdad es que voy a intentar un poco de constancia y dárselos yo por la tarde, a ver si así mejoran las horas de ir a dormir 🙂

    1. Pues prueba una semanita, sobre la misma hora, para que V también coja la costumbre. Mira que si así te da un poco de tregua por las noches… ¡Encantada de poner mi granito de arena! 🙂

  2. Mi madre, dos posts desde el viernes! Ay, a ver si se me pega algo de proactividad!
    En fin, en casa el masajista oficial es el Papi (qué manitas tiene este hombre), y como os pasó a Elisa y a ti, el único que recibió masajes en condiciones fue el Mayor. Al Mediano alguno le habrá caído, supongo, y el Pequeño los saluda desde lejos con la mano. El caso es que siempre decimos que hay que volver a los masajes, pero todo queda en palabras. Lo apuntaré como propósito de año nuevo para el 2014!;-)
    Ah, aquí te pego la dirección del grupo de Facebook, pero ya te digo que está abandonadísimo, solo tiene las entradas del blog y nada más. Un beso
    https://www.facebook.com/groups/275367935900631/

    1. Sí, jejeje, tuve un viernes productivo y me dio para escribir dos entradas… A mí me pasó como al Mayor, durante el primer embarazo, el Tripadre me daba masajes, con el segundo alguno caería, supongo… Pero en el tercer embarazo brillaron por su ausencia, jajaja…
      He visto el grupo de FB, pero no he podido unirme para seguirte… 🙁

    1. La verdad es que es una buena razón de peso para hacer el esfuerzo y darle el masaje al bebé. Si me permites, voy a utilizar tu argumento la próxima vez que me pregunten si hace falta darlo todas las noches 🙂
      ¡Gracias por tu comentario!

¿Tienes algún contra o pro más? ¡Cuéntamelo! :)

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