… de pintar corazones con tubos de cartón

Pintar corazones con tubos con tubos de cartón. Manualidad de San Valentín para niños

Hacía tiempo que no venía con una manualidad propiamente dicha por aquí. La verdad es que a mis Trastos cada vez les interesa menos, se aburren antes y les interesa más hacer otras cosas. Pero no por eso vamos a dejar de hacerlas en casa. Es solo que se espacian más. Esta manualidad de San Valentín para niños es muy socorrida, se hace en un momento y apenas hay que prepara nada. Se trata de pintar corazones con tubos de cartón.

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… de pintar camisetas infantiles

pintar camisetas infantiles

No hay nada más original que una camiseta pintada por uno mismo. A los niños les encanta pintar, pero siempre pintan en papel o similares. Siempre andamos con el “¡cuidado no te manches la ropa!”. Así que imaginaos lo que les encanta pintarse sus propias camisetas. ¡Éxito asegurado! Y, además, se pasa un ratito divertido. Es algo caótico, no os engañaré, pero merece la pena.

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… de hacer cuadros abstractos con nombres

Cuadros abstractos con nombres

A veces me da pereza hacer cosas con mis Trastos. Muchas veces tardo yo más en preparar las cosas que después ellos en disfrutarlas. Aún les falta concentración. A veces pienso que no merece la pena. Especialmente, si hay pinturas de por medio.

Afortunadamente para ellos, me puede la niña que llevo dentro y, al final, acabo haciendo caso omiso a la voz de mi interior que me dice que montar todo el tinglado para apenas diez minutos es una tontería. Y acabo sacando las pinturas y los pinceles.

La culpa de todo la tienen a partes iguales la artista frustrada que llevo dentro y Pinterest. Pero como digo, los grandes beneficiados de todo esto son mis hijos. Bueno, y la niña-artista-frustrada de mi interior también.

Es cierto que muchas veces estas cosas las acabamos terminando los padres, pero a mí personalmente no me importa. Me gusta pensar que, cuando crezcan y echen la vista atrás, tendrán recuerdos con su madre y las manos manchadas de pintura. Y confío en que serán recuerdos felices.

Yo no tengo recuerdos haciendo manualidades con mis padres. No sé si harían cosas así con mi hermana y conmigo, pero si es así, yo no me acuerdo. Por eso siempre estoy pensando cosas para hacer con mis hijos. No importa que no se acuerden de que hicimos tal o cual cosa, lo que quiero es que recuerden que hicimos cosas.

Bueno, pues esta manualidad de hoy da mucho juego. Se pueden hacer infinidad de cosas. Se trata de cuadros abstractos, hechos con témperas, cinta de carrocero y lienzos o cartulina. ¿Y qué se hace con todo eso? Pues podéis optar por hacer cuadros abstractos como los de la foto, pero también podéis poner el nombre del niño o, si el tamaño del lienzo lo permite, frases que os gusten.

CONTRAS:

  1. He dicho pinturas y pinceles. Así que a menos que vuestros peques sean muy cuidadosos, esto implica que se van a manchar. Se mancharán ellos y todo lo que tengan en un radio de medio metro. Elegid bien el sitio y poner un hule o papeles de periódico. Ropa que no sea nueva también sería buena idea.

  2. Si lo hacéis en exterior (patio o terraza), cuidado también con los días de aire. Obviamente, si lo hacéis en lienzos, éstos no se van a volar. No puedo aseguraros lo mismo si lo hacéis con cartulinas.

  3. Los cuadros de la foto están hechos en folios normales y corrientes. No os lo aconsejo. Al despegar la cinta de carrocero, aunque no es lo mismo que un celo, nada más que por lo húmedo que queda el folio con la pintura se corre el riesgo de que se rompa un poco. Es lo que nos pasó a nosotros. Es mejor usar lienzos o cartulinas.

  4. Como se usa pintura, antes de poder usar la obra de arte (ya sea colgarla en la pared, enmarcarla o pegarla en el armario) hay que dejar pasar un tiempo hasta que la pintura esté completamente seca.

  5. La cinta de carrocero es muy importante. Como he dicho antes, no vale el celo. Éste se pega más al papel, por lo que tiende a romper la superficie al despegarlo. Escoged una cinta de carrocero estrecha porque si no, a menos que donde lo vayáis a poner sea una superficie grande, me temo que vais a tener que andar cortándola a la mitad.

  6. Cuando pongáis la cinta de carrocero, no dejéis pasar mucho tiempo hasta que os pongáis a pintar o se empezará a despegar.

PROS:

  1. Desarrolla la creatividad y la destreza óculo-manual.

  2. Es divertido.

  3. El resultado final sirve para decorar. Y además es súper vistoso y alegre.

  4. Se pueden utilizar tantos colores como queráis o simplemente uno solo. ¡Imaginación al poder!

  5. Nosotros usamos témperas con sus pinceles, pero también podéis usar pintura de dedos. Eso sí, en ambos casos, cuidado con levantar la cinta de carrocero al pintar.

Para explicaros mejor cómo se hace esta manualidad, os dejo el vídeo que ya está en el canal de YouTube del blog. Es un vídeo cortito, pero creo que ilustra bien los pasos a seguir. O también podéis entrar aquí que es de donde yo saqué la idea.

Si te ha gustado esta manualidad, pincha aquí y descubre más.

… de pintar piñas

Piñas

Con esta entrada estreno otra nueva sección dentro del blog, actividades con niños. Internet está lleno de manualidades o recetas o juegos que afirman “esto se puede hacer con niños” o “esto a los niños les encantará”. Bueno, pues yo he buscado estas actividades, sobre todo pensando en tener entretenidos a mis Trastos en vacaciones o fines de semana. Y, además, las he puesto en práctica. La idea de esta sección es contaros cómo me ha ido la experiencia. Y luego, si decidís hacerlas con vuestros hijos, me contáis qué tal se os ha dado y, si me dejáis la foto, mucho mejor 😉 .

Bueno, pues la actividad que nos ocupa hoy es la de pintar piñas. Se necesitan, obviamente, piñas de los pinos del parque. Un día de otoño, dando un paseo, os lleváis una bolsita las vais recogiendo. Si les decís a los niños que las cogéis para pintarlas, os ayudarán en seguida. E incluso puede que se emocionen como los míos y recojan piñas para un par de años. No os preocupéis, si os hacéis con muchas, podréis usarlas para otra actividad que os cuento otro día 😉 .

Llega el momento de pintar. Mis hijos me hacen la ola cada vez que me ven sacar los pinceles y las pinturas. Os recomiendo las témperas o parecidas (no las acrílicas) porque son las que mejor salen con agua. Si vuestros hijos se ponen de pinturas hasta las orejas, como los míos, ponerles ropa vieja, por mucho que luego se suponga que la pintura saldrá al lavarse. También os recomiendo proteger la mesa en cuestión. Yo pongo un hule, es decir, un mantel de plástico. Así luego sólo paso la bayeta húmeda y aquí no ha pasado nada. También suelo ponerles cuencos con un poquito de la pintura. Si compráis los colores básicos (rojo, azul y amarillo), podréis hacer de magos y brujas al mezclar los colores primarios para hacer aparecer los secundarios (naranja, morado, verde). Si además os hacéis con el blanco, podréis jugar con las tonalidades.

Y a pintar piñas se ha dicho. Grandes, pequeñas, cerradas, abiertas (para abrir una piña, basta con ponerla al sol o, en su defecto, encima de un radiador, pero cuidado con los piñones que se le caen, pueden hacerse con la habitación entera…). Mis hijos, que son de culo inquieto, pueden pasarse un buen rato pegados a la silla pintando, verlo para creerlo. Para dejarlas secar, nada mejor que papel de horno, como si de galletas se tratara. Y así, entre preparar las cosas, pintar y recoger (importante que impliquéis a los niños en recogerlo todo también) habréis pasado una tarde amena, divertida o, por lo menos, distinta.

CONTRAS:

  1. Os vais a poner hasta las orejas de pintura. Los niños no tienen la misma destreza que los adultos, está claro. Tampoco tienen el mismo cuidado que nosotros. Para ellos lo divertido es ensuciarse. Si eres fanática de la limpieza y odias las manchas, conciénciate de la que vas a montar en casa.

  2. Asegúrate de que hay suficientes piñas. Como te quedes sin ellas en mitad de la chapa y pintura, lo primero, vas a tener entretenido al niño poco tiempo y, lo segundo, puede que se mosquee contigo, y con razón… Mira que haberse dado el paseo y haberte dejado piñas por ahí… ay…

PROS:

  1. Esta actividad refuerza la destreza óculo-manual.

  2. Desarrolla la creatividad.

  3. Saca risas.

  4. Potencia la autoestima de los niños, que se creen picassos en potencia.

  5. Saca tu orgullo de madre o padre al comprobar lo bien que ha pintado el niño esa piña.

  6. Les puedes enseñar mezclas de colores. Ellos alucinan.

  7. Refuerza el vínculo padre/madre-hijo.

¿Tengo que seguir o ya he puesto suficientes pros para convenceros de que las hagáis con vuestros hijos? Pues eso.

Bueno, y una vez que tienes las tropecientas piñas pintadas, ¿qué haces con ellas? Pues yo recomiendo otro paseo por el parque. Pero esta vez en busca de ramitas secas. Y otro paseo al chino de la esquina a comprar un jarrón ancho con un poco de altura y baratito. Lo juntáis todo, decís las palabras mágicas y os puede salir algo parecido a esto:

Jarrón con piñas.

Lo que más les gusta a los niños, después de pintar las piñas, es ver sus obras de arte expuestas en mitad del salón. Y os puedo asegurar que no les da por romperlo 😉 .