… de El Bosque Encantado ¡y sorteo!

Bosque Encantado Madrid

¿Te imaginas ir a un lugar con dragones, dinosaurios, romanos en cuádrigas, el genio de la lámpara, una orquesta, muchos animales del bosque y hasta la misma Blancanieves con los siete enanitos o el mismísimo Don Quijote con Sancho Panza? Pues ese lugar tan lleno de magia existe y está en la sierra oeste de Madrid. Se llama El Bosque Encantado y el nombre lo describe a la perfección.

Seguir leyendo

… de Raíces, psicología infantil respetuosa (publicidad gratis)

Logo Raíces, psicologia infantil respetuosa

Como todos los viernes, tenemos una cita con la iniciativa de publicidad gratis para artesanos, pequeñas empresas y emprendedores en general. He estado mirando el calendario y estoy muy contenta de deciros que hay gente apuntada hasta octubre… ¡de momento! De verdad, muchas gracias a todos los que os animáis a apuntaros. Además, me llegan mensajes de que vais conociendo otros mercados, otros productos y que os encanta. Así que yo estoy feliz :). Y hoy os voy a presentar a Verónica, que se ha lanzado a su nuevo proyecto en Rivas Vaciamadrid (Madrid). Es muy interesante y, creo yo, que innovador. Os dejo con ella.

Seguir leyendo

… del Zoo Aquarium de Madrid

Zoo

Me encanta el otoño para salir a los sitios. No hace ni mucho frío ni, en teoría, mucho calor. Porque vaya otoño más veraniego llevamos este año, ¿verdad? Así que aprovechando que el pasado fin de semana las temperaturas fueron agradables y no había amenaza de lluvia, decidimos irnos a pasar el día al Zoo Aquarium de Madrid. De nuevo, con suegros, cuñados y sobrinos.

Aunque fui de pequeña, ésta era la tercera vez que iba siendo madre. La primera vez estaba embarazada del Mayor, la segunda, el Mediano era apenas un bebé de unos seis meses y, claro está, no se acordaba. Así que esta vez fue más o menos la primera para él. Y, aunque también vino el Peque, me consta que volveremos dentro de unos años, cuando ya sea más consciente, para verlo todo como si fuera la primera vez.

En el Zoo se juntan dos elementos que nunca fallan: animales y niños. Estos animales, a diferencia de los de Faunia, se podría decir que son más salvajes. En Faunia hay cerdos, canguros, avestruces… mientras que en el Zoo hay leones, hipopótamos, jirafas… Algunos animales se repiten, como los pingüinos, pero por lo general, lo que hay en un sitio, no lo hay en otro.

Después de la experiencia en Faunia, donde se puede tocar al burro o la cabra, los niños (mis hijos y mis sobrinos) también quisieron tocar a los animales del Zoo, pero a estos no se puede. Sólo si entras en la parte de La Granja, donde hay cabras, puedes tocarlas. También se puede comprar comida para dársela de comer a las cabras. Pero, por lo general, no está permitido darles de comer a los animales. Y digo esto porque vi a gente lanzando cacahuetes a los animales justo al lado del cartel donde ponía bien clarito que no había que darles de comer.

Nosotros ya fuimos con las entradas compradas (por Internet salen más baratas que en la taquilla) y entramos sin aguardar cola. No nos preguntaron si llevábamos comida ni revisaron la mochila. Yo llevaba la comida del Peque y un par de batidos y barritas de cereales para la merienda de los mayores. Una vez dentro, llegada la hora de comer, hay dos opciones: al aire libre para la comida rápida y unos restaurantes donde se puede comer de menú o pedir a la carta. También disponen de menú infantil y microondas para calentar purés. Más menos, cuesta lo mismo si no os excedéis pidiendo a la carta.

Ahora mismo en el Zoo, hay muchas crías de animales: el elefante asiático, el hipopótamo, el oso panda, los monos de culo rojo… todos ellos tienen crías. Además, nosotros vimos el espectáculo de los delfines, el de las aves exóticas y el de las rapaces.

Zoo montaje

CONTRAS:

  1. El aparcamiento. Es mejor ir a principio de la mañana para encontrar un buen sitio. Pero es una zona muy extensa y no es de extrañar que haya que darse un paseo para llegar del coche al Zoo.

  2. La salida. Está fatal hecha y se tarda un montón en salir de las proximidades del Zoo y llegar a carretera.

  3. La gente lista. Para ver al panda, hay una cola que nosotros esperamos pacientemente. Sin embargo, muchas personas optaban por entrar por la salida. Esto implica que se creen más listos que los demás, pero también que retrasan el avance de la cola. A nosotros no nos hizo la más mínima gracia.

PROS:

  1. A los niños les encanta ver a los animales. Los míos al menos se volvieron locos porque una cosa es ver un león o un rinoceronte en la tele o en una foto y otra muy distinta ver lo grande que es en persona. Vamos, me impresiona hasta a mí, imaginaos a ellos que son más pequeños.

  2. A los bebés de año y medio también les llama la atención. Posiblemente no sepan lo que están viendo, pero el Peque también alucinó por ejemplo, en el espectáculo de los delfines.

  3. El espectáculo de los delfines va por libre, pero los dos de las aves son uno a continuación del otro. Cada uno dura aproximadamente media hora.

  4. Los niños acaban reventados. El Mediano se durmió nada más arrancar el coche, ¡aún no habíamos salido del aparcamiento!

Si tenéis niños pequeños, os recomiendo ir a este tipo de sitios. Ven a los animales tal como son y les encanta. También ven a las crías con sus mamás y les emociona. Es cierto que no es un sitio para ir todos los fines de semana (a menos que disfrutéis del bono-parques), pero de vez en cuando está bien hacer un esfuerzo y llevarles a ver algo más de cerca la naturaleza.

¿Vosotros habéis ido a algún zoo? ¿Qué tal la experiencia? ¿Algún pro o contra que se me haya olvidado? Contádmelo todo en los comentarios.

… de Faunia

Faunia

Hace un par de sábados, nos fuimos al Parque Faunia. Ahora que el tiempo da un respiro de vez en cuando, pero no hace frío, para mí es el momento ideal de ir a este tipo de sitios. Además, hasta el 30 de septiembre cuentan con la “experiencia dinosaurios”, vamos unos 18 muñecos a tamaño real que se mueven colocados a lo largo de una senda. Después del éxito que tuvo entre los Trastos la visita a Dinópolis, os podéis imaginar que ir a Faunia era visita obligada para nosotros.

Faunia montajeAunque hay animales, no es como el zoo. En Faunia hay animales más de andar por casa. Bueno, todo lo que un cerdo vietnamita o un canguro puedan considerarse “animales de andar por casa”… Hay cabras, gallinas, gallos, canguros, mariposas, patos, flamencos, cocodrilos, tortugas, burros, avestruces, cervatillos, pavos, ñandúes, focas, insectos varios, aves, perritos de la pradera (tipo Timón), monos, pingüinos… No está permitido dar de comer a ningún animal, salvo al cocodrilo y a una hora muy concreta (hay que esperar cola). Sin embargo, hay animales a los que se les puede tocar (cabras y ponis).

Éstos últimos se meten a los peques en el bolsillo nada más entrar. Teníais que haber visto al Peque loco de contento con las cabras, vamos, que a poco se cuela en el recinto y que queda ahí, como uno más en el rebaño. Y ya no os cuento cómo se lo pasaron los Trastos mayores, alucinando fue poco.

A mí, la zona de la granja no me llamó mucho la atención. Me hizo recordar a los animales que tenía mi abuelo en el pueblo. Viendo la ilusión de mis hijos, no puedo sino echar de menos aquello de lo que yo disfruté en mi infancia y que, lamentablemente, ellos no podrán disfrutar.

La zona de los dinosaurios está bien. Obviamente, nada comparado con Dinópolis, pero es normal. Al fin y al cabo, aquél es un parque temático sólo de dinosaurios. Pero está bien ver cómo los niños alucinan con los movimientos y ruidos de los muñecos. La verdad es que, a través de la diversión, mis hijos han aprendido mucho sobre estos animales. Lo sabes cuando, fruto de tu ignorancia, confundes a un dinosaurio cualquiera con el T-Rex y el Mayor, muy digno, te corrige: “éste no es el T-Rex porque tiene tres dedos en las manos. El T-Rex sólo tenía dos”. Entonces te fijas y no te queda más remedio que darle la razón.

Además de todo esto, nosotros fuimos a dos espectáculos. El primero es de focas y osos marinos. El segundo es de aves rapaces, aunque también exhiben loros y cacatúas. Ambos son el mismo recinto. Os lo digo porque nosotros dimos un montón de vueltas pensando que eran en sitios distintos y a poco no llegamos. Porque una vez empezado, no se puede entrar al recinto.

CONTRAS:

  1. Como pilléis un día de calor o un día de lluvia, vais apañados. Hay pocos sitios donde resguardarse pues la mayoría de animales están al aire libre. Lógico, por otra parte.

  2. La zona de los dinosaurios es, para mí, un poco sosa. Se reduce a muñecos a lo largo de un camino. Aunque son a tamaño real y tienen una leyenda que te cuenta qué dinosaurio es y sus características. Algunos están bastante escondidos entre la vegetación y son difíciles de ver.

  3. Cierran a las siete de la tarde los fines de semana (a las cinco entre semana). Aunque no es muy grande, no conviene embobarse.

  4. Las tarifas de entrada al parque las podéis ver aquí. Yo sólo mencionaré que la entrada infantil sólo abarca desde los 3 hasta los 7 años (ambos incluidos).

  5. El parque tiene aparcamiento. Nosotros dejamos el coche ahí el día entero y nos costó unos 5 €. Hay que pagar este importe en las mismas taquilla del parque, antes de salir del todo. Si se os olvida, os va a tocar volver una vez dentro del coche.

PROS:

  1. Todo está muy bien indicado, distribuido por zonas: el bosque templado, el bosque tropical (con tormenta incluida), los polos, territorio australiano…

  2. Las entradas se pueden comprar a través de Internet y con varios días de antelación.

  3. Puedes pasar comida. Al menos a nosotros ni nos registraron la mochila ni nos preguntaron si llevábamos algo (como en el Parque Warner).

  4. Si os animáis a comer en el parque, hay un restaurante a la carta y otro de comida rápida (hamburguesas, perritos…) donde también hay microondas para calentar la comida de los bebés. A parte de distintos puestos de helados y bebidas.

  5. En este parque se pueden celebrar eventos familiares, como un cumpleaños o incluso una boda O_O.

  6. Tienen descuentos para familias numerosas y los menores de 3 años entran gratis.

Si a vosotros o a vuestros hijos les gustan los animales, creo que Faunia os va a gustar a toda la familia. A nosotros nos encantó y seguro que volveremos más adelante. Recordad que si queréis ver a los dinosaurios, aún estáis a tiempo. Estarán en Faunia hasta finales de septiembre.

¿Habéis ido vosotros a Faunia? ¿Qué tal la experiencia? Decidme qué es lo que más os gustó y qué lo que menos. Contadme también vuestros pros y vuestros contras. Ya sabéis, como siempre, en los comentarios 😉

… del Parque Warner

Warner2

Hace unos fines de semana fuimos al Parque Warner de Madrid. Al principio yo tenía mis reticencias. Las cosas claras, en verano, con tanto calor, y con tres niños (uno de ellos muy pequeño para el Parque Warner), no es la época ideal. A mí me hubiera gustado ir en primavera u otoño, cuando no hace calor excesivo pero tampoco frío. Sin embargo, allí que no fuimos. Suerte que coincidió con el fin de semana más fresco de todo lo que llevamos de verano. Tanto es así que sobre las ocho de la tarde, a la sombra y con el airecito que se levantó, tuvimos hasta frío.

Warner1Fuimos con mis cuñados, sobrinos y suegros. Que los adultos sobrepasen en número a los niños nunca viene mal. Además, yo soy de las que no les gusta montarse en las atracciones, así que cuanta más gente haya dispuesta a hacerlo, mejor, más tranquila me dejan a mí.

Los niños estaban ya emocionados desde dos días antes. Habían visto el anuncio en la tele y estaban como locos por ver a Bugs Bunny, Silvestre, Piolín y compañía. Nada más entrar, una vez soportada la primera cola de tantas, ya te invade la magia del lugar. Y eso yo lo agradezco, que una cosa es no montarme en (casi) nada y otra no poder disfrutar de la visita. Me encanta sobre todo la parte dedicada a los más pequeños y la que recrea calles de Nueva York.

Warner4También cuentan con actuaciones, como la exhibición de baloncesto o el espectáculo de Loca academia de policía. Además, puedes ver coches con los personajes de la factoría Warner recorriendo el Parque e incluso podéis haceros fotos con ellos.

Para los días de más calor, os recomiendo llevar a los niños a la atracción del Oso Yogui. Vais a salir empapados de pies a cabeza. No exagero. Así que no os vendrá mal llevaros bañador, ropa de cambio y alguna toalla. La crema solar también se hace indispensable.

CONTRAS:

  1. Las colas. Hay colas para todo. Unas duran más que otras y, en algunas atracciones, te ponen el tiempo estimado que vas a tardar. Otra cosa es que se ajuste a la realidad.

  2. Salvo agua y comida para bebés, no está permitido entrar con comida. Los restaurantes ofrecen varios tipos de comida, pero son carillos.

  3. Para bebés hay muy poca cosa. Nosotros fuimos por los otros dos Trastos, porque el pobre del Peque acabó un poco harto.

  4. Nada más entrar en el Parque, ya estás viendo carteles que te dicen que puedes ir al día siguiente. Esto no siempre es posible o viene bien. Sin embargo, pagando unos 7 euros antes de irte a casa, puedes obtener una entrada para volver otro día no consecutivo. Esto ya no está tan a la vista. Nosotros nos dimos cuenta una vez en casa.

PROS:

  1. En todos los restaurantes hay microondas. Así se puede calentar el puré de los peques al gusto. Bueno… eso si conseguís entender al cacharro, que hay algunos que para calentar la comida sin que salga ardiendo hay que jugársela.

  2. En los baños hay cambiadores para los bebés. Esto siempre viene bien.

  3. Una cosa que nos gustó especialmente es que hay juegos, tipo tómbolas, en los que por 3 euros se obtiene premio seguro. A nosotros nos vino muy bien para que los Trastos se trajeran un recuerdo sin gastarnos una pasta. El tamaño del muñeco depende ya de la suerte.

Warner3Independientemente de si os gustan o no las atracciones, nadie puede negarle que el ambiente te arropa nada más llegar. Si vuestros hijos tienen edad suficiente para disfrutar de algunas atracciones, el Parque Warner es otro sitio más donde hacer una escapadita de un día. Y esa noche, a dormir del tirón.