… de Iberpin (publicidad gratis)

Iberpin

Me encanta publicar las entradas de la iniciativa de publicidad gratis para emprendedores. ¡Estoy descubriendo cosas fantásticas! A estas alturas del curso escolar, seguro que ya tienes en casa un método para marcar la ropa de los peques. Pero, si no estás del todo convencida con el que has elegido o, simplemente estás buscando una manera original y útil de marcar la ropa para otros usos distintos al colegio, el proyecto de Irene seguro que te interesa.

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… de las pegatinas Petit-Fernand

pegatinas personalizadas para los niños Petit-Fernand

Nos acercamos al mes de junio. No sé vosotras, pero a mí este último esfuerzo me está costando una agenda. Como os lo cuento. Estamos dejando atrás un tranquilo mayo para empezar un junio lleno de ropas que vienen y van. Me estoy refiriendo, obviamente, a las excursiones escolares. Por la edad, el Mayor se va a ir a una granja escuela algunos días. Pero es que el Mediano también se me va, aunque en su caso sólo es una noche.

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… de ser el bueno, el feo y el malo

El bueno, el feo y el malo. Niños

Últimamente, oigo mucho decirles a mis hijos “tú eres el más bueno de todos”. Quizás penséis que se lo dicen siempre al mismo. Os equivocáis. Que estamos de visita y el Mayor es el que está sentado viendo la tele tranquilamente, entonces él es el bueno. Que el Peque le da un tortazo al Mediano y éste no le responde, él es el bueno. Que se van con los abuelos y el Peque es el único que da la mano, él es el bueno. Podría seguir porque ejemplos así no me faltan.

También oigo decir aquello de “qué malo eres”. Bueno, esta frase va más asociada a los dos años. Si un niño de esa edad tira algo al suelo, se enfada, pega al hermano de al lado porque quiere el juguete que tiene, etc., entonces es malo. Esta afirmación se la paso a mi abuela, que es de otra época y, además, es mi abuela. Pero al resto de la gente no.

Yo jamás le he dicho a ninguno de mis hijos que él sea el bueno. Y no lo haré nunca. No me gusta etiquetarles porque tengo la creencia (equivocada o no) de que esto les encasilla. Aunque no debería, sólo les digo que son unos brutotes alguna vez. Ya he contado por aquí en más de una ocasión que mis hijos son todo menos tranquilos. Pero creo que decir de vez en cuando que son un poco brutos no es nada comparado con llamarles “buenos” o “malos”.

Cuando les digo a los demás que no les llamen así, me dicen que son formas de hablar, que en ese momento ése se portó peor o aquél hizo más caso. Aún así, yo prefiero decirles “tú lo estás haciendo bien” o “eso que haces no está bien”.

No sé el resto de familias, pero en la mía no hay un niño que siempre se porte mal. Va a turnos. El Mayor puede estar portándose de maravilla un día y, en un momento, se rebela contra su hermano o contra mí y ahí se acabó la racha. El Mediano puede estar tan tranquilo y, por lo que sea, empezar a hacer de las suyas. El Peque puede tener un buen día y de repente empezar a patalear porque no le dejo coger un cuchillo. Tengo un morenazo, un rubito y un risueño; pero no tengo un hijo malo ni un hijo bueno. Tengo niños.

CONTRAS:

  1. Me fascina la gente, con qué libertad y con qué alegría cataloga a los hijos (propios o ajenos). Yo no comparto esa costumbre, pero qué queréis que os diga, si lo hace, que lo haga con sus hijos, no con los míos (aunque sean sus nietos).

  2. También me asombra la capacidad de respuesta que tienen estas personas cuando yo (o sea, la madre de los niños en cuestión) les replico y les digo que no les diga esas cosas a mis hijos. Desde un “te lo tomas todo a la tremenda” hasta “es una forma de hablar” pasando por un “estás a la que salta” he oído de todo. Vamos, que quien se equivoca no son ellos porque decirles “malo” o “bueno” a mis hijos, sino yo por pedirles que no lo hagan. Manda narices.

PROS:

  1. Yo suelo decirles después a mis hijos que no es que sean malos o buenos, sino que a veces se comportan bien y otras no. Espero que algún día vean la diferencia y, sobre todo, no se dejen avasallar o definir por los comentarios de los demás.

  2. He dicho que mi abuela se lo dice de vez en cuando a mis hijos y que yo se lo perdono. Es cierto. Pero es que además, mi abuela muchas veces, cuando le cuento la que han hecho hoy o la que hicieron ayer en casa o fuera, me dice que lo que les pasa a mis hijos es que son niños y, como tales, son traviesos. Y añade: “malo sería que un niño estuviera siempre quietecito y sentado. Ese niño es que está enfermo. A tus hijos lo que les pasa es que están sanos y felices”. Y no puedo quitarle razón.

¿Tú también tienes que oír cosas de éstas? ¿Cómo te enfrentas a ellas? Yo ya últimamente paso de enfrentarme a nadie. Prefiero hablar después con mis hijos sobre lo que ha pasado y explicarles que ellos no son malos o que uno de ellos es el más bueno de los tres, sino que a veces uno se porta mejor y que otras veces alguno hace menos caso o cosas que no están bien. La verdad, no sé si les estaré confundiendo más…

… de las etiquetas Stikets

Pegatinas Stikets

La pegatina es lo azul a la derecha del balón, culpa mía por no poner una más grande, jeje…

Ya sabéis que andamos de sorteo cumpleblog, que hay tres lotes con 21 marcas esperándoos y que, además, podéis ganar una lámina conmemorativa de este gran hito 😉

Pues bien, una de las marcas que colaboran en este mega sorteo es Stikets y podéis encontrarla en nuestro lote número 2 “Me crecen los enanos”. Stikets son etiquetas para ropa, calzado y casi cualquier otra cosa que necesitéis marcar con el nombre de vuestro hijo. Cuando nos pusimos en contacto con Stikets para nuestro sorteo, se apuntaron encantados. Lo que no sabía yo entonces es que iban a tener el detalle de mandarme a casa un lote de etiquetas para que yo las probara. Bueno, en honor a la verdad, yo no los he probado, han sido mis trastos. No pongo foto de las etiquetas para preservar la intimidad de mi hijos y de mi marido, pues, con tres niños en casa, en vez de poner el nombre de uno de ellos, opté por el apellido, en previsión también de la ropa que va pasando de unos a otros.

Hacer el pedido en su web es muy fácil, ellos te dan las opciones según el tipo de pack que vayas a comprar: colores, dibujos, texto, tipografía… hay hasta la opción de poner si son alérgicos a algo. Y esto me ha parecido una idea genial. Y, sí, habéis leído bien, también puedes elegir un dibujo que tienen muy bien catalogados. Yo opté por un coche de Fórmula 1, que por ahora es en lo que el Mayor y el Mediano están más de acuerdo…

2014-02-26 12.14.54En un par de días tenía el pedido en casa. Así que rápidos sí que son, casi tanto como el coche F1, jejeje… Lo primero que me llamó la atención fue que abultaban muy poco, como venían etiquetas para la ropa, creía que, al menos éstas, tendrían más relieve. Ya sabéis que las de las mercerías vienen con los nombres bordados o cosidos y, por tanto, son más gruesas. Pero no, las etiquetas para la ropa son iguales en aspecto y grosor que el resto de etiquetas. Las de la ropa vienen en una bolsita aparte con unas claras instrucciones para pegarlas a la ropa mediante la plancha. Y traen también un papel para que la plancha no roce las etiquetas. ¡Me encantó que viniera con todo lo necesario! Una pasadita de plancha y ya estaba lista la etiqueta. Yo opté por poner una naranja en el baby del Mediano. Lleva toda la semana con él puesto y la etiqueta resiste. Además, ésta tiene el dibujo del coche y le ha encantado, dice que le ha gustado mucho a sus amigos del cole 🙂

La segunda prueba fue ponerle una etiqueta de las normales al balón de fútbol e irnos todos al parque, aprovechando que por fin salía el sol en fin de semana. Estuvimos media mañana allí, patada va, patada viene. Alguna vez había optado por ponerle una pegatina al balón para saber de quién era, que luego van todos los niños del parque con el mismo balón y, aunque en realidad da igual un balón que otro, a los niños esas cosas les importan mucho. Así que nada, a marcar balones también. Bueno, pues esas otras pegatinas me habían durado un suspiro, el camino de casa al parque. A los cinco minutos ya se habían despegado del balón. Pero las de Stikets aguantaron todo el sábado y todo el domingo también. No puedo estar más encantada con ellas.

Además, también venían unas etiquetas con forma de pie para los zapatos, lo que, además de marcar el calzado, también ayuda a los niños a saber qué zapatilla va en cada pie. Y, de regalo, había unas pegatinas muy rosas con forma de corazón que van a hacer las delicias de una sobrina que me sé yo 😉

CONTRAS:

  1. Me mandaron un montón de etiquetas, cierto, pero con tres niños en casa creo que las voy a usar todas muy pronto. Me veo haciendo un pedido en unos meses 😉

  2. El pack viene con dos tags o placas para maletas (por ejemplo) y yo tengo tres niños. Puede que tenga que pedir otra aunque sólo sea por tener una tercera placa. O cruzar los dedos para que no se vayan todos de excursión a la vez, jejeje…

PROS:

  1. Las etiquetas de Stikets son más divertidas que las yo compraba en mercerías. Son de colores y puedes animarlas con el dibujo que quieras entre todos los que tienen.

  2. También son más ligeras que las de las mercerías. Yo creo que por eso se pegan mejor a la ropa y estoy segura de que, también por esta razón, aguantarán más.

  3. Las etiquetas que no son de la ropa se pegan perfectamente y aguantan. No se me ocurre mejor sitio donde haberlas probado que en un balón de fútbol.

  4. Hay de distintos tamaños, así que es difícil no encontrar una que necesites.

  5. Como ya he dicho, se pueden personalizar aún más con alergias, números de teléfono, etc.

Si después de leer esta entrada os han entrado ganas de comprar un pack de etiquetas Stikets, sólo tenéis que ir a la web que tiene y veréis qué fácil es hacer el pedido. O también podéis probar suerte y apuntaros al segundo lote “Me crecen los enanos” de nuestro sorteo de cumpleblogs. ¡Os recuerdo que se acaba el próximo lunes!