… del chantaje emocional

Chantaje emocional

El verano es época de muchas cosas: vacaciones, no-rutinas, piscina, calor, viajes… Y, entre esos viajes, está la familia. Esto, de por sí, no es algo malo. No, en mi opinión. Pero es cierto que es cuando la mayoría pasa más tiempo con familiares a los que ven poco a lo largo del año. Es entonces cuando puede aparecer el chantaje emocional.

Es cierto que no hace falta que sea verano y estemos de vacaciones para sufrir este chantaje emocional. Pero, como decía, en general suele ser la época del año que más vemos a familiares y amigos. Y este chantaje emocional lo sufren la mayoría de las veces los niños. Aunque también podemos padecerlo los adultos.

Me estoy refiriendo a frases del tipo: “si no me das un beso, me enfado”, “si me quieres, cómete un poquito más del plato”, “si no me acompañas a por el pan, me voy a poner muy triste”. En todas sus variantes. Me encantaría decir que este comportamiento es propio de personas de más edad porque eso significaría que va a desaparecer. Sin embargo, también lo he visto en gente de mi edad y más jóvenes.

Además, el chantaje emocional no se dirige solo a los peques. También nos lo pueden hacer a los adultos. ¿No te han dicho alguna vez algo como “si no vienes a verme, me vas a dar un disgusto muy grande” o “pásate a ver a Fulanita, que está muy mayor ya y le hace mucha ilusión que te pases por su casa con los niños”?

Lamentablemente, también es habitual que gente a la que no conoces de nada, se pare a hablar con tus hijos en la calle o en la cola del pan. Y me asombra muchísimo cuando les sueltan a los peques algo como “¿me dejas tu muñeco? Si no me voy a poner muy triste…”, que dan ganas de contestar que entonces no hay muñeco. Vaya cara dura, ¿no te parece?

Yo intento no dejar que estas frases afecten a mis decisiones, pero es complicado. De la misma manera, intento que mis hijos actúen libremente, no por no enfadar a nadie. Si no dan un beso y alguien se enfada por eso, me parece una tontería. Quizás otro día te dan un beso sin que tengas que pedírselo. Respecto a mí, me gusta ir a ver a la gente, claro, pero no por obligación.

CONTRAS:

  1. La verdad es que es un tema complicado porque muchas veces no somos conscientes del chantaje emocional.

  2. Es más, puede darse el caso de que seamos nosotras mismas quienes estemos haciendo el chantaje sin darnos cuenta.

PROS:

  1. Creo que es muy importante poner nuestros cinco sentidos para identificar este tipo de situaciones. Solo así podremos actuar en consecuencia.

¿Alguna vez te han echo a ti o a tus peques chantaje emocional? ¿Qué hiciste al respecto o qué te gustaría haber hecho?


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