… de llorar delante de los hijos

Llorar delante de los hijos

Las madres no somos súper mujeres. Aunque haya quien se empeñe en esto, afortunadamente son muchas las voces que ahora gritan que las madres también somos humanas. No podemos llegar a todo. Y no pasa nada. Sin embargo, sigo leyendo artículos que aconsejan no llorar delante de los hijos. Y yo siempre me pregunto: ¿por qué no?

Si es cierto (y yo así lo creo) que las madres no somos súper mujeres, ¿por qué tenemos que ocultar nuestras lágrimas delante de los hijos? Los artículos que aconsejar no hacerlo argumentan, más o menos, que es por el bien de los hijos. La lógica que emplean dice que, si un niño ve llorar a su madre, puede inquietarse, ver que algo no va bien y, por tanto, preocuparse.

Puede que esto sea así, yo no soy quién para contradecirlo, pues no soy ninguna experta. Pero también creo que, si no soy una súper mujer, tengo derecho a no ser perfecta, a estar cansada, a tener días alegres y a tener días tristes. Y si estoy triste o me duele algo, pues lloro. Yo soy muy llorona.

No trato de alarmar a mis hijos, pero quiero que me vean de una manera real. Y la realidad es que, a veces, lloro. Si mi hijo me ha dado sin querer un golpe fuerte y me duele, pues pueda que llore. Si estoy muy nerviosa, pues también lloro. Si tengo una pena porque algo me preocupa, seguramente acabe llorando. Y, ¿sabes qué? Que no creo que pase nada ni que les esté causando un trauma a mis hijos.

Obviamente, cuando me ven llorar, me preguntan por qué estoy llorando. Y yo intento explicárselo: me has hecho daño, me duele mucho la cabeza, estoy triste por esto… Y ellos hacen lo que hago yo: darme un besito para consolarme o para que no me duela. Y yo se lo agradezco desde lo más profundo de mi corazón. Sorpresa: de vez en cuando, yo también necesito mimos.

CONTRAS:

  1. Creo que el trauma de que un niño vea llorar a su madre puede ser si él se siente el causante de sus lágrimas. Si el niño se echa la culpa, entonces sí que es un problema.

PROS:

  1. Mis hijos saben que, al igual que ellos lloran por sus cosas, yo lloro por las mías. Somos iguales. Y, de la misma manera que ellos tienen la suficiente confianza como para llorar delante de mí, yo también quiero crear esa confianza para llorar delante de ellos y sentir que no pasa nada, que no les estoy causando un problema por ello.

  2. Quizás me equivoque, pero creo que verme llorar les ayuda a fomentar su empatía. Si yo lloro y les explico por qué lo hago, quiero pensar que les estoy enseñando también a actuar frente a una persona que llora. No espero que ellos me solucionen el problema que me hace llorar ni quiero que se sientan el problema, pero me parece que aprenden a que, con solo estar ahí, dan consuelo a la persona que llora. O a no gritar si lloro porque me duele la cabeza. No sé, quizás esté equivocada… o no.

¿Sueles llorar delante de tus hijos?


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3 Comments

  1. Yo sólo he llorado una vez delante de mi hija ¡y se puso como loca! Ella no era la culpable directamente (estaba agotada por el inicio del embarazo, sus rabietas, poca ayuda en casa) y exploté. La niña no daba crédito a mis lágrimas y no sabía cómo ayudarme (era muy pequeña, sólo 2 años y medio).

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  2. Uy! Yo también lloro. Soy humana. Además, quiero que entiendan que hay acciones suyas que hacen daño y mucho. No sólo físico, también es una cuestión de sentimientos. Si son pequeños, necesitan explicaciones más visuales de las cosas. Y las muestras de emoción son otro aprendizaje de la vida. Espero que no tengas motivos para llorar en mucho tiempo. Besos guapa!

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  3. Yo tampoco veo nada malo en llorar y mostrar sentimientos delante de los pequeños. Somos humanos… como ellos!
    Es como lo de que no hay que pedir perdón a los hijos… pues yo… si creo que me he equivocado, no veo nada malo en pedirles perdón.
    Un abrazo

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