… de Disneyland París

Disneyland París. EuroDisney

A principios de septiembre hicimos un viaje muy familiar a Disneyland París. Allí nos plantamos con mis suegros, cuñados y sobris. A los niños les encantó, allí todo es mágico. Pero mentiría si no dijera que a los mayores también nos encantó un montón.

Es un complejo muy grande. Tanto que, por una parte, está el parque de Disney y, por otra, los hoteles. Dentro del parque solo hay un hotel y los demás están en los alrededores. Todos tienen una temática particular. Nosotros nos alojamos en el hotel del oeste. Y así estaba ambientado. Una pasada.

Para llegar al parque, salen autobuses de los hoteles que te dejan en la misma puerta. Allí, antes de entrar, hay que pasar por dos accesos. El primero es de seguridad. Hay que pasar mochilas, bolsos y demás por los escáneres. El segundo es la entrada propiamente dicha, donde hay que mostrar las entradas al parque. Y, una vez dentro, puedes acceder al parque de Disney o al de los estudios Disney. El primero está más orientado al mundo de Disney, mientras que el segundo se ambienta más en las películas en sí.

Disneyland París. EuroDisney

En el parque encontrarás la gran insignia de Disney: el castillo de la Bella Durmiente. Puedes entrar a verlo sin esperar cola, es una zona de paso, no una atracción. Dentro encontrarás vidrieras maravillosas de escenas de la película. Es una pasada y realmente sientes que estás en el castillo. La verdad es que todo el parque es una pasada, todas las calles y zonas son espectaculares. Para que te hagas una idea, es como cuando vas al Parque Warner de Madrid. Pero claro, ambientado en Disney y muchísimo más grande.

Disneyland París. EuroDisney

Además de las atracciones que harán las delicias de pequeños y mayores (hay desde paseos en barca hasta la Speed Mountain que le encantó a Papá³ pasando por la de Peter Pan que te recomiendo encarecidamente que veas si vas), hay un montón de tiendas. Da igual lo que compres, es caro. París es una ciudad cara y además es Disney. Para que te hagas una idea: un peluche de tamaño medio puede costar fácilmente más de 20 € y los disfraces de princesas están entorno a los 70 €. Así que, si tu peque quiere disfrazarse, casi mejor llevar el disfraz de casa.

Disneyland París. EuroDisney

Luego están los restaurantes. Hay un montón y lo mejor es reservarlos el primer día. ¿Dónde? En el City Hall que está nada más entrar por la segunda entrada a la izquierda. Y, como todo en EuroDisney, su ambientación es impecable. Nosotros estuvimos en uno del oeste, en el de Ratatuille (donde nos sentimos realmente diminutos) y el de Piratas del Caribe entre otros. Aunque también hay sitios para comer fuera del parque. Allí está el restaurante donde son los propios personajes de Disney (Mickey, Donald, Pluto, Goofy…) quienes hacen de camareros.

Disneyland París. EuroDisney

Además, por las tardes hay una cabalgata que es maravillosa. Quienes van en ellas están caracterizados de manera que realmente parecen los dibujos de las películas. Y, por la noche, el espectáculo estrella: proyecciones y fuegos artificiales en el castillo. Como una hora antes, sino más, la gente ya se empieza a sentar frente a él para coger sitio y ver el espectáculo. Dura casi media hora, pero no se hace largo para nada.

Disneyland París. EuroDisney

La verdad es que el viaje fue toda una experiencia. Todos nos volvimos a casa con ganas de habernos quedado un par de días más y los peques pidiendo volver el año que viene. ¡Qué listos!

CONTRAS:

  1. Los restaurantes. Aquí estamos acostumbrados a que, cuando reservamos una mesa para comer a una hora, llegar al restaurante y que la mesa ya esté lista a esa hora. Así que prácticamente es llegar y sentarse a comer. Sin embargo, allí no. Allí llegas al restaurante a la hora que tenías reservada, te apuntan como que ya has llegado y, solo entonces, empiezan a prepararte la mesa. Nosotros éramos más de diez, así que teníamos que esperar que hubiera sitio para sentarnos todos juntos a una mesa. Vamos que, una vez llegábamos al restaurante, nos tocaba esperar mínimo media hora para sentarnos a comer. Un día casi no nos da tiempo a ir a un espectáculo que habíamos dejado para después de comer.

  2. Las colas. Cuando vas a un sitio de estos, ya sabes que tendrás que esperar cola. Nosotros fuimos en días lectivos y laborables, no era ni verano ni Navidad (temporadas altas), y la media de las colas estaba en unos 40 minutos para la atracciones de los peques y en la hora para las de más mayores.

  3. Aunque todo es muy bonito y muy Disney, me dio la impresión de que las niñas disfrutan mucho más que los niños. Mis Trastos se lo pasaron genial y disfrutaron un montón, pero es que mi sobrina alucinó.

Disneyland París. EuroDisney

PROS:

  1. Yo no iba con ninguna expectativa. Básicamente iba a dejarme sorprender. ¡Y vaya si me sorprendió todo aquello! Desde la ambientación hasta las atracciones para todas las edades y todos los gustos.

  2. Los espectáculos son alucinantes. Entre otros, tuvimos la suerte de ver el de Frozen y la puesta en escena era genial. ¡Si hasta hicieron nevar!

  3. Las tiendas. Allí hay de todo: peluches, disfraces, juegos, tazas, muñecos… Mira que era finales de verano, pues yo me traje un adorno para el árbol de Navidad.

  4. La comunicación entre el parque y los hoteles está muy bien. Como decía, hay autobuses que te llevan de un sitio a otro. Pasan cada 10 minutos, más o menos.

  5. Hay personajes de Disney dispuestos a hacerse una foto contigo. Aunque hay que ver a qué hora y en qué sitio van a estar y siempre hay cola, merece la pena porque no se limitan a hacer la foto y ya. Están como dos o tres minutos haciendo el paripé contigo o los peques, que salen encantados, tanto por la foto como por el rato que han pasado.

¿Has ido a Disneyland París o tienes pensamiento de ir?


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5 Comments

  1. Hasta 3 horas hemos llegado a esperar nosotros para una atracción de adultos en Port Aventura. Eso sí, las esperas en los restaurantes nos matarían, porque mi bichilla no tiene paciencia cuando llega la hora de comer. Y eso de que las niñas disfruten más ¡para mí sería una ventaja! Pero aún creo que tardaremos años en decidirnos a hacer este viaje!

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    • ¡Madre mía! ¡Tres horas! Supongo que en temporada alta, en EuroDisney también habrá colas así… Lo de restaurante es muy curioso. A nosotros nos sentó muy mal, acostumbrados aquí a llegar y sentarnos a comer…
      Nosotros hemos tardado muchos años en ir. Por una parte queríamos que el Peque fuera suficientemente mayor como para disfrutarlo. Pero por otra no queríamos que el Mayor fuera tan mayor como para que ir le pareciera de niños pequeños. Al final creo que encontramos el punto medio porque todos disfrutaron un montón y se quedaron con ganas de más. Bueno, ¡esto último todos! 😉

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  2. Ays..qué ganas de poder ir con mis chicos. Yo fui con el viaje de fin de curso de primaria y creo que era algo grande ya para eso (11 años), así que no esperaré tanto para llevarles. Con qué edad llevaste tú a los tuyos? Económicamente será un esfuerzo importante pero merecerá mucho la pena, voy a verme tu post de los 12 imprescindibles a ver qué aprendo 😉

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