… del verano

Pros y contras del verano

Como ya os conté mis contras y pros de la primavera, he pensado que podría hacer lo mismo con el verano. Así me puedes ayudar a completar la lista de mis contras y pros del verano 😉 Si te pasas de vez en cuando por aquí, ya sabrás que el verano no goza de toda mi devoción. Y ahora te voy a contar por qué.

CONTRAS:

  1. El calor asfixiante. Aquí en Madrid es habitual pasar de 35 grados en verano por el día y de 20 por las noches. Y yo no puedo. Mi cuerpo se viene abajo, se aploma y me cuesta muchísimo hacer las cosas, así en general. El calor es habitual en esta época, lo asumo. Pero es que pasando de los 32 ºC es superior a mí. Se conoce que esto es algo que viene de familia porque a mi abuela le pasa exactamente igual.

  2. Empezar a sudar cada dos por tres. Por el contra anterior. Quizás haya un día que me levanto fresca cual rosa, pero es empezar a mover mis músculos y ya empiezo a sudar. Hay días que podría darme tres duchas. Y esto se complica cuando salgo a la calle: voy, me arreglo, me pongo más o menos mona y, en cuanto pongo un pie en la calle (o a veces ni al salir, sino en casa), empieza el sudor. Que luego estoy todo el rato intentando no levantar el brazo, lo que origina más sudor y es la pescadilla que se muerde la cola.

  3. Los mosquitos. Yo los odio. Ellos me odian. Da igual que haya plaga o la población mosquitera esté dentro de lo normal, como uno entre en casa sé que vendrá a por mí. También da igual que esté durmiendo sola en la habitación o con compañía. El insecto me tiene a mí en su punto de mira. Lo que origina que, como esté durmiendo y oiga uno (cuando pasan por la oreja ya me parece recochineo mosquiteril), tenga que levantarme y buscarlo. Y, como lo encuentre, acabar con él.

  4. Los días tan sumamente largos. Ya sé que, en realidad, pasando de San Juan, los días empiezan a acortarse, por lo que aquello de que en verano hay más horas de luz es una falacia. Pero da igual, yo me suelo despertar pronto, ya sea porque los niños madrugan o porque el calor me despierta y luego no hay manera de estarme en la cama. Y esto me pasa desde siempre, cuando iba a trabajar, en verano siempre me despertaba antes de que sonara el despertador.

  5. La reclusión forzosa. Porque, por muchas horas de luz que tenga el verano, el caso es que no se puede salir a la calle y aprovecharlas. Así que, o bien hay que pasarlas a remojo o bien hay que pasarlas bajo el aire acondicionado o bien hay que salir muy temprano por la mañana o tarde por la noche.

PROS:

  1. En mi caso, un pro es que los niños están en casa. Puedo disfrutar más de ellos, ellos pueden volverme más loca y todos contentos. Pero básicamente es porque se acaban las rutinas forzosas.

  2. Al no haber rutinas ni hora concreta de irse a la cama, Papá³ puede disfrutar más de los Trastos aunque llegue tarde… lo que últimamente es bastante a diario.

  3. Irse de vacaciones: a la playa, al pueblo o incluso pasar esos días en casa; pero desconectando de todo lo demás. Un gran soplo de aire fresco para reponer fuerzas.

Ya te lo dije, en mi caso ganan los contras. Aunque el pro de pasar más tiempo con los niños es bastante grande, ¿verdad? Bueno, pues ahora me tienes que ayudar a completar la lista, es tu turno.

¿Coincides conmigo en los pros y contras del verano? ¿Cuáles son los tuyos?


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2 Comments

  1. Ay, yo soy de las que también encuentra más contras, el pro, que soy profe y son mis vacaciones, y bueno que vivo al borde del mar, pero lo prefiero en invierno, si tanta calor, sin turistas y en calma. Ah bueno, y en mi caso tengo un antimosquitos excelente, ya que todos le pican a mi costillo, je je.

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    • En mi casa, el antimosquitos soy yo, jajajaja… A mí me encantaría ir alguna vez al mar en invierno, tiene que ser tan distinto… Y creo que hasta me iba a gustar más 😀

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¿Tienes algún contra o pro más? ¡Cuéntamelo! :)