… del truco³ para no perder las horquillas

truco para no perder las horquillas

Sí, ya sé que no tengo niñas. Y te aseguro que mis Trastos no se ponen nada en el pelo. También sé que yo tengo el pelo corto… pero uso horquillas. Es la única manera de mantener a raya este pelo rebelde. Y para el poco pelo que tengo, creo que compro demasiadas horquillas. No porque me gusten (que sí que me gustan) sino porque tiendo a perderlas. Pero ya he dado con el truco para no perder las horquillas y tenerlas siempre organizadas.

Como decía, me encantan las horquillas. Con 20 años me corté la melena (literalmente) y desde entonces llevo el pelo corto. A veces un poco más largo, pero siempre corto. Y me encantaba ponerme horquillas chulas. No todas a la vez, claro. Solía comprarme las de niñas pequeñas porque me chiflaban. Las guardé todas con la esperanza de poder usarlas con alguna hija mía. Por lo que aún siguen guardadas en su cajita.

Luego me dio por algunas más grandes, pero con formas también, como las de la foto. Y de metal. ¿Por qué? Pues porque son las únicas que, además de durarme más, me recogían más pelo. Y es que no veas qué cantidad tengo en la cabeza. Una de las cosas que no me preocupan en esta vida es quedarme calva de forma natural.

Pero con los niños, salía con prisas de la ducha, me peinaba (con suerte) y me ponía alguna horquilla para que no se me hicieran ondulaciones tipo leona en la cabeza. Cuando se me secaba el pelo (no soy mucho de secador), me las quitaba, pero no las guardaba en su sitio. Fallo mío. Me las metía en el bolsillo o las ponía en lo alto de una estantería para que mis Trastos no las cogieran. Pero luego me olvidaba de dónde las había puesto.

Y, si me acordaba de guardarlas, las metía de cualquier manera en el cajón del baño. Y ahí ya sí que desaparecían. A menos que sacara el cajón y le diera la vuelta, no volvía a dar con ellas. Y eso por no hablar de que siempre llevo algunas horquillas en el bolso o mochila y hasta en el neceser de la maleta (y eso que apenas salgo de casa). Así que otra vez a comprar más.

Pero eso ya se acabó. Ya no pierdo ni una. He dado con un truco para no perder las horquillas que, además, las mantiene ordenaditas y siempre a mano. Verás, hace poco en un bazar multiprecio (un chino, vaya) compré para el cajón del armario del baño una bandeja donde puse cremas, el sérum, la vaselina para los labios (es lo único que me funciona cuando se me agrietan o duelen) y hasta el hilo dental. Genial para no tener que estar rebuscando todo en el cajón.

Después compré en Amazon un imán flexible que se puede recortar. Recorté una tira y la pegué a un lateral de la bandeja. Venía con un lateral autoadhesivo, así que no tuve que usar nada para pegarlo. Y es ahí donde pongo mis horquillas. Como la mayoría de las que uso son de metal, ¡se adhieren perfectamente! Y siempre están a mano y ya no se me pierden en el cajón.

Y como el imán es tan flexible y se puede cortar como se necesite, tengo pensado cortar un trocito más pequeño para meterlo en el bolso, mochila y neceser. Así las horquillas que llevo allí tampoco desaparecerán en los bolsillos.

truco para no perder las horquillas

CONTRAS:

  1. Yo tuve que comprar el imán en Amazon porque no lo encontré en otras tiendas cerca de casa. Pero quizás tú sí que des con él en alguna ferretería o tienda de manualidades.

  2. Sigo teniéndome que acordar de llevar las horquillas al cajón cuando me las quito. Pero al menos ya no se me pierden en el cajón ni tengo que andar rebuscando un rato para dar con una.

  3. Obviamente, este truco para no perder las horquillas solo sirven si estas son metálicas. Para las de plástico sigo usando mi cajita.

PROS:

  1. Si no tienes bandeja en el cajón del baño, sigues pudiendo hacer este truco para no perder las horquillas. Pega por dentro el imán al cajón. O no lo pegues y deja solo el trozo de imán. Te seguirá siendo más fácil dar con el imán con las horquillas que tener que buscarlas una por una.

  2. Puedes usar cualquier tipo de imán. Yo usé este porque era flexible, pesa muy poco y podía recortarlo según la medida que yo necesitara. Pero si tienes uno de esos en forma de círculo o rectángulo, también te sirve. El caso es que las horquillas se peguen al imán y las tengas localizadas fácilmente.

  3. Este truco sirve para cualquier horquilla que tenga algo de metal. No hace falta que toda ella sea metálica. Con un poco para que se adhiera al imán será suficiente.

  4. Y no solo para las horquillas, cualquier cosita que tengas metálica por el cajón también quedará ordenada. Por ejemplo, las pinzas de las cejas 😉

¿Tú también pierdes horquillas? ¿Tienes algún truco para no perderlas?


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