… de tener piojos

Tener piojos

Ninfa de piojo

Ya íbamos teniendo demasiada buena suerte. Con tres peques en el colegio (guardería antes) era muy raro que nos hubiéramos librado tantas veces de tener piojos. Siempre que nos ha llegado una circular del colegio avisando de pediculosis, he revisado concienzudamente a los Trastos, terminando con un suspiro de alivio. Hasta la semana pasada. Y te aseguro que tener pijos es toda una pesadilla.

A las 8:45 horas de la mañana un “mamá, me pica mucho la cabeza” lo sacudió todo. Con recelo le miré la cabeza al Mediano y ahí estaba, un bicho con patas. Un piojo. A la porra el resto del día. Así, tan de mañana. “Hoy tú no vas al cole”, sentencié. “¡Y ni se te ocurra arrimarte a tus hermanos!” concluí con dedo acusador.

Revisión rápida al Mayor y al Peque para suspirar de alivio al ver que ellos no tenían ni inquilinos no deseados en sus azoteas ni motas blancas amenazantes. Ya solos el Mediano y yo en casa, mientras él desayunaba, yo me dedicaba a buscar en Internet fotos de piojos y liendres para confirmar mis peores temores. Ya puesta, busqué también remedios caseros contra los piojos, pero al final no tuve más remedio que sacar una loción antipiojos que guardaba en el armario del baño con la esperanza de no usarla nunca jamás.

Mi madre cuenta que cuando yo era pequeña, se usaba vinagre como remedio natural contra los piojos. Que había que dejar una bolsa de plástico o un gorro de ducha puesto un buen rato y después despiojar con mucha paciencia. Vamos, más o menos lo que tenía yo en casa, pero en vez del vinagre, otro producto. Ahora es todo más moderno y, en la misma caja de la loción, venía también la lendrera y el gorro. Y así pasó el Mediano un buen rato.

Y después vino la tortura maternal de ir pasando el peine del diablo por los rizos del Mediano. Puse un papel de horno (sí, del mismo que uso para hornear las galletas) en la mesa de la cocina y le incliné la cabeza sobre ella. A la orden de “si ves que alguno se mueve, me avisas” empecé a pasar la lendrera por todo el pelamen de mi chiquillo.

Muchos “ay”, un gran montón de “me duele” (el tirón y el cuello y todo a la vez) y algunos “¿hemos terminado ya?” después, logré acabar con los piojos. Ya solo quedaba alguna ninfa. ¿Y qué es una ninfa? Pues es el piojo que ha salido del huevo pero que aún no es adulto, por lo que no pone huevos. Pero lo hará en unos días si no se acaba con ella. El color de los piojos es marrón oscuro si el pelo es moreno, pero se vuelven claros en un pelo rubio o castaño. Las ninfas, por su parte, son más bien blancas.

El caso es que, aun con el tratamiento para los piojos, no todos los que le iba quitando al Mediano salían muertos. No. Algunos estaban bien vivos. Un horror porque, según las indicaciones, no podía volver a repetir el tratamiento hasta dentro de unos siete días.

A estas alturas, a mí ya me picaba todo: la cabeza, la espalda, las piernas, ¡hasta las uñas! Así que hice lo que mejor se me da: buscar en Internet sitios especializados en quitar piojos a los niños. Y encontré uno. Lamentable no estaba donde vivo, pero sí en un pueblo de al lado. Y allí nos fuimos los cinco. Nos revisaron a todos sin coste alguno y al Mediano (el único que estaba infestado) le hicieron el tratamiento que consistía en aspiración para eliminar cualquier bicho, lendrera para retirar piojos, ninfas y liendres y calor para deshidratar cualquier signo de vida no deseado que pudiera quedar y reproducirse.

Un rato más tarde, salimos de allí con un justificante donde se aseguraba que ya no tenía piojos, por lo que al día siguiente podía ir a clase. Y, además, le hacían una revisión a la semana para asegurarse de que los piojos habían sido totalmente eliminados.

No te puedes imaginar lo tranquila que volví a casa y lo bien que dormí esa noche.

CONTRAS:

  1. El rollo de tener piojos es, obviamente, el contagio. Se propagan rápidamente. Afortunadamente, el Mediano no nos contagió a ninguno.

  2. El otro rollo es tener que ir quitando a los bichos con la lendrera y retirando liendres. Por lo que me dijeron en la farmacia, hay productos para esto último, pero lo más efectivo es hacerlo manualmente.

  3. Como el tema de salir con el coche a la autovía aún es mi tema pendiente, vuelvo a sentirme como una inútil cuando pasan estas cosas.

PROS:

  1. El tratamiento del Mediano no llegó a los 60 €, pero te aseguro que lo pagué gustosamente. Donde fuimos nosotros están especializados en este tipo de cosas. Te garantizo que, por muy minuciosa que yo sea buscando piojos, nunca me hubiera sentido tranquila pensando en que, quizás, se me había escapado alguno.

  2. Para evitar futuros contagios, me recomendaron peinar a los Trastos cada mañana con agua con unas gotas de aceite del árbol del té. Yo se la echaba en el champú, pero me dijeron que, a menos que les lavara el pelo a diario (cosa que no hago), no es tan efectivo. Y, visto lo visto, me lo creo. También me dijeron que les pasara la lendrera una vez a la semana por norma y cada vez que llegara del colegio un aviso de pediculosis.

  3. Me informaron de que un piojo no puede sobrevivir más de unas 6 u 8 horas fuera de la cabeza porque necesita alimentarse continuamente. Así que no hay que poner el grito en el cielo. Pero yo cambié sábanas (que se tiraron tendidas más de un día) y aspiré el sofá.

¿Alguna vez has tenido que lidiar con los piojos? ¿Cómo los eliminas y cómo evitas que vuelvan a casa?


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10 Comments

  1. Que coñazo los piojos.
    Cuando mi hijo empezó la guarderia el año pasado compré árbol de te y se lo puse en el champú. Y así llevamos más de año y medio.
    Este año ha habido (y hay) piojos en su clase que deben saltar de uno a otro porque desde hace 2 meses la educadora siempre nos dice… “seguimos con piojos, por favor, revisad bien”
    Todas las mañanas le froto el pelo con árbol de té (además de lo que le echo en el champú) y parece que de momento estamos a salvo.
    No se si será por este remedio o por suerte pero aún no los ha pillado.
    Temo el día que lo pille porque no le gusta nada que le toquen la cabeza buscando cosas así que, como los coja va a ser una odisea tremenda.
    Ayyyy los piojos.

    Un besote

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    • Pues ojalá tengas suerte porque lo pasan fatal. El Mediano al menos no paraba de quejarse. Y yo acabé con la espalda completamente dolorida. Por eso me busqué un sitio especializado. Me dijeron que allí los peques tendían a quejarse menos. Y esa noche yo dormí súper tranquila.
      Si hasta ahora te ha dado buen resultado, ¡sigue con eso!
      ¡Besotes, guapa!

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  2. Buff. Yo he tenido piojos una pila veces. Hay gente propicia a coger y otros q no. En mi casa todos menos mi padre. La última vez habrá sido hace 7-8 años ya q era monitora de niños. Yo siempre he usado el vinagre o una loción de farmacia. Y luego despiojar a mano. Si están vivos se aplastan con la uña y listo. Los niños aún no han cogido nunca pero yo no es algo que le tenga miedo la verdad. Será x la experiencia
    😉

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    • ¡Todo lo contrario que yo! Ojalá esta sea la única vez que tenga que vérmelas con los piojos… Lo de despiojar a mano es horrible. Pero si tú ya has pasado por esto varias veces, es lógico que te preocupe menos, ¡ya eres experta! Yo es que soy una novatilla, jejeje…

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  3. Felicidades por el post. Tener piojos es lo más natural del mundo. Si tu hijo tiene piojos, es porque tiene amigos.
    Me ha encantado con que normalidad lo cuentas, gracias.

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    • Pues no lo había visto así, pero es verdad: niño con piojos, niño con amigos.
      Creo que aún hay gente que se avergüenza si su peque tiene piojos y ¡es algo muy habitual! Es como quien pilla un constipado… Pero más asqueroso, jejeje… Lo cuento con normalidad porque es algo normal 😉
      Gracias a ti por tu comentario y por el buen trato que recibimos. El Mediano dice que quiere volver a que le toquen el pelo… ¡Estos niños! Jajaja

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  4. En primer lugar queremos felicitarte por el post y darte las gracias por haber elegido el centro de eliminación de piojos y liendres de K&N Alcorcón y confiar en nosotros.
    Hay que desmitificar el “problema” del piojo ya que no lo es. Tal y como indicas en el post, siguiendo unas sencillas pautas podemos mantener las infestaciones a raya y sobre todo hay que perder la verguenza y hablar de ello.
    Por último, os recordamos que nos teneis a vuestra disposición en cualquiera de nuestros centros.
    Gracias.

    Gema y Almudena.

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    • Muchas gracias a vosotras, nos tratasteis fenomenal y nos explicasteis muy bien las pautas para evitar otro contagio.
      Creo que hablar de ello ayudará a otras madres a verlo como lo que es, algo que puede ocurrir y no pasa nada. Y, afortunadamente, con centros como el vuestros, se soluciona rápida y fácilmente 🙂

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  5. Me alegro mucho de que hayas dado con un sitio especializado y te quedaras tranquila. Yo no sabía que esto existía, así que algo que me llevo, lo tendré muy en cuenta. Nosotros no hemos lidiado nunca con piojos, pero temo que llegue el día. Gracias por la info!

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    • De nada, guapa 🙂 Estos sitios son una maravilla porque sales de allí sabiendo que no hay ni uno en la cabeza. Que habrá quien pueda con los piojos, pero no seré yo, jejeje… Fue vérselos al Mediano y entrarme los siete males.

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